Saltar al contenido

Distorsiones

  • Inicio
    • Contactar
    • Acerca de
  • Lo imprescindible
    • Visitar Holanda
    • Índice de álbumes de fotos
    • Índice de viajes
    • Recetas de cocina
    • Hembrario
    • El club de las 500
    • Álbum de fotos de bicicletas
    • Álbum de fotos de cervezas
  • Destacados
    • La Arbonaida
    • Comida en fotos
    • Mi herencia
    • uno+cero
    • Visitar Holanda
    • Mis ratos en la cocina
  • Un día entero regresando a casa

    9 de junio de 2017

    El relato comenzó en El salto a Dubai que comienza las vacaciones

    Después de veintipico días fantásticos, llegaba la hora del terrible regreso. A la depresión por saber que se te acaban las vacaciones se une el eterno desplazamiento entre dos lugares del mundo separados por miles de kilómetros.

    Mi vuelo era a las siete menos diez de la mañana así que me desperté sobre las tres de la mañana, me duché, dejé mi último jiñote filipino, me vestí y la bolsa con mis provisiones de mango seco ya estaba preparada. Pedí un Grab, que llegó al poquito y enfilamos hacia el aeropuerto. A esa hora, el desplazamiento no debería tomar más de quince minutos sin tráfico. No fue así. Pronto descubrimos que la policía decidió cerrar la arteria principal de Manila y tuvimos que ir por calles secundarias, con lo que tardamos algo más de media hora. Después el taxista te deja en la zona de salidas y hay unas colas kilométricas en las seis puertas de acceso. Para entrar hay que pasar un primer control de seguridad que es lentísimo. No ayuda que familias con bebés o viejos se puedan colar, al completo, con lo que a cada momento, veinte o más personas se saltan la cola y entran. En un punto determinado alguien escaneó a los que esperaban y pilló a los extranjeros y también nos trataron como si fuéramos bebés o sencillamente, viejos como algunos comentaristas que no vamos a mentar. Una vez dentro fui al mostrador de facturación de Emirates y me separé de mi bolsa de cuarenta litros y casi diez kilos en mango seco y pan bizcochado filipino, que me encanta. La chica me dijo que no perdiera el tiempo y entrase inmediatamente y me fui a la siguiente cola, una que debía tener fácilmente ciento cincuenta metros y serpenteaba por el aeropuerto y que era para el control de pasaportes.

    Avanzábamos lentamente cuando vino un empleado y me dijo que los extranjeros teníamos que ir al principio y saltarnos la cola, que era filipina. Por supuesto que lo hice y me pusieron en una nueva cola para el control de pasaporte. Era para extranjeros. En las otras colas tenían la de los viejos, minusválidos y mujeres con bebés que era la más concurrida, varias filas para pasaportes filipinos y una en la que un tipo ponía a la gente que estaba por perder su avión. Tardé como media hora en pasar el control de pasaporte. Después un segundo control de seguridad y tras esto finalmente llegué a la sala de embarque. Eran las seis y cuarto de la mañana y ya iban a comenzar a entrar a la gente. En Manila, para volar, hay que ir horas y horas antes por culpa de lo anteriormente narrado.

    El avión se vino retrasando una media hora. El embarque fue caótico. En mi primer avión iba sentado en la parte trasera derecha, en ventana. Era un boeing 777 y estaba lleno hasta la bandera. Al volar de día, procuré no dormirme y lo conseguí y me di un empacho a ver series de las que tenía en mi iPad. En el vuelo, de nueve horas y media nos dieron un desayuno y un almuerzo. Me ha sorprendido la compañía Emirates porque la gente los vota como número uno pero mi impresión es que en lo relativo a comida en la clase de pobres, no es para nada especial y las opciones que tienen durante el vuelo para entre-horas son muy escasas. Aterrizamos en hora en Dubai y tenía casi tres horas de conexión. Me dediqué a caminar el aeropuerto de Pé a Pá y una hora antes de la salida del segundo vuelo comenzó el embarque.

