El Buda Mahamuni

El Buda Mahamuni

El Buda Mahamuni, originally uploaded by sulaco_rm.

Uno de los centros neurálgicos del Budismo en Birmania está en Mandalay. En este templo se encuentra el Buda Mahamuni y está en la carretera que va hacia Amarapura, lugar que seguro que conocéis de libros de aventuras ingleses. En la Pagoda Mahamuni, también conocida como Payagyi, la Gran Pagoda o la Pagoda Rakhaing por aquello de confundir al enemigo dándole múltiples nombres está esta figura, que es como el Santiago Apostol de Birmania. Hay mil millones de historias sobre esta imagen y por no ponerse de acuerdo, hasta discuten la fecha en la que lo crearon. Tiene unos cuatro metros de alto, es de bronce pero llevan siglos y siglos añadiéndole láminas de oro, por eso tiene esa textura y eso es exactamente lo que están haciendo los chamos de la foto, pegando sus laminas. Cuando yo pasé por allí tenía una capa de unos dieciocho centímetros de oro macizo envolviéndolo. Este lugar es muy visitado. Una de las leyendas del Budismo miente con lo de la amabilidad, gentileza y tolerancia del budismo, algo que no se ve en este sitio, ya que si tienes pipa del coño no puedes acercarte al Buda y mucho menos ponerle oro. Las hembras locales están que se les corta el reglote por eso y hay campañas para abolir esa estúpida prohibición. Este Buda lo protegen los monjes de la zona y cada vez que ha habido algún problema político en el país, es rodeado por eso que denominamos carne de cañón.

Según dicen, del Buda original se hicieron cinco imágenes mientras el chamo chingaba en el planeta. Dos estaban en la India, dos en el paraíso y esta precisamente es la quinta. El Buda auténtico escupió y le echó su aliento a la imagen, algo maravilloso y mágico y casi tan poderoso como cuando un ladrón se convierte en honorable en truscoluña.

Moras y zarzamoras

Gracias al pedazo de verano caribeño que estamos teniendo, este año las zarzamoras han despachado la cosecha con antelación. En mi jardín, el perímetro de seguridad lo conforman un montón de zarzas. Comencé con una, la cual tuvo tres o cuatro hijos, de los que ubiqué uno en otro lugar y al año siguiente fueron quince o veinte hijos y este año son legión, habiendo regalado al Rubio varios y teniendo que matar a muchos nada más descubrirlos porque esta es una planta con más ansia de invadir que los marroquíes. He procurado respetar las ramas con flores y desde hace dos semanas, cada dos días recojo más o menos medio kilo de moras. Ya estamos llegando al final de la cosecha y ha sido muy fructífera y tengo la nevera petadísima con toda la mermelada que consumiré durante los próximos doce meses. Como mi parra primordial murió y la heredera aún es muy pequeña y no ha dado ni una sola uva, me tendré que conformar con mermelada de moras, un producto fabuloso y muy fácil de preparar.

En Hilversum y cerca de la prisión en la que nos han encarcelado he encontrado un camino lleno, lleno, lleno de zarzamoras que casi nadie toca y hoy me llevé dos tupperware y regresé a mi casa con un kilo adicional, que junté con los quinientos gramos que tenía del jardín y ahora mismo hay cinco botes de mermelada enfriándose en el caldero en el que fueron requeteque-esterilizados. El viernes iré a pillar otro kilo y creo que con eso ya tendré suficiente, no solo para comer y añadir a mis magdalenas, sino para llevar unos cuantos en navidades a Gran Canaria, ya que debido a estúpidas reglas de seguridad aérea, no la puedo llevar en el equipaje de mano. Este año fui más listo y en lugar de comprar botes, fui guardando los que usaba y tengo una colección fantástica, que se me está agotando a toda velocidad. En total, tengo catorce botes de mermelada y si recojo las suficientes el viernes, es posible que llegue a los diecisiete o dieciocho, ya que los que aún quedan vacíos son los de mayor capacidad.

Los jetas de los amigotes ya están tirando puntas. Untarla en tostadas es fácil pero lo de atacar la zarzamora, la cual se defiende picándote continuamente y después remover durante cincuenta y cinco minutos para que se haga la mermelada, la desinfección de los botes hirviéndolos y el sellado volviendo a hervirlos, eso no les mola nada.

Onze Lieve Vrouw van het Water en el Club de las 500

Onze Lieve Vrouw van het Water

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De siempre nos han dicho y nos han repetido que los dioses son todopoderosos, aunque con tantos como tenemos en la Tierra, uno se llega a preguntar el por qué cada uno no eligió un planeta o incluso una galaxia para sus seguidores y como es que acabaron todos aquí. El Dios que nos asignaron a nosotros es ese conocido como el de los presuntos tocadores de niños y parece que solo contrata a personal al que le gusta magrear chiquillos. También parece que a nuestro Dios le chifla el que pongan imágenes de su hijo y de la madre que lo parió por todos lados y algunas de esas imágenes son pachangueras al máximo. En el puerto de Volendam hay una estatua de la Virgen a la entrada del pueblo que lo tiene claro, las palomas son las ratas del cielo e igual que sucede con los terroristas musulmanes, las buenas son las muertas. Para protegerse, se montó en la chepa tres agujas afiladas dispuestas para empalar palomas, todo ello con mucha caridad y tal y tal.

Esta foto la hice en julio del año 2006 y apareció en el blog en junio del 2008 en la anotación Onze Lieve Vrouw van het Water y hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.

Monje budista

Monje budista

Monje budista, originally uploaded by sulaco_rm.

Entre tanto monasterio que visité también vi una purriada de monjes. Hoy tenemos una foto con uno de ellos que estaba protegiéndose de la manta de sol que estaba cayendo en la calle y tratando de sobrevivir a los cuarenta y pico grados. Se puede apreciar perfectamente que su hábito está hecho de retales de telas cosidos ya que hacen voto de pobreza con iPhone y iPad. Este mismo colega quería que le diera cinco dólares por enseñarme el monasterio pero por desgracia para él, mis genes me capacitan a caminar sin ir de la mano de otras personas y visité el lugar por mi cuenta, viéndolo todo y ahorrándome la pasta.

Nada es lo que parece