Asientos reales en el estadio Panathinaikó

Asientos reales en el estadio Panathinaikó

Una curiosidad en el Estadio Panathinaikó son los asientos reales, en la primera fila y que no están en el centro del estadio sino más bien llegando a la grada curva. Como se puede ver en la foto, las gradas de mármol no tienen separación entre julays con lo que allí están todos CULO CON CULO y supongo que cuando te pillaba cerca una bosta hasta se corría el riesgo de que no entraran los culos de todos. Para evitarle esos disgustos al rey y a su hembra, les montaron una especie de asientos especiales. En la foto están los asientos reales después de 1908 ya que inicialmente y para los primeros Juegos Olímpicos modernos le pusieron los asientos en la parte inferior de la grada curva y allí el rey no veía una mielda.

La semana pasada en Distorsiones

Hemos estado Sobreviviendo a la caló con la primera ola que ha arrasado el país y que vino del sur. En La buenísima educación tenemos mi nuevo dispositivo para mostrar el cariño a ciertas bestias deleznables. En una semana ligera porque pasé una parte en Málaga, aproveché para presentar La vajilla.

Atrio del ZappeionEl estadio Panathinaikó visto desde las gradas
Estadio Panathinaikó
La Acrópolis vista desde las gradas del estadio Panathinaikó

En Atenas vimos el Atrio del Zappeion, seguimos con el Estadio Panathinaikó y seguimos con más de lo mismo en El estadio Panathinaikó visto desde las gradas y en el mismo lugar tenemos La Acrópolis vista desde las gradas del estadio Panathinaikó

Regresó el Club de las 500, el cual continuará creo que al menos dos o tres semanas más y le dimos la bienvenida a nuevos miembros, como El cementerio de los números en el Club de las 500 que está en Marken, seguimos con Giant Terrago en el Club de las 500 que fue una de mis bicicletas allá en su día, saltamos a la celebración del cumpleaños del rey o la reina en su día con las Reinas de Holanda en el Club de las 500 y acabamos con Evernote en el Club de las 500.

Después de unas semanas de descanso regresan las bicicletas y lo hacen con un Transportista y vendedor con bicicleta en Rangún que ya he añadido al Álbum de fotos de bicicletas y en el que he descubierto que he repetido la foto, con lo que la misma imagen parece que la subí dos veces al álbum en momentos distintos. En fin, que ahí se queda por duplicado.

The MummyThe WallThe BleederTarde para la ira

Fui a ver solo UNA película al Cine porque no había nada interesante en cartelera y de jueves a domingo estuve en Málaga. Por suerte tengo una despensa petada y comenté cuatro, comenzando con la mediocre La momia – The Mummy, seguimos con la fascinante The Wall, el nivel bajó con Chuck, que sigue estando bien pero poco más y acabamos con Tarde para la ira, una película española que está bien, pero poco más.

No hubo demasiada comida saliendo de mi cocina por culpa de mi visita a Málaga:

Guisantes con salchichasPannenkoeken
Gazpacho blancoMagdalena de chocolate
Gai Pad Med Ma Muang – Pollo salteado al wok con anacardosPan de suero de mantequilla y copos de avena

Y así transcurrió la semana.

Tarde para la ira

Tarde para la iraSi por una casualidad de la vida en los cines holandeses se estrena una película española, aunque solo sea en uno de los multicines de la cadena con la que tengo el abono ilimitado, todos los hijos e hijas de mis vecinos saben que yo moveré lo que haga falta para ir a verla, ya que son tan pocas que tienen que ser realmente interesantes para llegar hasta aquí, aunque el reciente Amsterdam Spanish Film Festival parece que me ha demostrado que eso no es una verdad absoluta. En este caso, mi visita a la capital holandesa y ciudad-parque-temático fue para ver Tarde para la ira, que creo que estuvo en los cines españoles el año pasado por septiembre.

Un julay se junta con la miasma para darles por culo a todos

Un grupo de quinquis atraca una joyería y en el acto matan a una pava y dejan en coma o algo así a un pavo. Pasan los años y un chamo gris y acarajotado pasa mucho tiempo por un bar de barrio confraternizando con la chusma y la gentuza de allí. Resulta que estos son los del robo a la joyería y él es el hijo y novio-casi-marido de la pava que murió y del otro. El colega está esperando que suelten a uno de ellos en libertad para ajustar cuentas. Cuando finalmente tiene la oportunidad, el colega no tiene escrúpulo alguno en ir matando a toda esa chusma y gentuza que le jodieron la vida a su padre y su hembra.