    Era de nuevo un A380, el mega-avión ese de dos pisos y en el que entra un país entero. Iba petado. En esta ocasión me senté en ventana por delante en el lado izquierdo. Lo hice a propósito para grabar vídeos aterrizando y despegando de los diferentes lados de Dubai. El avión salió más o menos en hora y corrimos por la pista hasta pensar que se nos acababa y moríamos allí todos y logró levantarse del suelo y comenzar a subir. Fue otra tanda de vídeos de series en mi iPad acompañada de un almuerzo. La llegada al aeropuerto de Schiphol es espectacular y como el avión aterriza tan lentamente, pude hacer buenos vídeos desde la ventana. El desembarque fue lento, lentísimo y desde allí fui a la cola de pasaportes en donde conseguí pasar en menos de cinco minutos. Después tuve que esperar casi una hora hasta que salió mi maleta. En lo relativo a entregar el equipaje facturado, el aeropuerto de Schiphol es el más lento que conozco.

    Con todas mis cosas, fui a la estación de tren bajo el aeropuerto y casualmente ese día no habían trenes directos por mantenimiento de las líneas. Me tuve que ir a Amsterdam y allí esperar diez minutos para pillar el tren a Utrecht con lo que tardé bastante. Después hice el tramo final en guagua hasta mi casa. En total, entre pitos y flautas, habían pasado exactamente veinticuatro horas desde el momento en el que me desperté en Manila hasta el momento en el que entré en mi casa en Utrecht. Y así acabaron las vacaciones del año 2017 en las Filipinas.

    Las fotos y el vídeo de esta anotación están en Volando de Manila a Amsterdam por Dubai

    FIN

  • La fachada del lado oeste del Hefestión

    9 de junio de 2017
    La fachada del lado oeste del Hefestión

    Ayer vimos el Hefestión de Atenas con su fachada del lato este y hoy estamos en el otro extremo, en donde también tenía fachada y personalmente pienso que se ve mucho más bonito. En esa parte de la colina es posible alejarte un poco del edificio y la imagen está menos distorsionada. Del templo de Hefesto y de Atenea Ergané desaparecieron los ornamentos de la fachada, seguramente en la época en la que lo convirtieron en iglesia. Tampoco se sabe el nombre del arquitecto que lo diseñó, aunque pese a los rumores se ha confirmado que jamás de los jamases fue un comemielda truscolán. El edificio se construyó en mármol pentélico

  • La Bahía de Manila de día y de noche

    8 de junio de 2017

    El relato comenzó en El salto a Dubai que comienza las vacaciones

    Sin la tensión de tener alguna actividad programada, el último día en Manila y las Filipinas me dejé ir jugando con el iPad y me levanté tarde. Después me duché y salí a desayunar. El hotel tiene un restaurante chino que al parecer da también desayunos pero como que pasé y me busqué un café de toda la vida. Tras el desayuno, cogí la cámara y me fui al Paseo de la bahía, el borde Del Mar y en el que han hecho una especie de cutre-paseo. Llegar allí solo suponía pasar por una plaza en la que todo el mundo me miraba como carne de cañón y más cuando veían mi cámara. Crucé en un semáforo y bueno, el paseo de la bahía de Manila tiene un problema pequeño, minúsculo que yo diría. Parece que todas las aguas residuales de la ciudad van directamente al mar y están allí, en la rodillita. El agua era como una gigantesca cloaca, el hedor era similar al que hueles cuando aterrizas en alguno de los aeropuertos truscolanes y sabes que están rodeado de mierdas y tras hacer un par de fotos, salí por patas. 

    Me pillé un Grab a la terminal de barcos desde la que fui el año pasado a la isla de Corregidor. Sabía que tienen cruceros en la bahía de Manila por la noche y quería apuntarme a uno. Resultó que los dos primeros, a las cuatro y a las seis y pico estaban completos así que compré mi billete para el de las ocho. Lo mejor es no mirar los comentarios en tripadvisor ya que mucha gente dice que el hedor a mierda durante el crucero no cesa y como además te dan comida pues comes con ese olorcillo en la nariz. 

