Categorías
Cine

One Man and His Shoes

Al parecer y dentro del regreso a los cines han hecho una especie de selección de documentales y así he podido ver unos cuantos que seguramente jamás se habrían cruzado en mi camino. Han sido de diferentes temas y en muchas ocasiones muy interesantes. El de hoy es el de la creación y la leyenda de las Air Jordan, esos zapatones por los que algunos son capaces de matar. El documental se titula One Man and His Shoes y dudo mucho que se estrene en los cines en España.

Un julay tallúo se pasa el día poniendo zapatos de colores chungos y chunguísimos.

En este documental vemos como se creó la leyenda de Michael Jordan y como en realidad es todo un ejercicio de marketing hecho por y para el consumo solo que se les escapó de las manos y llegó a ser mucho más grande de lo que ellos esperaban.

La historia es muy interesante, aunque a mí que el baloncesto nunca me ha interesado me pilló un poco de refilón y ni sabía que hay hasta una marca de zapatos deportivos con el nombre de este hombre. Tampoco reconocía ninguna de las diferentes zapatillas que han ido sacando a lo largo de los años. Se ve muy bien el trabajo del marketing y como se crea la necesidad en el público y esa ansiedad de la que los americanos parecen estar bien llenos, que a mí realmente estas cosas me la traen al fresco. Dura casi hora y media pero en algunos momentos como que se les fue la mano y se ponen muy sentimentaloides y aburre, sobre todo cuando llegamos a la parte de la violencia en los Estados Unidos y como se matan entre ellos por unos zapatos y tiraron de amarillismo y pusieron a madres hablando de los hijos que habían perdido. Al final lo que nos queda claro es que el consumo es un motor de la economía y que cuando todo se alinea y las cosas van bien, es absolutamente increíble.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos, un documental es algo que se escapa a tu capacidad mental. Sí que puede interesar a los sub-intelectuales con GafaPasta.

Categorías
Ayutthaya

Este prang está cambao

Yo no sé si las pavas esas son conscientes que el mejor sitio para pararse a descansar en la sombra no es precisamente el que eligieron, que el prang que tienen a su derecha está más cambao que la torre de Pisa y seguro que está ya en la cuenta atrás antes de caer y culminar su ciclo vital. Al fondo tenemos los restos del mega-prang, que era como una montaña y por la derecha, a lo lejos, otro de los tempolos que visitaremos pronto.

Categorías
buceo Gran Canaria

Buceando en la baja de Pasito Blanco, primera parte

Aquellos o más bien aquel que me sigue por los estados de mi güazá, que soy el único ser humano que los mantiene frescos como el pan recién salido del horno y añado varios cambios diarios, saben que llevo unas semanas poniendo los vídeos del buceo en Gran Canaria. Ahora que por fin he acabado de procesar los de la primera inmersión que hice allí, llega la hora de aglutinarlos en un episodio épico y legendario y dejarlo caer por aquí. O no. Lo primero es lo primero, decir que como no quiero recortar nada y son casi diez minutos, hoy tenemos la primera parte de aquella inmersión, que fue en la Baja de Pasito Blanco, al suroeste de Gran Canaria, entre Maspalomas y Arguineguín. La música escogida es la canción Wings del grupo HAERTS.

El vídeo comienza según llegamos al fondo y pasamos al poco por una zona con bastante vegetación marina. Pasado el medio minuto tenemos el primer momento legendario de esa primera inmersión, cuando una raya volaba cerquita de mí, aunque cuando vio mi empecinamiento, salió por patas. Después vemos una buena dosis de morenas, escondidas entre recovecos. Hay alguna Picopato, de cabeza amarilla y en este caso era enorme, perfectamente capaz de comerse un truscolán. También vemos algunos cangrejos araña y llegando al final aparece el banco de roncadores residente en ese lgar y que es espectacular, parecíamos pastores controlando el rebaño. Entre los roncadores se habían colado varios peces trompeta y de vez en cuando vemos alguno en el vídeo.

En el próximo acabaremos esta inmersión.

Categorías
Ayutthaya

Monjes budistas en el Wat Mahathat

A estos tres los perseguí como un truscolán una subvención para mamar de la teta o un podemita sigue una bolsa de guita. Estando en las ruinas de un templo budista, aunque ahora es más bien una especie de parque arqueológico, nada mejor que tener unos monjes pseudo-auténticos para darle más vidilla a la foto. Tuve suerte y dos de ellos hasta los pillé haciendo la misma foto que yo, solo que la mía es más completa. Por detrás, las conocidas ruinas del Prang que colapsó y el otro que está a su lado. El Buda pedigüeño debe estar en los alrededores pero fuera de foco.