Retorciendo palabras


… y yo me defiendo atacándote así
retorciendo palabras de amor
intentando que quieran decir
lo que yo no me atrevo ….

Lo reconozco. Me he enganchado a Retorciendo palabras, lo nuevo de Fangoria y no hay forma de soltarse. Seguiré oyendo y oyendo la canción y quizás tras unos cientos de veces se me pase…..
El título de la canción ha despertado un pequeño gusanillo en mi cabezón: ¿cómo surgen los posts/mensajes de la gente que tiene blogs? Como lector ávido de estos me pregunto como harán los otros para publicar, para llegar al texto final que aparece en sus blogs.
Mi sistema es un tanto cutre y simplón (no se puede sacar de donde no hay ;-)). Tengo un fichero en el escritorio de mi güindous llamado kk.sxw en el que voy escribiendo las ideas que se me ocurren. De vez en cuando (a ser posible una vez al día al menos) lo abro y añado nuevos, o desarrollo alguno de los existentes. Si veo una película en el cine, al montón para hacer el mensaje otro día, si leo un libro, lo mismo, si hay algo en internet interesante, lo pongo ahí. También pongo los títulos de futuros mensajes, aún por desarrollar. Mientras escribo esto, cuando miro encuentro que en los próximos días quiero escribir sobre Dirty Dancing 2 (la película), Secret Window (película), 11M (libro gratis que se puede descargar de la Bitácora de las Indias) y un mensaje de título ?La chocha del martes?? (¿os acordáis de esto? Dios, nos estamos haciendo viejos a pasos agigantados) que aún trata de tomar forma en mi cabezón. Tengo unas cuantas ideas más pero como estoy entrando en modo vacaciones y durante las mismas no creo que tenga mucho tiempo para escribir, ni me molesto en ponerlas en el fichero.
Si todo esto falla y tengo el fichero vacío, me voy de compras por la SoNRiSa De TeQuiLa v2. Cogen palabras o frases y las sacan de contexto. Es perfecto como vivero de ideas.

Primavera nórdica

Estimadas amigas. El siguiente texto entra dentro de la categoría de Desvaríos. Puesto que os podéis sentir ofendidas y este año no tengo tiempo para responder a vuestros correos con quejas, sugerencias e insultos, os rogaría que vayáis a otros güebs donde hoy os atenderán mejor. ¿Aún seguís aquí? Os doy una última oportunidad. Ayer estuve en el Keukenhof y tomé la modesta cifra de 265 fotos de flores (sí, Yo, insensible como pocos, me pierdo cuando veo un tulipán). Dejad ahora mismo esta historia y marcharos a ver el álbum del Keukenhof.

Ya llegó la primavera, la primavera ya llegó. La primera vez siempre se recuerda. En esta ocasión me pasó mientras paseaba a la hora del almuerzo con un compañero del trabajo. Vamos hablando, discutiendo sobre como salvar al mundo, como siempre y al mirar al frente la vi a ella.
La bicicleta avanza a cámara lenta mientras su motor humano se esfuerza en generar la suficiente energía como para moverla. Las bielas que son los pies suben y bajan marcando el ritmo: uno, dos, arriba y abajo, tres cuatro, vete pal carajo, cinco, seis, ahora lo puedes ver ….
¡Emergencia ejecutiva! Se le veían los pelillos del coño gracias a la micro-falda que se ha ido retirando hacia la cintura por el vaivén de los pedales. No solo eso, en las entrenieblas de semejantes recovecos se podía visualizar/definir/delinear la forma del chumino pintada contra el pequeño y cruel triángulo de tela que lo separaba de nosotros.
Y un chichi de los de premio, rubio auténtico, con los pendejos arremolinados y saltando fuera de esas escasísimas prendas que diseñan ahora y que parece ser que son las sucesoras de las antiguamente conocidas como bragas.
Nos quedamos los dos quietos, mirando, esperando la siguiente combinación propicia para nuestro propósito. No tardó en producirse y otra y otra más. Un ritmo cadencioso que levantaba el miembro más tranquilo. Estuvimos allí quizás unos segundos que me parecieron horas. Casi al final ella se dio cuenta y trató de cubrirlo con la mano, aunque sin éxito. Nos echó una mirada terrible, a la que respondimos con una sonrisa abobada.
No tenía ningún sentido el tratar de salvar el mundo después de haber visto aquello. Seguimos andando en silencio. La primavera ha llegado en toda su gloria. ¡Loado sea el Señor!
Tendría que haber visto las señales antes, como cuando me cruzo por las mañanas con esas bandas de patos enfurecidos follando en la carretera como conejos. No habéis visto sexo violento hasta que no veáis a los patos fornicar. Se dan unas hostias entre ellos impresionantes y la pobre hembra a aguantar las embestidas de todo pato que se cruce por delante. Enfrente de mi trabajo hay un estanque enorme con patos, cisnes y gansos y hay que ver lo violento que se pone el charco en esta época, que paso con la bici y si me descuido me atacan.
Otra señal que no supe ver este año fue la de mi compañero transexual (o transvestido según mi amigo el turco). Ya ha comenzado a ponerse falditas, las mismas en las que se le nota ese pequeño apéndice que lo separa de la meta, ese pequeño detalle que aún nos permite cantarle en la máquina del café: I’m not a girl …. NOT YET a woman
Con un arranque de primavera como este, ahora solo queda esperar los chubascos repentinos a las seis de la tarde y cuando sucedan bajar a la puerta de mi casa y sentarme con una cerveza en la mano a disfrutar esos avistamientos.

