Otro regalo navideño en la empresa

El kerstpakket

El kerstpakket, originally uploaded by sulaco_rm.

En aquellos años pasados seguramente mejores, mi empresa estaba en un edificio grandioso en un barrio medio criminal de Hilversum y teníamos un edificio de cuarenta años en el que nada funcionaba como debía pero todos éramos felices. Después llegó el exilio y la migración a la nueva oficina y comenzamos con los problemas, con el aire acondicionado que no funciona, las movidas de la oficina abierta en la que te tiras un pedo y le sienta mal a los otros veinte y no quieren comprender que en la cultura latina, pedorrear la oficina y asfixiar a la tropa muestra cariño y buen rollo y como a todos les parece tan mal, me he ensañado con los ascensores y usarlos tiene mucho riesgo, sobre todo porque estamos en temporada de castañas y a base de una dosis de las susodichas diarias, parezco un payaso de la tele desinflando un globo.

En aquellos tiempos pasados obviamente mejores, teníamos hasta un comedor y en Navidad organizaban el cutre-almuerzo navideño, con una sopa de tomate recalentada, con pan con embutido y vasos de leche (el tradicional almuerzo holandés) y con una tarta de manzana horripilante y un panetone espeluznante y todos acudíamos al evento para echarnos unas risas con el mensaje navideño del presidente y desairarlo riéndonos tanto de él como de lo que decía.

Este año, sin espacio en el edificio, el almuerzo navideño se convirtió en una copa a las tres de la tarde, en la planta baja, todos apilados como cerdos en el matadero, con un vino que probablemente era malo, zumo de naranja de paquete, un par de tipos de refrescos y unos trozos de tarta que eran como bombas atómicas calóricas. El discurso, con todo el mundo de pie fue corto y más bien ninguneado y las tres horas de evento se redujeron a menos de una ya que visto lo incómodo del lugar y a que se acabaron las bebidas, nos piramos todos tras cuarenta y cinco minutos. El director de recursos inhumanos nos entregaba a cada uno nuestro kerstpakket o paquete navideño y como siempre, yo corrí a mi oficina a abrirlo, hacerle la foto y llevarme lo que se puede en la mochila porque no me veo transportando una caja incómoda en bici.

Nuevamente, la caja venía llena con un montón de comida que no me gusta y que ya he regalado. En lugar de los embutidos ricos y esas cosas aquí nos dan dos latas de cola, una botella de agua pequeña, un vino malísimo que la mujer del Rubio me dijo que solo le servirá para cocinar, un montón de productos con regaliz o drop, algo muy tradicional en Holanda y que yo odio a muerte y unas cuantas galletas holandesas pero de las que me ponen los pelos como escarpias, aparte de una bolsa de palomitas de maiz y otra de chips. Además, en la caja venía un paquete de pasta, una lata de tomate picado y una lata de sopa de tomate con lo que imagino que pretenden que nos hagamos una cena con pasta. En fin, que tendré que seguir soñando con un jamón serrano pata negrísima de dieciocho kilos o quizás hasta de veinte.

Los templos de Bagan desde el Thabeik Hmauk

Otro mar de templos, en este caso visto desde una de las terrazas del Thabeik Hmauk. Como en fotos anteriores, lo que más sorprende es como en cada rincón surge uno, la cantidad desmesurada de templos que construyeron en ese lugar y el poco caso que les hizo el dios o los dioses a los que los dedicaban.

La semana pasada en Distorsiones

La semana pasada fue mi última escapada otoñal y el relato comenzó con Un catastrófico viaje a Roma y el relato continuó en la gigantesca anotación Un recorrido por las maravillas del barroco en Roma, con muchas fotos y vídeos y el relato acabó en Caminando por la Via Appia. Como cada año, migraré unos días a Gran Canaria y la bitácora seguirá funcionando con el piloto automático.

Gracias a mi mente corrupta, tenemos cosillas como este POLLAME para echarnos unas risas.

Dhammayangyi PahtoLos Budas Gautama y Maitreya en el Dhammayangyi Pahto
Sulamani PahtoThabeik Hmauk con el Sulamani Pahto al fondo
Fresco en las paredes del Sulamani Pahto

Continuamos viendo templos en Bagan y la semana pasada comenzó con el Dhammayangyi Pahto y entramos para ver Los Budas Gautama y Maitreya en el Dhammayangyi Pahto y seguimos hacia la Sulamani Pahto y entramos a ver un Fresco en las paredes del Sulamani Pahto y terminamos con una bonita imagen del Thabeik Hmauk con el Sulamani Pahto al fondo.

