The Mauritanian

Aunque había visto el trailer varias veces, la película que voy a comentar como que no terminaba de motivarme y si fui al cine es porque no tenía nada más que ver. La falta de interés tiene que ver conque lo de las historias relacionadas con el once de septiembre del 2001 ya me han saturado y por mucha desgracia que fue, creo que los gringos ya deberían pasar un poquito del tema. A favor de la película es que su protagonista es una de mis actrices favoritas. La peli se titula The Mauritanian y al parecer se estrenó en España a final de marzo con el mismo título y el subtítulo adicional de truscoluña no es nación.

Una julay marrullera se pone a defender a un terrorista musulmán de mielda acompañada de una pava que está allí para ver si le dan chimpún por delante o por detrás.

Una abogada de un bufete de esos ricachones, decide aceptar la defensa de un tipo al que detuvieron en Mauritania y llevaron hasta Guantánamo en Cuba y al que acusan de ser el organizador de los atentados que tumbaron las torres gemelas. Tiene la ayuda de una chama nueva en el bufete que está chupando rueda para hacer méritos y que le pongan un buen suéldalo o si encuentra un macho que la empale y la mantenga, lo que quiera que suceda primero. El chamo al que van a defender, dice ser inocente, dice no saber ná de ná pero tenía un primo primero o así que lo llamó una vez desde el móvil de Bin Laden, un santo varón al que los gringos le dieron pupita de la peor, merecidamente. Al chamo por supuesto lo torturan los gringos y le hacen todo tipo de putadas mientras la abogada intentará llevar el caso a juicio y frente a ella tiene a un abogado pollardón del ejército que mira que me caía mal.

Por supuestísimo esto está basado en hechos reales y tal y tal. Sea cierto o no, lo mejor, lo mejor y lo mejor de la película es Jodie Foster, que es fabulosa y fantástica y por la que merece la pena verla. Junto a ella tenemos a Shailene Woodley, que se está currando buenos papeles para destacar. El peor de todos es el abogado de la acusación, Benedict Cumberbatch, que me cae falta y al que siempre me he preguntado porque no le han hecho un implante de mandíbula, que tiene cara de tapón de desagüe y es que es salir en la pantalla y yo comenzar a maldecir a todos sus presentes y futuros difundís. Supuestamente el chamo sabe actuar pero yo lo dudo bastante. La película tiene muchas conversaciones con el terrorista, al que para respetar su presunción de inocencia nos referiremos como moro-mielda. No me llega a quedar claro si el chamo al final fue culpable de algo o no, pero sí que tengo claro que seguro que era culpable de alguna otra cosa. Fascinante el sistema judicial americano y también cuando a los presos los tienen en Cuba para poder hacerles de todo porque aquello no es parte de su país, o eso dicen, que yo pensaba que Cuba es una provincia rebelde de los gringos.

Si te gustan las películas con tramas judiciales y actrices curtidas y muy eficaces, además de tíos sin mandíbulas, esta te flipará y hasta puede que aprendas algo de historia moderna que no te interesaba saber. Esto puede provocar hurticaria a cualquier miembro del Clan de los Orcos expuesto a la misma pero sí que tiene un pase para los más liberales de los sub-intelectuales con GafaPasta.

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El fondo marino del agua del mar no engaña

Aquellos que tengan algunas luces, que tampoco les pido que las tengan todas, recordarán que hace un par de meses o así, tuvimos un drama con una muela del que quedó por supuesto constancia en el mejor blog sin premios en castellano. Como no estoy en mi keli y el aiPá, por más que lo digan, no es lo mismo que un computador personal, no voy a buscar las susodichas anotaciones para enlazarlas porque me tomaría media hora y al menos dos minutos de frustraciones, así que lo dejo como tarea para los cuatro lectores. Creo que nunca lo dije pero en junio tenía mi visita semestral para la limpieza de la boca, que a pesar de la otra actividad se mantuvo y cuando estuve allí y me metieron el garfio, el taladro, el picador de piedras y todas las demás herramientas malévolas que tiene cualquier dentista, que son como sádicos torturadores con bata y mascarilla, le pregunté si el empaste que me puso y que él mismo me repitió varias veces que se caería más bien pronto que tarde porque lo que debería haber hecho y no quise era que me pusieran una corona, que yo no tengo sangre azul ni soy podemita o truscolán, que son los que se creen realeza. Como no me la puse y el hombre está convencidísimo que eso se caerá, le pregunté si el empaste sobreviviría a una inmersión, ya que he leído que puede suceder y ha sucedido y sucederá, que a gente con empastes, si no están bien sellados, se les mete una micro gota de aire en la base y descendiendo, cuando nos comprimimos no pasa nada, pero al ascender, el aire se expande y además de reventar el empaste, te puede dar un puntazo de dolor masoquista estremecedor y truscolano que ni quieres ni te mereces y el capullo del dentista me dijo que seguramente me pasaría porque debería haberle dejado hacer la corona real y tal y tal.

