El paso más importante de cualquier viaje al tercer mundo, al cuarto mundo, a gringolandia o a truscoluña, que no es nación, comienza informando al gobierno de tus planes para que ellos colaboren eficientemente con tu Ángel de la Guarda. Siempre me ha parecido que yo soy el único ser humano que hace esto, lo hacía con pasaporte español y a través del ministerio de Asuntos Exteriores y lo hago con pasaporte neerlandés a través de los servicios de información de Asuntos Exteriores. Es algo muy simple, muy obvio, pero que la mayoría de los bosmongolos desconocen y no usan. Tú vas a estar en un lugar que está fuera de Europa o es truscoluña, te registras en tu ministerio de Asuntos exteriores, con los días, los países en los que vas a estar, teléfono de contacto en caso de emergencia y hasta teléfonos de contacto de familiares. Después te vas de vacaciones, o de laburo. Si no pasa nada, esto es un ejercicio de seguridad adicional sin mayores consecuencias. Al acabar el período, tus datos personales se destruyen y ya está. Digamos que durante ese tiempo pasa algo en el país en el que tú estás. Tu gobierno lo sabe, tu gobierno tiene un número de teléfono y una dirección de correo electrónico para contactar contigo y tu gobierno contacta contigo. A partir de ese momento ellos te mantendrán informado, te aconsejarán y llegado el caso, se asegurarán de sacarte de allí. Sabes en dónde estás y saben que pueden ayudarte. ¿Qué te costó? Apuntarte y poner tus datos en un par de minutos. Nada más. Después verás que de repente, cienes y cienes o miles y miles de bosmongolos empiezan a criticar y a denunciar que sus gobiernos no los están ayudando, porque ni sabían que estaban en el lugar y no se puede ayudar a quién no los ha avisado por si hay que ayudarlo. Después esos pondrán el grito en el cielo cuando pasen días o semanas hasta que finalmente llegue la ayuda, solo porque fueron estúpidos y no planificaron y no gastaron ciento veinte segundos de su vida para registrarlo todo. Es lo que hay, se llama estupidez humana y está muy pero que muy extendida.

Ya estoy, como siempre, registrado en el ministerio de Asuntos Exteriores. Saben por dónde andaré, desde cuando y hasta cuando. De la misma manera que mi tarjeta Maestro se activará en el día en el que salgo para poder usarla fuera de Europa y se desactivará en el día que vuelvo. O como mi tarjeta de crédito también ha sido ajustada convenientemente. Para mí es sentido común, planificación y prevención, para otros parece ser algo de lo que no tenían consciencia, como los panolis que llegan al destino y no les funciona la tarjeta para sacar dinero de cajeros y después descubren que muchos bancos, MUCHÍSIMOS, por seguridad, desactivan el uso fuera de la Unión Europea. Mi banco añade una medida de seguridad adicional. Digamos que alguien me lleva a punta de pistola a un cajero y quiere vaciarme la cuenta. Se va a llevar un tremendo disgusto y tendrá que matarme porque mi tarjeta tiene un límite muy bajo y si la quiero cambiar, que puedo hacerlo, los cambios tardarán en activarse cuatro horas desde el momento en el que lo solicitas y se desactivarán a la medianoche de ese día. Tengo colegas que ni sabían que eso existía hasta que compran algo que excede el límite de uso semanal, la transacción es rechazada por el banco y cuando llaman indignados se enteran que es una medida de seguridad que lleva años funcionando y que ahora tendrán que esperar doscientos cuarenta minutos para que se haga efectiva porque no hay excepciones.