Esta semana tuvimos una nueva ronda de fotos entrando al Club de las 500 y comenzamos con la Basílica de San Pedro en el Club de las 500 que venía perfecta para la semana del relato de mi último viaje a Roma. Regresamos a Holanda, concretamente a la ciudad de Amsterdam para ver El padre y el hijo en el Club de las 500, vimos una Zwarte Piet Chocoladeletter en el Club de las 500 y vimos unos preciosos Tulipanes al sol en el Club de las 500.

Two Night StandLove, Rosie

Fue una semana con poco Cine, mayormente porque no paró de diluviar y no me apetecía recorrer la ciudad en bicicleta mientras me lanzanban baldes de agua fría a la cara. Aún así, fui a ver dos películas y comenté la fabulosa comedia Two Night Stand y acabamos con otra comedia romántica bastante buena titulada Love, Rosie. Hasta ahora he visto doscientas cuatro películas y si todo sale como está planeado, acabaré el año con doscientas siete, cifra que puede variar si voy al cine en España durante la semana de Navidad.

Todos los días, una nueva foto en Comida en fotos y aunque no hay mucha comida, aquí tenemos el resumen semanal:

Sopa de mai?zChocolate con churros
Pizza de salchicho?n de Pamplona y pin?aDonuts
Croquetas de puerro y taquitos de jamo?n ibe?ricomagdalenas de chocolate
Tortilla de papas con cebollaCristinas
castan?as asadasPastel de arándanos azules con suero de mantequilla y limón
pin?a asadaCruasa?n
Gazpacho blancoBrownie
Pannenkoeken

Y así transcurrió la semana …

Love, Rosie

Love, RosieEn la cartelera navideña, encontrar una película que pueda ir a ver es encontrar un tesoro, ya que en estos días, los cines llenan todas sus pantallas con la sexta película de la saga de los putos julandrillos, esa en la que un montón de mariconas melenudas van de aquí para allá por culpa de un anillo o un enanillo, que no me termina de quedar claro. En Holanda, a eso se añade que hay una secuela de una película por y para hembras local que está arrasando, pero arrasando, arrasando y no creo que después de año nuevo quede una sola mujer en este país que no haya visto la película. Curiosamente, ni un solo hombre va a ver ese título, todos esperan a que la den por la tele y la verán en sus casas a escondidas, ya que socialmente, que te vean en un cine viendo algo hecho por y para potorros es la muerte social más absoluta. Por culpa de estos dos fenómenos, quedan pocas opciones y para poder tener algo que comentar y saciar mi ansia de cine, hoy fui a una sesión doble de domingo mañanero que comenzaba con Love, Rosie, película que no tiene ni título ni fecha de estreno en España, aunque de hacerlo, obviamente la titularán truscoluña no es nación, ni lo ha sido, ni lo será.

A una hembra julay le pica el potorro pero se niega a que el rabo que le mola sea el que se lo rasque

Una chama tiene a un chamo de mejor amigo desde que tenía cinco años, pero con la coña de la amistad, cada uno va tomando caminos equivocados y decisiones inadecuadas porque no parecen ver ni de coña que están hechos el uno para la otra. Con ambos separados por un océano, con todo en su contra, siguen topándose uno contra la otra sin que terminen de darle una oportunidad al amor.

Reconozco que llegué al cine con poquísimas esperanzas y desde el comienzo la película me enganchó. En primer lugar, tenemos el adorable acento británico de todos, algo que obviamente se perderá en el doblaje. Después tenemos la frescura de unos diálogos más ariscos y atrevidos que los de las películas americanas. La protagonista es Lily Collins, actriz muy guapa pero que hasta ahora no ha tenido demasiada suerte con sus películas. El hombre que le mola es Sam Claflin, el cual está en su año de gloria ya que también lo he visto en The Quiet Ones (que no me gustó) y en Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 1 – The Hunger Games: Mockingjay – Part 1, en donde creo que tiene uno de los mejores papeles. Hay un montón de química entre ambos y la parte cómica de la historia funciona perfectamente, sobre todo gracias a Jaime Winstone que no deja de hacernos reír en cada una de las escenas en las que aparece. La historia tiene un final predecible y al que llegamos sin que nos importe demasiado. Entretiene, divierte y hasta tienen a Suki Waterhouse, que no es que sepa actuar pero que está como para mojar pan.

Podría funcionar con las hembras del Clan de los Orcos e incluso los machos, si van de incógnito al cine. No estoy seguro que los pedantes sub-intelectuales de GafaPasta se arriesguen con un producto de este tipo. Si te gustan las comedias románticas y no te da vergüenza ir a verlas, esta es de las buenas.

08/10

Nada es lo que parece