Seguimos en Kandooma Thila y llegamos a la segunda parte de los vídeos de la inmersión. La música que acompaña este vídeo es la canción Show Me Your Firetruck, de la banda sonora del clásico Backdraft y compuesta por Hans Zimmer.
Comienza mirando en los huecos por debajo de los miradores, que hemos descendido un poco y por allí siempre se pueden ver meros y otros peces interesantes. Hay un montón de vida pequeña que permanece totalmente indiferente a los tiburones que suelen rondar por allí. La corriente es la que nos empuja, nosotros hacemos bien poco. Sobre el minuto y medio pasa una manta pero resulta algo difícil de ver en el vídeo. Después tenemos tiburones grises, varios de ellos, prácticamente en línea, y miramos hacia arriba porque hay un águila marina que viene por encima de nosotros, preciosa y como acercándose. Inconscientemente, comienzo a acercarme a ella, teniendo cuidado que no me pille la corriente y me mande pa’l carajo y con ese instante acaba este vídeo.
Un puñado de julays se merecen el garrote vil para poner fin al sufrimiento de los espectadores.
Para mí resulta más fácil creer en la historia de la Guerra de las Galaxias que en un grupo de guionistas que se juntan en una sala para escribir el guion de esta película, en la que los pitufos viven felices hasta que los descubre un panoli, rapta al jefe, un montón de panolis del pueblo lo van a rescatar y acaban rescatándolo o algo así y cuando no tienen idea, cantan y cuando les apetece, cantan y cuando realmente no va con la escena, cantan.
Esto es unos dibujos animados de los pitufos estirados hasta la hora y media con canciones y con muchos colores, pero sin historia. Para un adulto resulta imposible seguir la trama porque no la hay así que intuyo que los niños tienen el mismo problema. Te hace preguntarte qué tipo de sociedad es esa en la que solo hay machos y la única hembra, la hizo un chamo a partir de barro y lefa de la mala. La película cruza como varios universos, en los que los pitufos son más animación o más CGI y en ninguno de ellos consiguen hacerlos interesantes. Fue un milagro que no me durmiera y la única explicación que tengo para esto es que tenía hambre y quería ser el primero en huir de la sala. Dado el silencio total en la misma, ni yo ni el resto nos reímos con las polladas que decían y bueno, la música de la Rihanna esa es mala tirando a patética.
Para evitar a toda costa, tanto los miembros del Clan de los Orcos como los sub-intelectuales con GafaPasta.
Esta semana fui el jueves a la sede corporativa de la chamba en la que laburo y como está junto al aeropuerto de Ámsterdam, miré los horarios del cine que me pilla de camino desde allí y descubrí que tenían una peli de terror que no daban en ningún otro lado y de la que nunca jamás había oído hablar. Aquí la palabra importante es TERROR, así que pese a que IMDb le daba una puntuación bajísima, reservé mi entrada y diez minutos antes de la hora a la que suelo salir, le di el ¡hasta luego Luca! a mi jefe y salí por patas a pillar el tren. Supongo que ahí el chamo captó por qué estaba tan interesado en ir a esa oficina ese día y como sutil y burdamente lo manipulé para que se levantara mucho antes de lo habitual y tirara para el norte. La película se titula Rosario y no parece que la quieran estrenar en España así que supongo que terminará en una o varias plataformas digitales y tales y tales.
Una julay pija se desbarata toda cuanto tiene que velar el cuerpo de la abuela una noche con tormenta.
Resulta que una pava latina que tiene mucho éxito en su chamba, recibe una llamada informándole que la abuela la palmó, que hay alerta roja o quizás naranja por tormenta en Niu Yolc y que la vieja está sola en su cutre-apartamento así que la chama decide ir allí a esperar la ambulancia que se llevará el cadáver y no me pregunten a mí porque no va directamente la funeraria que yo ni soy guionista ni gringo. Una vez en la keli, allí pasan cosas raras y descubre que la vieja era sacerdotisa de algún tipo de religión rara del caribe o algo así y claro, las cosas se complican.
La película dura ochenta y ocho minutos y le sobran fácilmente treinta. Esto era más bien un corto que estiraron todo lo que pudieron. En primer lugar, con solo un vecino novelero, el cadáver y la pava, hay pocos para matar y allí es que no muere nadie en los primeros setenta y cinco minutos de películas, que todo llega al final. No hay miedo alguno, pero ná de ná y casi que actúa muchísimo mejor el cadáver de la vieja que el de su nieta, que debe tener parálisis facial aguda porque no movía un puto músculo de la cara. La subnormal esta, cuando tiene que elegir entre malo, peor, aún peor, tremendamente peor o no hacer nada y quedarse como estaba, siempre tira para lo tremendamente peor. Te hace dudar si su éxito laboral no será fruto del uso y abuso del chichi porque es descerebrada. En un punto determinado la chama encuentra prácticamente una cueva en la keli de la vieja y eso que vivía en un último piso de un edificio de apartamentos. En fin, para olvidar.
Esto provocará vómitos y diarreas a cualquier miembro del Clan de los Orcos que se le ocurra verlo. Ningún sub-intelectual con GafaPasta que se precie la considerará como algo para ver.
Antes de que empiecen a volar los cuchillos, quiero recordarles a todos que en el año 2019 fui a ver Superman, la de siempre y que le puse un 6 y la critiqué bastante y aun así, su banda sonora me ha gustado desde siempre. Seguramente con estas pelis lo más importante es verlas en el momento oportuno de tu vida y así tener hecha la idea en tu kabezón. Cuarenta y siete años después, se estrena otra película con el mismo título, Superman y hasta en truscoluña, que no es nación se lo pusieron.
Un julay farda de paquetón paseando con los gallumbos por fuera.
Resulta que hay un nuevo malo en la Tierra que derrota a Superman o algo así y el hombre encima es acusado de traidor al planeta y de ser truscolán, podemita y suciolisto y quizás hasta de tener un suegro con puticlús de julandrones. El chamo intenta hacer el bien, pero con tanta gentuza en las redes sociales, lo tiene super-hiper-mega crudo. Eso sí, a la Lois Lane ya le echó el garfio, se le puso delante con los gallumbos rojos y la tiene lubricando que no veas. En esa batalla entre el bien y el mal descubrirá que el que mueve todos los hilos es un panoli llamado Lex Luthor que nos recuerda muchísimo a cierto otro panoli que sale mucho en la prensa en este año.
Entre las cosas buenas de la peli es que nos ahorran los orígenes, que ya los conocíamos y entramos directamente en una batalla que el chamo está perdiendo. Después de eso tenemos una hora fabulosa, de buen cine de palomitas, bien hecha y muy entretenida y con grandes actuaciones, tanto del nuevo Superman como de Lex Luthor, los dos son fantásticos. El problema es que la peli dura más de dos horas y en la segunda parte se hace muy pesada, hay demasiada moraleja y aún más efectos especiales. Toda la escena de la batalla final con la rotura del mundo resulta cansina porque ahí no hay humanos, son computadores haciendo más y más efectos especiales y todos lo sabemos. En esa parte simplemente esperas a que termine y regresen los humanos porque siempre ganan los buenos y todos lo sabemos. Como reinvención de la historia de Superman, es un muy buen intento. Se podrían haber ahorrado algunos de los meta-humanos que metieron, que los hay a porrillo y habernos permitido pasar más tiempo con Clark Kent y Lois Lane, que prácticamente no tienen tiempo en pantalla.
Se supone que esto lo hacen pensando en los miembros del Clan de los Orcos, pero sin música de güarretón ni pellejas en bikini agitando la caja de la mielda en un eterno centrifugado, yo creo que no les interesará demasiado. Absolutamente desaconsejada para los sub-intelectuales con GafaPasta. La volveré a ver e igual cambio de opinión con la puntuación que le doy.
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.AceptarRechazarLeer más
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.