Ya lo dije ayer que a partir de ahora y por Dios sabe cuánto tiempo, el mejor blog sin premios en castellano se va a convertir en la nueva MANTAPEDIA y todo por culpa de una única inmersión que duró setenta minutos, ya que yo me negué a subir a la superficie después de una hora porque íbamos sobradísimos de aire y estábamos a tres metros de profundidad y en el lugar en el que me encontraba se había dado una conjunción mágica y las mantas no paraban de llegar y jugar delante de nosotros. Ya llegaremos a ese punto pero como son veinticinco minutos, aún faltan algunos vídeos y hoy tenemos más o menos los primeros cinco minutos grabados (que no de inmersión), acompañados por la canción Revolution del grupo Unsecret y en la que colabora la divina Ruelle. En la primera parte del vídeo aparece a lo lejos, entre tinieblas marinas, una manta y hace una batida cerca, algo precioso. Es una manta normal, de las que tienen la parte inferior blanca y que componen el noventa por ciento de la población del parque Nacional de Komodo. La vemos de cerca en el segundo segmento, volando bajo el agua y dando vueltas en una estación de limpieza, que es en donde estamos y a donde viene para que los pececillos se coman sus parásitos. Nosotros estamos agarrados al fondo como buenamente podemos. El vídeo es flipante y la manta en algunos momentos está prácticamente a mi lado. Pasados los tres minutos y medio está tan cerca que si se tira un peo me asfixia y vemos los pececillos limpiándola por todos lados. Esto fue épico y legendario.
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Isla de Pinagbuyutan desde la playa de las Cabañas
Ayer ya comentaba que cerca del Nido hay una playa muy chula y que por carretera se llega mucho más rápido porque está al lado y se sigue considerando parte del Nido. Se trata de la playa de las Cabañas, llamada así en tagalo, con lo que todos nos imaginamos que en su día, cuando los españoles (y no los truscolanes) le pusieron el nombre, debía estar petada de cabañas, que son las kelis de los pobres. En esta vista, que habrán varias, vemos a la derecha el islote de Pinagbuyutan. La playa es de arena amarilla y desde el centro del Nido te pillas a un motorista y por un leuro o menos te alcanza a la misma. Para volver, más de lo mismo, hay motoristas en los accesos a la playa esperando por clientes.
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Komodo día 2 – Buceando en Shark Point y Siaba Kecil
Llegamos al día en el que he hecho una de las inmersiones más épicas y legendarias de todas mis vidas y las de muchos otros. Curiosamente, este es el vídeo de las otras dos inmersiones de ese día, que he agrupado y las pongo antes porque quedarían totalmente anuladas si invierto el orden. Así que hoy tenemos la primera inmersión, que fue en Shark Point y en la que vi un tiburón e incluso una raya y en la segunda parte tenemos la inmersión por Siaba Kecil, que los buceadores de Scuba Junkie llamaban también Superman porque hay una parte, que dura entre seis y diez minutos al comienzo, en la que vas empujado por una corriente fortísima entre dos islas y solo al salir al otro lado llegas a una zona tranquila. Es divertidísima por la sensación de velocidad y porque en realidad no haces ningún esfuerzo en esa carrera. Esta última inmersión la repetí más adelante pero ese día pillamos el sentido inverso por la corriente, que cambia según suba o baje la marea. Acompañando al vídeo tenemos la canción escrita por Alan Silvestri titulada Whatever It Takes, de la banda sonora de la última de los Vengadores. En el vídeo, nada más empezar vemos a un tiburón en el fondo descansando y después nos acercamos y se va y aparece una raya. Después vemos una tortuga camufladísima y en el tramo arenoso hay algo pequeñito en el fondo que no tengo ni puta idea de lo que es antes de lanzarnos empujados por la corriente y procurando no chocar con el fondo.
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El Nido desde el mar
Cuando vuelves de las excursiones en barco en el Nido, siempre tienes esta vista al llegar a la isla de Palawan y ver de frente el poblacho. En el lado derecho y un poco cubierto por un saliente en las rocas está el puertito, desde el que salen los barcos que llevan hacia Corón y otros destinos. Creo que se puede subir a la montaña que se ve a la derecha del pueblo, aunque yo no lo intenté por más que te digan que hay unas vistas preciosas porque sudas como un condenado a galeras y además, los mosquitos una vez te metes en la maleza son truscolanes, truscolanes. Completamente a la derecha y fuera de la imagen hay una playa espectacular que veremos a partir de mañana. Por tierra se llega más rápido por culpa del saliente este que se ve a la derecha.


