Buda Gautama en la pagoda Long Son

Buda Gautama en la pagoda Long Son

Desde la pagoda Long Son y subiendo casi doscientos escalones llegamos al Buda Gautama que está en la loma y que es enorme. Contando la base, son veinticuatro metros de Buda y solo algunos dioses deben saber la cantidad exacta de cal que hace falta para tenerlo tan impolutamente blanco. La figura se ve desde muy lejos y tanto si llegas a la ciudad por tren o en coche, resalta. Al Buda lo plantaron allí en 1964.

Las fotos más populares en mi flickr en noviembre

Después de la aberración del mes pasado, parece que regresa la cordura a mi flickr y la lista con las fotos más populares al menos no tiene cosas demasiado extrañas. Refrescar la memoria a los más acarajotados y repetir que este listado es de mis fotos públicas en Flickr, el sitio en el que desde hace doce años las guardo (y pago por ello). La serie de este otoño-invierno comenzó en septiembre y la aberración la vimos en octubre.

En la cima de la lista y subiendo doce escalones respecto al mes pasado tenemos una foto que el lunes dejará de ser noticia porque es oficialmente Sinterklaas. La foto la vimos en la anotación Continúan las ofrendas:

Zwarte Piet Chocoladeletter

En segundo lugar regresa a la lista una foto que lleva eones en el blog, desde septiembre del año 2005, cuando la vimos en la anotación Tortuga muerta en Ship Island e incluso hay una segunda foto de la tortuga en el blog. Creo que la foto ya ha aparecido en listados así que es más bien un regreso a esta, que sigue siendo su casa:

Tortuga

Subiendo catorce puestos respecto al mes pasado, un clásico y una foto de mi equipo fotográfico. Apareció por primera vez en la anotación El equipo en enero del 2010. Se trata de La familia al completo:

La familia al completo

En cuarto puesto, una foto que lleva por aquí desde el mes de marzo del año 2005 y una estatua con la que te tropiezas al salir de la estación central de Hilversum. La vimos por primera vez en la anotación Nieve en Hilversum IV y la foto se titula Tolerancia:

Tolerancia

En quinto lugar parece que le cogemos gustillo al año 2005 ya que hay otra foto del mismo. La hice en abril y creo que aparece de cuando en cuando en los resúmenes semanales pero no sé si ha ocupado el candelabro. Se trata de un Chili con carne que ya está más que digerido:

chili con carne

Esta que viene a continuación sí que es rara. El mes pasado estaba en séptima posición pero por decisión del jurado fue considerada la ganadora del mes. Ahora está en sexto puesto con lo que ha subido un puesto pero ha perdido seis. Es otra imagen de mi equipo fotográfico. Apareció en la bitácora por primera vez allá por abril del año 2007 en la anotación Familia y se titula Por la gloria de la cámara:

Por la gloria de la cámara

En séptimo puesto, una de dos fotos que hice durante el mes y que resultaron populares. Estamos en temporada de castañas y en mi dieta, no hay día en el que no me coma un buen puñado de las mismas. En un par de ocasiones hice fotos y esta es una de ellas:

Castañas asadas

En octavo puesto más comida y otra foto hecha este mes. Se trató de un experimento buscando nuevas sopas que aunque está bien y me comeré las bolsas que tengo congeladas, no pasará a la parrilla de platos regulares. Es una Crema de batata y sirope de arce:

Crema de batata y sirope de arce

En noveno puesto otra foto con castañas asadas, estas son las primerísimas del año 2016. Las compré en un supermercado turco en Utrecht y estaban riquísimas, aunque hasta este momento, las que me compré en Atenas son las mejores con gran diferencia.

Castañas asadas

En el décimo y último puesto de la lista, el bicho raro que echábamos de menos. No es técnicamente una foto, es un pantallazo hecho para explicar algo. Lo vimos en enero del año 2012 en la anotación Las extensiones que uso en Firefox y la imagen tiene de nombre Privacidad:

Privacidad - Firefox

Y esto fue lo que dio de si mi flickr en noviembre, veremos como se comporta en el mes de diciembre. Al menos la primera de las fotos probablemente desaparezca o caiga significativamente en la lista.

Interior de la pagoda Long Son

Interior de la pagoda Long Son

Cuando vemos los templos budistas por fuera nos hacemos una idea equivocada de su interior, como prueba irrefutablemente la foto de hoy de lo que oculta en su interior la Pagoda Long Son. El lugar recuerda mucho al patio de la keli de mi madre, que siente una fascinación enfermiza por cosas de plástico y con colores y por imágenes de señores obesos como Buda.