Esto es un puro ejercicio de venganza, ejecutada con una precisión matemática y sin dudas. Entretiene pero en mi caso no tanto como para dejarme alucinando y con la sensación de haber visto un peliculón. Más bien salí del cine convencido que habría sido un corto fabuloso pero al estirarlo para llegar a la hora y media, se diluyó. Hay demasiado de más de lo mismo y también hay momentos en los que la trama se detiene completamente cuando el tipo de la venganza se para como a pensar o algo así. Seguramente eso en el guión tenía sentido pero en la pantalla no funciona, corta la dinámica y te pone fuera de juego. Esto se puede condensar en el señor les da candela a los rufianes. Esa idea es toda la película, de pé a pá salvo por el detalle de mostrarnos el atraco a la joyería que dispara la sucesión de eventos. No se, creo que alguno de los actores estaba mal elegido para el papel que interpretaban, había diferencias brutales entre el trabajo de unos y de otros.

Como gran parte del cine español, esto no vale ni para los miembros del Clan de los Orcos, que se agobiarán con tanto diálogo ni para los sub-intelectuales con GafaPasta, que notarán enseguida las carencias de la película. Como en la gigantesca lista de productores había alguna televisión, igual te esperas unos meses y la ves de gratis por la tele.

06/10

Chuck

The BleederEl cine de boxeo es uno que a mí me tira un poco para atrás. Todos sabemos que esto es una sucesión de escenas que nos llevan a una lucha y también sabemos que hay dos posibilidades. El protagonista gana y tenemos fanfarria, alegría y cosa buena o el protagonista pierde y tenemos compasión, fanfarria y cosa buena. Son películas demasiado previsibles en las que pasamos por el anuncio de la pelea, el entrenamiento, las movidas con la gente a su alrededor y finalmente la lucha. Pese a todo esto, nada pudo detenerme y fui a ver Chuck, aunque en Holanda la han titulado The Bleeder, que era el título original pero lo cambiaron para que la gente no piense que va o a una peli de terror o a una de una pava con el REGLOTE. En España parece que no tiene fecha de estreno y el título es uno nuevo y original: truscoluña no es nación.

Un julay boxeador es masoquista de que te cagas

Básicamente vemos un periodo de la vida del boxedor Chuck Wepner, que honestamente no tenía ni puta idea de quién es, pero en los setenta tuvo al menos una oportunidad para hacerse con el cinturón del campeón del mundo y que tiene en haber resistido prácticamente hasta el final del decimoquinto asalto en un combate contra Mohamed Ali como el punto culminante de su carrera.

Tenemos una película de boxeo, con las movidas y los marrulleos para determinar los combates, que no parecen regirse por reglas deportivas habituales sino que es puro chanchullo para decidir quién lucha con quién. En el caso de esta película, el colega consigue la pelea con Mohamed Ali porque el peluca de Don King quería que su negro luchara con un blanco y este era el que estaba más alto en la clasificación. El tío se emociona hasta las lágrimas cuando sabe que va a tener el combate y hasta se ve de ganador. Lo de The Bleeder le viene porque recibía unas mantas de golpes que no veas pero él ni se caía ni se retiraba y aguantaba hasta el último asalto de los combates dejando el lugar pringadito de sangre. El protagonista es Liev Schreiber y ese es mi principal problema con la historia. No puedo dar una buena razón pero este actor me da un mal rollo de que te cagas y cuando sale en una película como que me da un repeluz tremendo. Lo mejor de la película es la ambientación en los setenta, se ven fabulosos con sus fiestotes, sus drogas, su alcohol y aquellas ropas horrendas que se ponían sin vergüenza alguna. Lo peor es que es una película de boxeo.

Entretiene y hasta aprendes algo de la historia de un deporte que seguramente no te interesa pero esto es demasiado sofisticado para los miembros del Clan de los Orcos y demasiado vulgar para los sub-intelectuales con GafaPasta. Si la ponen en la tele y te pilla apoltronado tiene un pase pero yo no gastaría energía para ir a un cine a verla.

06/10