En el universo de las bicicletas holandés hay todo tipo de accesorios y siempre encuentran a una persona que los compra. En la foto de hoy vemos varias cosas curiosas. En primer lugar, el asiento de la bici parece como para alguien con almorranas o con un trasero muy especial y que necesita una amortiguación épica y legendaria. El asiento es mucho más pequeño de lo normal. En la parte delantera de la bici se puede ver que añadieron un segundo asiento para un niño y además añadieron unos soportes para que ponga las piernas y no las lleve tan cerca de la rueda delantera. En la parte trasera, además de las alforjas para llevar cosas han puesto como una especie de cojín por encima con lo que ahí también lleva a otro pasajero que parece que también tiene el culo muy sensible. Por la posición de la bici no le pude ver la marca ni el modelo pero es una bicicleta de ciudad y probablemente se frena a contrapedales.
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Casa flotante construida a partir de un barco
Hemos visto un montón de casas flotantes hechas de hormigón y unas cuantas construidas en barcos fluviales que fueron ligeramente tuneados para convertirlos en kelis. Ahora tenemos una nueva categoría, una en la que usan el barco como esqueleto, lo vacían y empotran en ellos la casa. La de hoy es probablemente la menos radical de las que vamos a ver. Aún así, en el lado de la derecha se puede ver que se las apañaron para meter dos plantas, con ventanucos que señalan la parte inferior y que seguramente sean dormitorios. Me gustaría ver el interior porque ese piso inferior no debe tener los techos muy altos.
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Supervivientes de la OLA de CALÓ tan dañina
Lo de las últimas semanas en los Países Bajos ha sido para no mear gota pero no por impedimento físico sino porque se te evapora de la caló tan grande que hemos tenido, algo difícil de contar y aún más difícil de creer. El mes de julio aún gasta sus últimos segundos y ya se sabe que ha sido el más soleado desde 1906 que se miden estas cosas, además ha sido el más seco de la historia del universo neerlandés, superando al terrible julio de 1921 en el que llovió solo 16 milímetros de agüita y en este año han sido ONCE milímetros, que no dan ni para un chupito . Además hemos sufrido y padecido TRESCIENTAS TREINTA Y DOS horas de sol, que si lo divides por veinticuatro te salen más de dieciocho días de veinticuatro horas con el sol petando a base de bien.
Con todo este drama, la prioridad más absoluta fue, es y será salvar el jardín, ya que mientras que la mayoría prefiere que se les seque, yo he optado por gastarme unos leuros en agua y además, darle sus vasitos de agua a mis PIMIENTOS , que tengo nueve plantas creciendo y que algún día serán la alegría de la huerta:
Tengo dos jardineras con tres plantas de pimientos de Padrón cada una y en la foto anterior vemos una de ellas y en la siguiente vemos la otra. Están espléndidos y ya tienen flores y pronto tendrán pimientos y yo me emocionaré hasta las lágrimas que no tengo porque se me secaron con la caló. Mis tres plantitas están en una pared colgadas, les da el sol algunas horas del día, pero no todo el día, con lo que espero que los pimientos no me salgan de esos de la-puta-la-madre.
A una compañera de mi trabajo le regalé cuatro plantas y se fue de vacaciones una semana y ahora que ha vuelto me ha confirmado que se le murieron, se le secaron como momias. Además de las seis plantas de pimientos de Padrón, esa compañera me regaló tres de pimientos Shishito, la versión japonesa, muy similares, aunque menos rugosos, pero de igual tamaño y hasta los cocinan más o menos de la misma manera lo cual sirve para demostrar lo pequeñito que es el mundo. Esos tres pimientos, no sé si no les gusta la tierra o están traumatizados con el clima, pero no lucen tan bonitos:
No tienen tantas flores como los otros pero vamos, que esta semana seguimos a casi treinta grados y es posible que la planta se anime, que no será por agua, que todos los días les doy un vasito de agua a cada una, además de las regadas del jardín, que son cada dos o tres días dependiendo de la caló.
La que tiene toda mi atención es la parra y volvemos a mirar uno de los racimos, que siguen acumulando el agua con la que riego, están bien al solito para que se pongan dulces y yo me veo creando una mermelada que será épica y legendaria y es posible y hasta probable que incluso un sirope de uvas blancas.
Esto es el verano, caló dañina y alegrías en el jardín.
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Casa flotante en transporte de río con paneles solares
Antes de ver unas cuantas casas flotantes tuneadas, hoy tenemos la última que más o menos respeta el barco en el que se construyó. En esta se puede apreciar que hay multitud de ventanas en la cubierta superior para dar luz al interior y que tienen paneles solares también en el mismo. Entre las ventanas y los paneles, lo que queda claro es que la cubierta no la pueden usar como terraza. En la parte de atrás tienen una pequeña y supongo que también en el trozo de terreno que hay en la calle y por el que pagan. Este tipo de casas se compran y venden y dependiendo del tamaño o incluso de la ubicación en la ciudad, pueden costar bastante dinero. Las más céntricas en Amsterdam, por ejemplo, son carísimas.







