Gradas del Odeón de Herodes Ático

Gradas del Odeón de Herodes Ático

Seguimos a los pies de la Acrópolis y miramos desde arriba el Odeón de Herodes Ático, por supuesto restauradísimo pero igualmente espectacular. Este era un teatro musical que pagó el cónsul romano Herodes Ático y pro eso lleva su nombre. Tenía una capacidad para unos cinco mil julays y estaba cubierto. Después que lo restauraron en el siglo XX (equis-equis) lo han vuelto a usar como teatro y hay hasta un festival que se celebra allí. La cantante Nana Mouskouri que seguro que todos conocéis por ser tan ancestrales hizo una gala allí en 1984 al regresar a su país y se dice que hasta Falete quiere cantar allí, pero tienen miedo por los daños que le pueda hacer a la estructura, sobre todo si le da por saltar. Al fondo, al fondo, después de la ciudad, está el mar.

El cerezo

Mi jardín es un entorno en el que todo crece sin parar y en el que he procurado que los árboles, salvo la catalpa y uno que me gusta por sus hojas rojas, den frutos. Tengo dos manzaneros que pese a las inclemencias meteorológicas, producen su tanda de manzanas, tengo una parra y tengo un cerezo. Creo que al capullo ese lo planté hace por lo menos siete u ocho años. En todo ese tiempo ha crecido todo lo que le ha dado la gana pero no pone una flor ni de coña. Hasta aquí he llegado, se me ha acabado la paciencia. Según regrese de las Filipinas, lo arranco de cuajo y plantaré en ese rincón algún otro árbol. He estado mirando y por ahora mis candidatos son o uno que de albaricoques o uno que produzca almendras. En cualquier caso, en dos años ese rincón tiene que estar dando algo para papear. Menos mearlo he hecho todo lo que la gente me ha sugerido. Unos años le he pegado una podada de r-escándalo, otros no lo he tocado, le he puesto abono y hasta le ofrecí ponerle música de la Pantoja pero no, el sigue erre que erre y lo único que hace es soltar hojas y más hojas. Por si algún día alguien se molesta en leer el diario completo de mi vida, aquí dejo imagen del maldito traidor este que me ha privado de comer mis cerezas caseras, biológicas, ecológicas, con ilusión, fantasía y hasta chimpún:

El cerezo

Teatro de Dioniso

Teatro de Dioniso

Aunque no usé la entrada que está cerca del Teatro de Dioniso, vamos a empezar la subida a la Acrópolis por aquí. Este era el mayor teatro de Grecia y en la foto lo vemos desde la parte trasera del escenario. El teatro es casi más viejo que Genín ya que se hizo en el siglo VI (uve-palito) antes del Cristo Rey. En la antigüedad, cuando ibas al teatro era como una tortura ya que las galas duraban unas seis horas, que vamos, ni las mierdas de películas de la saga hedionda del Señor de los Julandrillos y su Jobi.

La caldera y su mantenimiento

Una actividad que sucede todos los años en mi caso es la visita para el mantenimiento de la caldera que compré allá por diciembre del 2005. Siempre sucede al final de abril, cuando dan por sentado que has acabado la temporada de invierno y la usarás menos. Lo de la caldera, que imagino que es el nombre que se le da en español, es un misterio. Regresando al nombre, en neerlandés la llaman cv-ketel que viene de aquella palabra modesta y sencilla y que se crea con otras tres y se escribe como centraleverwarmingsketel, traducido li-te-ral-men-te como truscoluña no es nación. Bueno, la caldera, cuando la compras, es una cosa enorme, es una caja blanca más grande que la Rosaura, enorme y por eso, cuando el técnico la abre, te llevas un disgusto, porque has pagado un montón de dinero por aire, que eso está muy vacío por dentro:

La caldera

Con la cita esta siempre he tenido problemas. Un año se olvidaron de venir a mi casa, otro año cambié la cita y no avisaron al instalador y en otros, me dicen que vienen por la mañana y aparecen por la tarde o me dicen que vienen por la tarde, me quedo en la oficina hasta el mediodía y cuando llego me entero por mi vecino que estuvieron a las once de la mañana. Por estos peros, en la actualidad mi vecino tiene asignado el sacrosanto deber de abrirles la puerta y controlarlos, que para veinte minutos que van a pasar en la casa, cuesta mucho más apañar otra cita. Este año me avisaron por carta de las de antes que vendrían hoy entre la una y media y las tres y media. Yo, visto el historial, opté por regresar del trabajo a las once y seguir desde mi casa, con lo que en el hipotético caso de que viniesen una hora y media antes, ya estaba en el lugar. Mi vecino recibió la asignación de los tiempos previos, ya que al mediodía se tenía que ir a recoger a su nieto a algún lado. Al final, a las dos y media, cuando ya pensaba que me habían dejado tirado, llegan dos coches de la empresa, aparcan delante de mi casa y se ponen a hablar. A las tres de la tarde, se aburrieron o algo así y uno de ellos toca el timbre y entra. Desatornilla la tapa de la caldera, la desenchufa, le quita una especie de filtro y un tubo que hay por delante y se fue a lavar el filtro. Ese fue el momento en el que hice la foto. Después regresa y hace un agujero en el tubo que extrae el humo de la misma con un taladro. Me dice que esto es lo último de lo último. Mete allí un sensor, recoloca el filtro, abre el agua caliente y empieza a medir el nivel de oxígeno, de CO2 y las partes por millón de otra cosa que ni me enteré que era. Según él, si el valor ese de las ppm llega a cuatrocientos, la intentan reparar y si al cerrarla sigue en ese valor, hay que tirarla. Cualquier valor por debajo de cuatrocientos es bueno. Empezó a medir y salía que de CO2 la mía produce un 8,5% en la combustión, según el nombre algo bajo pero nada malo. De los ppm, se quedó en treinta y dos, a trescientos sesenta y ocho puntos del valor mortal de necesidad, con lo que pese a los doce añitos que tiene, la chavala sigue estando en forma. Le puso un tapón de plástico al agujero que hizo, lo cerró todo de nuevo y cogió el piro. Ahora, salvo desastre, no lo veré hasta el año que viene.

El único trasto en mi casa que tiene un contrato de mantenimiento es la caldera. No tengo muy claro que sea algo que valga la pena. Creo que cuando esta muera y me compre una nueva, pasaré y en su lugar, pagaré solo en caso de avería para que la reparen. En doce años, no se ha roto y cada año he regalado a la empresa que lo mantiene una pasta gansa con la que ya podría haber comprado otra caldera nueva.

En el pasado, anotaba todos los meses el consumo de gas, electricidad y agua en una página que pertenecía a una compañía eléctrica pero en un punto determinado nos dejaron tirados y perdí todos esos valores. Después opté por crearme mi propia tabla y entre el mes de junio del año 2010 y hoy, el periodo de doce meses en el que consumí más gas fue en marzo del 2011 en donde tenía un consumo de gas anual de seiscientos veinte tres metros cúbicos y el periodo más bajo fue en el año 2014, en donde el primero de diciembre tenía un consumo de los últimos doce meses de doscientos noventa y tres metros cúbicos, para que después digan que no hay cambio climático, que el setenta por ciento del consumo de gas es para que la caldera calienta la calefacción. En la actualidad, a uno de abril, estamos en un consumo de los últimos doce meses de cuatrocientos diecinueve metros cúbicos, lo cual viene a confirmar que este invierno ha sido mucho más frío que el anterior, algo que resulta tan fácil de creer como salir de casa por la mañana hoy con casi un grado bajo cero. En Holanda no compensa poner un calentador eléctrico porque el gas es muchísimo más barato que la electricidad y se calcula que el coste si optas por electricidad sería de más de dos veces y media de lo que pagas por el gas.