Cuando llegué a Gran Canaria, me pasé por el club de buceo, como siempre, pero les dije que por motivos sanitarios y por lo que me dijo el capullo del judío (que mi dentista es judío, judío), prefería ir a bucear un día a un lugar no muy profundo, por si dijéramos, que si me va a pasar, mejor meterle dos atmósferas de presión y no cuatro, o para aquellos que no hayan estudiado algunas letras y casi todos los números, que quería bucear el día que hicieran inmersiones a unos veinte metros y no hacer profundas llegando cerca de los cuarenta. Pasaron las semanas y el martes me avisaron que el jueves y el viernes iban a ir al norte de la isla de Gran Canaria, al puerto de Sardina, en Gáldar, lugar en el que yo he buceado varias veces y que se puede considerar como inmersiones fáciles porque no bajas más de los dieciocho metros, así que me apunté para el evento del jueves. Como no quiero ser un gandúl como algunos comentaristas que no voy a mentar pero que se pueden dar gratuitamente por aludidos, me levanté a las siete de la mañana para ir a correr y así no perder el ritmo, que no se recomienda hacer ese tipo de ejercicios después de bucear pero no dicen nada de no hacerlo antes. Tras mis seis kilómetros por la playa de las Canteras, me duché, desayuné y fui al club de buceo, en donde ya me tenían preparada una caja con mi equipo porque me conocen y se saben mis tallas. Éramos un grupo pequeño, tres clientes y una profesional del buceo y fuimos hasta el puerto de Sardina, que está en el norte de la isla de Gran Canaria, cerca de Agaete. Ya ella sabía lo que podía suceder pero era consciente que de haber problema, sería al subir. Nos pusimos todo el equipo, junto con otros buceadores que vinieron con otras empresas porque hay alerta amarilla por viento y oleaje fuerte y todos fueron a aquel lugar ya que es una bahía protegida del mar con una entrada y salida muy fácil. Entré en el mar, con algo de mosqueo por si me pasaba algo pero la inmersión y la segunda que hicimos, fueron bien, sin problemas, estuve en el fondo marino del agua del mar con pulpos, mantelinas, rayas, sepias, morenas, cigalas, cangrejos, anémonas, meros, barracudas y multitud de peces más y al salir no tuve ningún problema, por lo que la teoría de mi dentista de que puedo tener y seguramente tengo una bolsa de aire en mi empaste es totalmente falsa. Cuando lo vuelva a visitar en diciembre le pienso leer la cartilla.

Por fin se subió la pava

Un par de cosillas, una que mi elefante era de los grandes, un macho cabrío enorme y se ve en la foto, que la pareja que está a mi izquierda están bien bajos y eso que ellos van por delante. Otra, la pava que estaba en el agua finalmente reunió el valor para subirse al elefante y la podemos ver a la izquierda haciendo un esfuerzo sobrehumano para agarrarse, que parece fácil pero es complicado ya que lo último que quieres es tirarle de los pelos al animal.

Quien la busca la encuentra

Hace cuatro o cinco años, cuando en las elecciones gringas ganó la rata aquella que se tiñe de calabaza y que parece el cruce de un joputa con una retardada a la que criaron chupando pollas y me acuerdo que el lerdo aquel, repetía una y otra vez, sin descanso, la letanía esa que niega la existencia del cambio climático. Lo primero que hizo al llegar al poder fue detener todo lo relativo a la lucha con el mismo en su país y apoyar y alentar a los que querían seguir contaminando. Entre él y los chinos, perdimos casi cinco años y mira lo bien que nos va ahora, para algo que supuestamente no existe, bien que nos está dando por todos lados, con temperaturas infernales en el norte, con el polo norte que está a un suspiro de desaparecer, con olas de calor tórrido por todos lados, calimas que van desde el desierto del Sáhara hasta el centro y norte de América unos días y en otros, suben hasta Suecia, con la tierra y con un calor extremo y también, con trombas de agua como no se habían visto antes, trombas contra las que no se puede hacer nada porque si la nube te elige, estás jodido, cae la misma cantidad de lluvia que en dos meses, pero en media hora y no hay infraestructuras que puedan canalizar eso, ni las habrá. Lo vimos la semana pasada con lo que pasó por Alemania y por Bélgica, que también fue la primera vez en la historia holandesa que hubo una alerta roja por lluvia, en un país en el que las tenemos por viento, por calor, por niebla, por nieve, por hielo, pero jamás, jamás, jamás hubo necesidad de declarar una alerta por la lluvia porque allí llueve todo el tiempo. Sucedió en el sureste del país, que casualmente, es la parte que está sobre el nivel del mar, que tiene algunas colinas y quizás eso fue su perdición, porque en el resto, todo es plano y es más fácil canalizar el agua. Los ríos, tanto los belgas como los alemanes, todos vienen hacia su desembocadura en los Países Bajos y arrasaron Bélgica y Alemania, pero por suerte, al ser Holanda más llana y tener los ríos en cauces más amplios, hubo inundaciones de algunas ciudades pero no hubo la cantidad de daños que sufrieron los vecinos. Esto es el cambio climático, los negacionistas se merecen que los amarren, que los pongan en postes a la vera de esos ríos y que sea su Dios el que decida si merecen seguir vivos o no. Posiblemente ya sea muy tarde para hacer algo y nos tendremos que acostumbrar a recibir una de fuego seguida por una de agua y otras dos de hielo. Nos lo hemos buscado.