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Hidalgo – Océanos de Fuego

Cine de aventuras. Una peli de las de antes, de estas ideales para sentarte en el cine con un cubo de palomitas (roscas o cotufos según la franja horaria), un balde de Radical Fruit Company y unos cuantos amigotes a los lados.
El director Joe Johnston no se calentó los cascos para hacer esta película. Un poquito de sentimentalismo barato al principio para ir calentando motores, un escenario fascinante (El desierto) y un montón de secundarios, para poder ir matándolos durante las casi dos horas y media que dura la pelí. Lo justo para hacer cine comercial. Este director ya lo ha hecho otras veces, como en Rocketeer, Jumanji y Jurassic Park III.
El protagonista es Viggo Mortensen y el pobre cumple apuradito. Este gallito no es santo de mi devoción. Hay muchos otros que hubieran dado más juego. Siempre me da la impresión de que este tío se preocupa más por mantener el peinado que por actuar. Pero en fin, hay que llenar las salas con hembras y por alguna razón, estas últimas generan fluídos vaginales cuando ven a este galán. La protagonista femenina es una tal Zuleikha Robinson. Más sosa que la sacarina. Y quizás estaba cerca de la pantalla, porque le veía un mostachón sobre el labio a lo Penélope Cruz que me tenía asustado. Si hay algo que no paso son las actrices bigotonas, que hoy hay medios para afeirtárselo, coño. Pues nada, para una tarde de cine con amigos. Si queréis más información en Español, haced click aquí
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Las cinco del viernes

1. Salió corriendo del vehículo. Abrieron la puerta trasera y sacaron la camilla. Corrieron hasta el lugar en el que la gente se había arremolinado. Había un olor dulzón en el aire, una fragancia muy conocida por ellos, el olor de la sangre. Llegaron junto a los coches accidentados. En el suelo, un joven cubierto de sangre y con un terrible corte en su pecho boqueaba tratando de respirar mientras sus pulmones se anegaban de sangre. Un policía lo sujetaba para mantenerlo medio sentado. Ambos nos vieron acercarnos. Agarré al joven y le dije al policía: Déjalo en mis manos.

2. Me quedé de piedra. El tiempo se detuvo a mi alrededor. Podía sentir como las milésimas de segundo se deslizaban lentamente sobre mí. La imagen me quemaba los ojos. Sobre mi colcha favorita mi marido desnudo trataba de cubrirse y junto a él la vecina del cuarto, la ciega, se movía inquieta tratando de salir de la cama para coger sus ropas, que estaban sobre el baúl. Yo sólo tenía ojos para él. ¿Cómo has podido hacerme esto a mí? le dije.
Sin mirarme a los ojos respondió: … no es lo que parece.

3. En un segundo cambió todo. Nubes oscuras y espesas cruzaban el cielo a velocidad de vértigo. El sol desapareció. La gente comenzó a andar más deprisa. El aire se espesaba por momentos. Olía a agua. El viento la golpeaba mientras pedaleaba. El aire era cada vez más frío. Buscó donde detenerse y se subió la cremallera.

4. Mejor no me hubiera levantado. Primero lo del accidente por la mañana, con aquel chaval que murió en mis brazos, después mi marido en la cama follando con la ciega, luego el frío y la lluvia cuando iba al supermercado con la bici. Hay días que es mejor no despertar, siempre lo he sabido, pero algo como lo que he vivido hoy nunca antes me había pasado.

5. Podrás ser todo lo rica que quieras y tener todos los pretendientes del mundo, pero jamás me podrás superar porque no tienes clase ni estilo. Quiero que sepas que me das lástima. Mírate la pinta que tienes con ese careto y ese hocico de mala pécora. Grita, llora y patalea porque no tienes culo y el mio es más grande.