Primero los gestos y después el duolingo

Cuando tomé el caminito a Belén que sale desde el reino de la manzana mordida y cambié a un teléfono con el güindous fone, lo primero que me alucinó, asombró, flipó, escandalizó y cabreó fue que en el teléfono güindous tenía un teclado maravilloso, fabuloso, asombroso, increíble. De repente, usando ese pequeño cristal, podía escribir a una velocidad que ni los julays que salen en las películas con esa máquina y que teclean todo lo que se dice en los juicios y aún no sabemos la razón por la que lo hacen. La velocidad la ganaba al usar gestos, es decir, con el mismo dedo que me saco los mocos y me rasco el culo, entre otras actividades, lo muevo por la pantalla en la dirección aproximada de las letras que componen la palabra y el sistema es tan astuto que la adivina y aparece como algo mágico y maravilloso. Era como viajar al futuro desde el ancestral pasado de la manzana mordida, en el que tecleas en el teléfono como si fueras una secretaria a la que le han dado una máquina de escribir para microbios. En aquel primer teclado con gestos que usé, para cambiar de idioma lo tenía que indicar y al escribir en el duolingo, a veces se me olvidaba y no adivinaba las palabras, ya que el teléfono pensaba que estaba escribiendo en inglés y yo lo hacía en italiano, o quizás estaba en español y yo escribía en holandés o cualquier combinación de estos cuatro idiomas.

Cuando cambié al androitotorota, con un teléfono que es tan grande que hasta puedo ver las fotos y los detalles y restregarle a mis amigas lo viejas que son, de lo primerito que hice fue instalar el Swiftkey y comenzar a usarlo. En esos tiempos, hace unos meses, se podían tener hasta tres idiomas y ahora ni siquiera tenía que cambiar de uno a otro, el adivinaba cuando comienzas a escribir la palabra correcta y ya después más o menos sigue en la misma lengua. Un flipe que no veas, me acuerdo del juego con el que aprendí mecanografía y ahora pienso que pude haber usado aquel tiempo para cosas más útiles, por ejemplo quitarme las ladillas que me han acompañado a lo largo de toda una vida. El Swiftkey es de fábula y pensaba que de ninguna manera lo podían mejorar y me equivoqué, incrementaron el número de idiomas a cinco y ahora llevo mis cuatro lenguillas en la bolsa que cuelga del cinturón, ya que cada vez que me pongo el teléfono en el bolsillo, tanto las mariconas jóvenes como las viejas se me revolucionan con tremendo paquete que me sale y algunos hasta inconscientemente comienzan a caminar despatarrados pensando en como les dejará esa cosa los bajos o miran a ver si se pueden desencajar la mandíbula para poder tener semejante cosa en la boca. Repito que el problema lo he solucionado con un dispositivo de carga que cuelga del cinturón y que me permite lucir el paquete al natural, sin dopaje. No hay día que use el Swiftkey que no recuerde los años de sufrimiento escribiendo en un teléfono. Básicamente, la revolución tecnológica avanzó con dos eventos, el Swiftkey y el Güaza de escritorio, que te hace responder a los mensajes a velocidades siderales y además tu jefe ni se entera de que estás chateando con tu basca.

Tanta alegría y cosa buena me llevó a pensar que en el reino de la manzana mordida tenían que existir alternativas, que recuerdo haber leído que decían que alguien había visto o sentido en alguna versión del IOS la adición de teclados de terceros. Me fui con mi iPad a la tienda, encontré el Swiftkey y lo instalé. Al momento mi iPad comenzó a tratar de convencerme para que no lo use porque robarán mis datos, me infectarán el equipo y me harán todo tipo de maldades porque no es de ellos. Una sarta de falacias y mentiras que dan vergüenza. Una vez las desechas, la realidad es que la elegancia, la velocidad, la belleza, el dinamismo y la inteligencia que el programa demuestra en el androitotorota se pierde en la manzana mordida, que en este caso parece más bien una manzana podrida. Eliges usar ese teclado y con frecuencia el sistema te lo cambia al de ellos, no te permite tener más de tres idiomas, es inconsistente y hay momentos en los que el sistema operativo al completo parece pararse por culpa de algo tan banal como un programa que hace de interfaz entre tu organismo con tu yo y la máquina electrónica. Podría decir que les debería dar vergüenza pero dudo mucho que sea cierto, a ellos se la suda, permitieron que otros hagan programas para reemplazar esa parte de su sistema operativo pero colocaron tantas trampas y obstáculos que el uso es habitualmente insatisfactorio. Mi gozo en un pozo. En el duolingo, no puedo saltar lenguas como hago en el teléfono y la única solución digna que encontré fue hacer mis ejercicios de duolingo en el teléfono y prácticamente nunca en el iPad.

duolingo 746 días

Y por múltiples alusiones, comentar por aquí que se me olvidó indicarlo pero hace unos quince días que la humanidad al completo superó un hito que nadie se esperaba y por el que pocos dabamos un céntimo de leuro, el aclamado autor del mejor blog sin premios en castellano llegó a los DOS AÑOS de constancia a la hora de hacer cada día sus ejercicios en el duolingo. En la actualidad estoy manteniendo al mil por mil mi nivel de italiano para españoles, lo mismo para el de inglés para italianos y me estoy currando el recuperar lo que el tiempo me hizo perder del italiano para ingleses. El pantallazo está hecho en el modo de inglés para italianos y por eso los mensajes aparecen en italiano. Cuando tenga los tres idiomas (que básicamente es siempre el mismo, el italiano) al cien mil por cien mil, creo que añadiré el holandés para ingleses y así refrescaré algo de vocabulario de la lengua basta y gutural que supuestamente es la mía propia dado que tengo pasaporte de cabeza de queso.