El relato comenzó en El viaje secretísimo a Málaga
Después de El viaje secretísimo a Málaga y de Tapando y camuflando el secreto, llegamos al momento en el que estamos en la puerta del restaurante, que está en la planta alta del club Naútico de Fuengirola y Sergio acaba de descubrir que hay algo preparado para celebrar su cumpleaños. Agarrado a su mujer por la banda derecha y al Elegido por la izquierda, subimos las escaleras y llegamos al salón del restaurante, en el que cuarenta y pico personas esperaban el momento. El chamo no se podía creer que julays desde lugares tan lejanos como Sevilla, Córdoba y Málaga ciudad estuviesen allí y aún menos otros que vinieron desde Francia y claro, de Uitverkorene, que los superó a todos y se bajó desde los Países Bajos. Le costó por lo menos media hora saludar a todo el mundo y flipar con lo que estaba sucediendo allí. La fiesta se había organizado en torno a una cena con un menú fijo y al ser tantos, estábamos repartidos entre varias mesas, dos gigantescas, con los franceses y los cordobeses, otra de tamaño mediano donde estaba ubicado the Chosen One y una más pequeña con los colegas de su chamba. Ocupábamos la mitad del restaurante y habían creado una especie de separación física con el resto.
En mi mesa estaba Er Dani, que si queda alguien que no se lo ha leído, el mejor relato que se ha publicado en la historia del mejor blog sin premios en castellano es el de lo que sucedió en el día de su cumpleaños, que conté en 15, repito, QUINCE, tripito, XV (equis-uve), cuatripito, 1111 (en binario), quintopito, F (en hexadecimal)¸episodios, todos enlazados.
El épico relato comienza en El camino hacia er Dani.
El otro día me puse a releer la historia y aparte del pequeño detalle que debería ser cancelado por hacer algo así, la historia es fabulosa, fantástica, asombrosa y delirante. Algunos en mi mesa sabían que yo la escribí y creo que nunca lo conté en la bitácora, pero en aquella época, hace décadas, los blogs estaban de moda y el mío lo leían MILES de julays y resultó que entre los de por allí, alguien en la federación deportiva a la que pertenecía el chamo lo reconoció inmediatamente por mi acertada descripción y hasta hablaron con él para que dejara de chingarse a las madres de los niños a los que entrenaba y vamos, que si con tremendo anzuelo no vais al enlace y empezáis a leer la historia, ya no os cuento más. Como de lerdos está petado el universo, vuelvo a indicar el lugar en el que empieza esa historia de hace VEINTE años:
Resultó que en mi mesa también se sentaba la Lleni, que, en su día, era una de las madres de uno de esos niños que hacían deporte con Er Dani y puedo confirmar y confirmo que inmediatamente le pregunté si se la chingó, como a las otras y la Lleni me dijo que se le insinuó en al menos dos ocasiones, pero vamos, con mensajes claros como el cristal de Bohemia y tocándole el timbre de su keli y que en ambas ocasiones, ella declinó el ofrecimiento porque estaba casada. Claro, una cosa es que yo cuente una historia y los dos comentaristas negativos enseguida digan que soy un exagerado y tal y tal, pero otra es que en la mesa había un chamo que también es entrenador que confirmó que en su día se tomaron acciones contra uno de los miembros de la federación por lo rápido que le ponía la pierna encima a las madres de los alumnos para que no levantaran cabeza, aunque él nunca supo que las sospechas venían de una historia que contó en un blog justo la persona que tenía sentada a su izquierda y que casualmente es il Scelto, o sea, yo mismo y que a mi derecha estaba sentada la Lleni, que también confirmó lo de las dos insinuaciones y como las rechazó.
Pronto comenzaron a traer los platos de comida, que en algo así, son rondas y rondas con cosas distintas en las que todos pillamos algo y siempre hay alguna cosa que te gusta y con suerte, le disgusta a otros en tu mesa y puedes comer más y mucho más. Los de la mesa de la chamba al parecer no se unieron al regalo del resto, que estaba organizado en el grupo SECRETO del güazá y para el que todos pusimos leuros y le compraban algo que él quería y deseaba y anhelaba y concretamente, era una guitarra super-hiper-mega especial. El regalo de sus colegas de laburo apareció a las diez y media de la noche, cuando por la puerta entró un travesti, aunque ahora la gente prefiere decir Drag Queen, pero en español tenemos palabra para el concepto y deberíamos usarla y yo es que cuando escucho travesti, siempre me acuerdo de Ramiro, que era un travesti de la Isleta, república independiente, que fue un pionero, que se puso tetas de silicona y al mismo tiempo se dejaba crecer el pelo del pecho y lo veías trabajando en la peluquería de Juan Ignacio, que estaba al lado de la casa de uno de mis amiguitos del colegio y confirmo que seguramente una gran parte de mis traumas vienen de esa etapa infantil, que ver a aquel tío que parecía una tía, con sus tetones y con su mata de pelo en pecho creaba cicatrices permanentes en las chacras. Recuerdo que cuando interaccionábamos con ellos, por ejemplo cuando salían a gritarnos porque jugábamos en la calle con la pelota y les molestábamos, cualquier frase, o más bien, TODAS las frases que decían siempre empezaban con la palabra MARICÓN. Años más tarde me enteré de que Juan Ignacio, que ganó fama y abrió una peluquería en un barrio más céntrico y pijo de la ciudad, murió asesinado por su novio o el macho que se la empetaba, que igual Juan Ignacio se cansó de mantener a su chulo y le dijo que se tenía que ir y su macho se lo tomó muy mal y lo mató y le robó las joyas, algo que antes nos parecía a todos super-hiper-mega normal, eran crímenes pasionales, que se dan mucho en España, pero ahora gracias a la izquierda los tratan como una cosa extra-ordinaria y lo normal es que una gentuza y un hatajo de josdeputa-moros-de-mielda le peguen una jalá a un anciano que podría ser su abuelo, pero así de fabulosos y fantásticos son los suciolistas, podemitas y todos y cada uno de los que les votan y no los botan a la puta calle y que se dejen de vivir del cuento.
Estoy totalmente determinado a estirar esto como el chicle y este es un buen punto para dejarlo y de nuevo les recuerdo que para flipar con lo bueno que era el Elegido creando historias, lo mejor es ir a leerse uno de los grandes clásicos del mejor blog sin premios en castellano, que empieza AQUÍ:
El relato continúa en La gala del travesti en la cuarta dimensión




