Croquetas de stamppot en el Club de las 500

Croquetas de stamppot

Esta semana, las cuatro fotos que llegan al al Club de las 500 son de comida que ha ido saliendo de mi cocina y acabando mayormente en mi estómago antes de marcharse de mi casa por el trono. Hoy vemos unas croquetas hechas con las sobras de otro plato y este tipo de croquetas, en lugar de una bechamel son de puré de papas y están igualmente deliciosas. La foto la hice en noviembre del año 2009 y hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.

Veilinghaven y al fondo el Merwedekanaal

Veilinghaven y al fondo el Merwedekanaal

Hace algo más de dos meses, cuando comenzamos a ver la actual remesa de fotos de la ciudad de Utrecht, vimos el Veilinghaven desde afuera, desde el Merwedekanaal. El otro día entré en ese pequeño muelle que fue reconvertido de atracadero de barcos industrial en zona urbana y hoy tenemos una panorámica desde el mismo. Al fondo está el lugar en el que hice la foto anterior. A la derecha, el edificio que se ve, es un restaurante y estuvo nominado en un concurso nacional de arquitectura. La zona era uno de los antros de la ciudad en el año 2000 y ahora es una de las barriadas más agradables para vivir. Por detrás de mi y fuera de imagen en la foto hay varias terrazas y bares.

Tres kilos de moras para mermelada

Uno de los momentos más gloriosos del año para mí es cuando comienzo a cosechar moras y como además, tengo una cantidad considerable de zarzamoras para proteger el perímetro de gatos indeseables que quieren entrar en mi jardín a mear y que al parecer no puedo asesinar porque está moralmente mal visto, aunque un jodeputa que jamás pudo conseguir una zorra de su barrio se casa con una rumana, monta un golpe de estado en España y un pùñado de gilipollas hacen un vídeo asombrando al mundo con su gilipollez, incluido el gilipollas mayor, que es el que tiene a la zorra de su hermana mamando del erario público en una embajada de cuatro provincias petadas de rebeldes. Volviendo al tema, en el año 2016 lo comentaba en Mermelada de moras, en el 2017 lo hacía en Comenzó la cosecha y este año repetimos el ritual y esta semana, después de volver de las vacaciones en Gran Canaria, me encuentro que tengo un montón de moras y ayer cosechaba tres kilos:

Tres kilos de moras
Tres kilos de moras

Y hoy coseché tres más, con lo que por ahora, llevo seis kilos de moras recogidos en unas veinticuatro horas y por supuesto, los he procesado inmediatamente para abastecer mi despensa y asegurarme un suministro constante durante los próximos doce meses. Las preparo siguiendo una versión ligeramente rectificada de mi receta de Mermelada de moras en la que he reducido la cantidad de azúcar a cuatrocientos gramos por kilo y me sigue saliendo igual de esplendorosa. El mayor problema es que con el calor tan grande que estamos padeciendo, tener dos fogones a fuego alto hirviendo envases y haciendo la mermelada es un infierno, pero he logrado que ese calor no se transfiera al resto de la casa y como siempre, el objetivo es lo que cuenta y en mi caso, la misión ha sido todo un éxito:

Tres kilos de moras convertidos en mermelada
Tres kilos de moras convertidos en mermelada

En la foto anterior tenemos el resultado de cocinar tres kilos de moras, mil doscientos gramos de azúcar y el zumo de dos limones enormes. Cada uno de esos once botes pesa unos cuatrocientos gramos y su contenido es altamente adictivo. Ya se me acabaron los botes, que son los de las aceitunas españolas del Lidl con tapas compradas y en la tanda de hoy usé los tres últimos y después cambié a otros recipientes y ya he activado la alarma para que la gente me pase más porque pese a que creía que estaba bien surtido, entre los once de ayer y los trece de hoy (varios son más pequeños), he llenado veinticuatro botes de mermelada de moras.

La alerta la he lanzado porque gracias al clima tropical que gozamos y a que mi parra está literalmente eufórica, es más que probable que coseche entre diez y veinte kilos de uvas y voy a necesitar muchos más botes para la nueva, épica y legendaria mermelada de uvas verdes que haré y que tengo clarísimo que será la sensación de las sensaciones y quizás hasta logre mejoras mis Magdalenas, algo difícil de conseguir porque la receta ya está muy trabajada y con varios miles de magdalenas realizadas, si hay algo que puedo hacer hasta inconsciente y que siempre clavo, son estas pequeñas delicias para el desayuno. Ayer hice una sesión de control de las uvas, las cuales aligeré de ramas y quité hojas para que les de el sol y lucen así:

Las uvas siguen creciendo
Las uvas siguen creciendo

Y así van pasando los días, currando en la cocina como si fuera el primo-hermano de la bruja Avería, esa de la que uno no se ría y estoy haciendo en lugar de pociones, mermelada.

Churros en el Club de las 500

Churros
Churros

La semana pasada veíamos una foto de alguno de los churros que me he jincado a lo largo de los años y que casualmente entraba en el Club y hoy tenemos otra foto con más de lo mismo. En esta ocasión se trata de una que hice en septiembre del año 2012, hace casi seis años con lo que es más que probable que ya los haya digerido. La receta, como ya puse en la otra anotación, está en la anotación Churros y todas las fotos que he hecho sobre el tema se pueden ver por aquí. Hoy le damos la bienvenida a esta imagen  al Club de las 500.