La Basilica di Sant’Ambrogio es una de las más antiguas de la ciudad de Milán y se construyó por primera vez en el siglo IV (palito-uve) y la mandó a construir el Ambrosio, que en esa época era obispo pero que luego lo hicieron santo. Como es la norma, el edificio ha sido reconstruido, restaurado, modificado, adaptado en multitud de ocasiones y la versión actual fue la que cuajó en el siglo XII (equis-palito-palito) en estilo románico. En una ciudad en la que adoran el mármol y lo usan hasta de papel higiénico, esta basílica se ve muy pobre con ladrillos pelados. En sus comienzos estaba totalmente fuera de la ciudad pero hoy en día está en el mismito centro. Durante la Segunda Guerra Mundial recibió caña a tutiplén y hubo que reconstruirla. En la imagen vemos el cuadripórtico (llamado así porque está delimitado por cuatro muros) y la fachada principal.
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Tuborg Fiçi
En mis múltiples visitas a Estambul mi amigo el Turco siempre procura que pruebe alguna cerveza local. Curiosamente, la de hoy es una cerveza de la compañía danesa Tuborg que se fabrica en Turquía. La botella de esta Tuborg F?ç? ha ganado un premimo al mejor envase en Turquía y está diseñada para que los alcohólicos conocidos, cuando beban de botella, tengan la sensación de estar haciéndolo en un vaso. La verdad que la botella era muy chula pero la cerveza más bien mediocre. Tiene un porcentaje de alcohol del 5.0%, es del tipo Pilsen, hay que tomarla bien fría, no es muy generosa con la espuma y la poca que produce desaparece en un parpadeo y tiene un contraste de sabores dulces como maíz y miel que al poco se tornan amargos. Si no me queda más remedio porque en el lugar no tienen Efes o cualquier otra, pues la tomo, pero si puedo evitarla, esta no es una que me llame la atención en absoluto y por mucho premio que tenga el vídrio, yo lo que tomo es lo que contiene.
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Altar de la Chiesa di San Maurizio al Monastero Maggiore
Una de las iglesias más curiosas que visité en Milán fue la Chiesa di San Maurizio al Monastero Maggiore. Originalmente esta iglesia formaba parte del mayor convento de monjas benedictinas en la ciudad y en la actualidad se usa para misas siguiendo el rito bizantino, que por supuesto las hacen en griego. La iglesia está separada en dos partes por un muro para que nadie viera a las monjas. En su interior hay un montón de obras de arte y el antiguo monasterio es ahora un museo. La iglesia es del siglo XVI (equis-uve-palito) y las obras más importante que contienen son los frescos en sus paredes. Aunque llegué de rebote porque estaba en la zona por la que andaba, resultó que era un lugar muy turístico y había una cantidad considerable de gente visitándola.
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Bicicleta Bough
Mi amigo el Rubio siempre que me ve pararme para hacer una foto a una bicicleta flipa en colores y no se da cuenta que estamos en un paraíso para este tipo de transporte y que tenemos el grandioso honor y el privilegio de poder cruzarnos con algunas únicas e irrepetibles que no todo el mundo puede ver. A veces me manda fotos de alguna que ha visto por la calle y este fin de semana me llegaron un par de ellas que me recordaron que en agosto de este verano ya había visto una similar y le había hecho la correspondiente foto, solo que por desidia y por tener tantas cosas de las que hablar, se había quedado en la cesta de los posibles. La bicicleta que yo vi en Amsterdam fue una Bough, aunque mirando en su página web no encuentro un modelo idéntico, con lo que o esta fue hecha a medida, o se trata de alguna de la colección de un año anterior. En cualquier caso, esta marca hace bicicletas de MADERA de roble. Creo que el modelo que tenemos aquí es la Bough City con cesta delantera, similar a la Bough Bolder aunque la cesta es distinta. Estas bicicletas valen más de mil trescientos cincuenta leuros y tienen un cambio de dos velocidades automático y unas ruedas muy robustas que al parecer suprimen en gran medida las vibraciones. No se si será cierto lo que te cuentan para venderlas pero son chulas que no veas y si lo que quieres es llamar la atención, con esta lo conseguirás inmediatamente. Aunque la que fotografió el Rubio es prácticamente idéntica, también la veremos otro día.