    La terminal de ferry está cerca del Mall of Asia así que entré en el mismo, busqué los cines y pregunté por la siguiente película, que comenzaba en diez minutos y me compré mi entrada. Entré al cine a verla y así maté unas dos horas y media. Al salir, mega-paseo por El Centro comercial, que es gigantesco y finalmente encontré un sitio que me gustó y almorcé allí asumiendo que la cena seguramente me la saltaría y me dedicaría a hacer fotos. Mi última parada fue en el supermercado para aprovisionarme de bolsas de mango seco, que he comprado en una cantidad suficiente para llenar mi bolsa de cuarenta litros. Es lo único que voy a llevar desde las Filiipinas de vuelta a Holanda. 

    Después me pillé un Grab al hotel para dedicarme a prepara la bolsa ya que hasta las siete y media no tenía que estar en la terminal del muelle y regresaría tarde. Aunque la distancia al puerto eran unos dos kilómetros, me tomó más de media hora llegar en taxi, la única opción a menos que quieras una muerte horrenda y decidas caminar al lugar. En el muelle, me asignaron una mesa en el barco y esperamos hasta que comenzó el embarque. Mi mesa, porque resulto que era una mesa solo para mi estaba en la cubierta superior del barquillo. Salimos en hora y al momento descubres la razón por la que el crucero en la bahía de Manila es nocturno. Con la poca luz que escapa del barco se podía ver que estábamos completamente rodeados de basura. En al menos tres ocasiones chocamos contra algún objeto grande, seguramente un cadáver flotando o una nevera. Al pasear de noche, se puede ignorar el tema. La comida era un falso bufete en el que te ponen en el plato una cierta cantidad de cada cosa y si sobra puedes repetir. En la parte del crucero en la que comimos, que en mi caso fueron cinco minutos, no había olores raros pero cuando el barco giró en cierto lugar, el tufo a cloaca y mierda era épico y legendario. Hice mis fotos y una hora y media más tarde regresamos a puerto y desde allí pedí un Graba para volver al hotel.

    Fotos y vídeos relacionadas con esta anotación están en En la bahía de Manila por la noche y el relato termina en Un día entero regresando a casa

  • Hefestión de Atenas

    8 de junio de 2017
    Hefestión de Atenas

    El templo de Hefesto y de Atenea Ergané o Hefestión está en la cima de la colina llamada Colonos Agoreo. Probablemente el edificio ha llegado hasta nuestros días porque desde el siglo VII (uve-palito-palito) hasta casi mediados del siglo XIX (equis-palito-equis) fue una iglesia. En su fachada tiene varios ornamentos esculpidos. En esta imagen lo vemos desde el este y mañana tendremos otra foto de la otra fachada del edificio. En la actualidad no es posible acceder al mismo, hay que verlo por fuera.

←Página anterior
1 … 1.446 1.447 1.448 1.449 1.450 … 3.771
Página siguiente→
  • Genín
    en El constipado
    Aquí la gente dice constipado cuando tie…
  • Genín
    en Guraidhoo día 1 – Regresando a Kandooma Thila 3
    No me fio ni un pelo de esos bichos con …
  • Genín
    en Las pelis de junio
    Eres un héroe, yo no podría tragarme sem…
  • Genín
    en Aprende a sumar totorota
    Lo que te decía que yo pagaba, es con to…
  • Genín
    en Guraidhoo día 1 – Regresando a Kandooma Thila 2
    Son preciosas las rayas águilas… 🙂 Sa…
  • sulaco
    en Aprende a sumar totorota
    Yo pago 65 leuros al mes, TODOS LOS MESE…
  • Genín
    en Aprende a sumar totorota
    Yo en Almonte no pagaba luz, tenia mi pr…
  • Genín
    en Aprende a sumar totorota
    Yo te puedo decir que sin tratar de ahor…

Únete a otros 15 suscriptores
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
  • YO NUNCA – Fui ninguneado
    12/06/2023
  • YO NUNCA – Jiñé a oscuras
    22/05/2023
  • YO NUNCA – Hablé meando
    01/05/2023
  • YO NUNCA – Viví la transición
    10/04/2023
  • YO NUNCA – Conté un secreto de algún colega
    20/03/2023
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.Aceptar Rechazar Leer más
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR