Algo que me encantó de Segovia es que puedes encontrarte esos edificios que se construyeron a lo largo del siglo XX y que uno recuerda de haber visto en su cuidad cuando era pequeño. Seguro que la fachada del edificio de la Diputación Provincial os suena y hubo (o quizás todavía sigue existiendo), algo parecido en el centro de vuestra ciudad y posiblemente terminó por desaparecer cuando llegó la moda de los bloques, esas torres gigantescas y horrorosas que cambiaron para siempre la forma de ver nuestro mundo.
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In the Valley of Elah – En el valle de Elah
Al ser todos distintos, la forma en la que nos afectan las historias también cambia. Hay dramas que dejan a unas personas frías y a otras les hacen romper a llorar y comedias que te dejan indiferente mientras otras personas se parten de risa. Es una gran lotería en la que nunca sabemos muy bien qué números tenemos ni si nos va a tocar y al final, esto es lo que hace del cine una experiencia mágica y que gustamos de repetir. Pese a tener un trailer que no despertaba en absoluto mi curiosidad, decidí darle una oportunidad a In the Valley of Elah por aquello de las nominaciones a los Oscars y algunas críticas que he leído. En España esta película se ha llamado En el valle de Elah.Un julay trata de saberlo todo sobre su hijo
En los primeros segundos de esta película ya sabemos que ha muerto el hijo del protagonista y no nos toma demasiado figurar que la historia girará en torno a las causas de su muerte y al posible culpable. El hombre intentará averiguar lo que ha sucedido a su hijo luchando contra el secretismo y el corporativismo del ejército y de la policía, dos bandos que sin enfrentarse no se lo ponen fácil. En el camino quedará su orgullo e idealismo y la visión pura que tiene de su país y de las gentes que viven en el. Las mentiras se enredan en otras mentiras y detrás de todo hay algún secreto oscuro que nadie quiere desvelar. El padre solo busca la verdad, saber la razón por la que la vida de su hijo le fue arrebatada y buscar algún tipo de consuelo en ello. No creo que llegue a encontrarlo.
Al parecer la película está basada en un hecho real y esto la hace aún más terrible. Sin embargo, pese a todo, le sigue faltando algo, pierde velocidad en algunos momentos y se vuelve espesa y pesada. Quizás sea la incapacidad para implicarme en algo tan americano o quizás simplemente sea que fallaron en el ritmo que hay que imprimirle a la historia y se volvió demasiado larga. Las interpretaciones son fantásticas y todos hacen un buen trabajo pero sigue quedándote ese regustillo amargo de lo que pudo ser y no fue.
Es una película a tener en cuenta y para aquellos que gusten de las películas con investigaciones policiales se lo pasarán pipa. Obviamente, procura no ir con esos amigotes simples y mentalmente involucionados porque no se enterarán de nada.

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Puente del acueducto
He visto un montón de edificios y construcciones que han superado nuestras tendencias destructivas y han logrado llegar hasta el presente desde la época romana y he de decir que el Acueducto de Segovia y el Coliseo Romano son mis favoritas. Ambas dan fe de la grandeza del Imperio Romano y de la destreza que tenían para construir en aquel tiempo, y estamos hablando de una obra que lleva en pie veinte siglos.
En la zona de la foto de hoy hay más de veintiocho metros de altura e infinidad de arcos y después de la última restauración luce espléndido. El tráfico de vehículos bajo el acueducto está prohibido y la zona se beneficia de la elegancia de esta maravilla. Veremos algunas imágenes más del Acueducto en los próximos días.
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Gone Baby Gone – Adiós pequeña adiós
Siempre me ha llamado la atención la permeabilidad que existe entre el oficio de actor y el de director y como un alto porcentaje de los primeros termina tarde o temprano dirigiendo alguna película o un episodio de serie de televisión. Algunos compaginan ambos trabajos y los otros, tan un disparo fallido, se retiran al mundillo que conocen. Recuerdo que hace unos meses escuchaba mi ración semanal de Filmspotting, uno de los mejores podcasts de cine disponibles y el cual sigo prácticamente desde su comienzo y ellos también comentaban lo raro que se les hacia saber que Ben Affleck, un hombre que ha dinamitado su carrera por culpa de su rabo, dirigiera una película. A mí también me asustaba y cuando el boca a oído comenzó a funcionar, supongo que todos nos quedamos igual de sorprendidos. Su película se llama Gone Baby Gone y gracias a la magia de la traducción se ha transformado en España en Adiós pequeña adiós.Una julay pierde al chiquillo en el bingo de la vida
Resulta algo raro que nos lancen de cabeza al drama de una forma tan rápida pero eso es lo que sucede en esta historia. Arrancamos con una niña desaparecida y la búsqueda contrarreloj que se organiza para encontrarla. La familia, en una medida un tanto desesperada, contrata a unos detectives locales que irán deshebrando la madeja que rodea al caso. Junto a ellos descenderemos a un infierno de mentiras y secretos en el que aquello que nos dicta nuestra moral como correcto puede que no lo sea tanto. Cada conversación que tienen los detectives con los diferentes implicados va descubriendo nuevos claros y creando sombras aún mayores de las que nadie puede escapar. Nuestras sospechas saltan por momentos de unos a otros sin rumbo fijo y la forma en la que el drama va evolucionando hacia una historia típica de crimen y misterio es genial. Por el camino pasaremos por un mundo de drogas, sexo, asesinatos, corrupción y las cosas no estarán tan claras para algunos de los protagonistas, de los que dudaremos moralmente. No hay un solo instante de esta película en el que te desconectes, una vez comienzas necesitas seguir, quieres saber y al resolverse el misterio te das cuenta que todo estaba allí desde el principio y deberíamos haberlo visto venir. Hay muy poco que se pueda decir de los protagonistas porque están soberbios. Todos resultan creíbles y su trabajo se nota en la pantalla.
Te queda un regusto amargo y sales del cine preguntándote por lo que habrías hecho de ser tú el que estaba en esa situación pero al mismo tiempo la sensación es de haber visto un peliculón, una de las grandes historias de este año. Muy recomendada para todos aquellos a los que les guste el buen cine.



