El centenar de asiduos que entran cada día en esta bitácora saben que aquí hay varios bandos. Estamos los que amamos, adoramos, idolatramos y veneramos los Países Bajos y están los otros. No vamos a demonizar a esos que están tan equivocados pero hoy los voy a ayudar en su causa. En la ciudad de Utrecht, en la calle más popular y famosa, esa que se llama Oudegracht y que tiene el que posiblemente sea el canal más bonito de toda Holanda, en esa misma calle hay un garbanzo negro, una vergüenza para todo el país. La podéis ver en la foto. Esa casa que hace esquina ha intentado en repetidas ocasiones escaparse, salir corriendo y abandonar los Países Bajos, buscarse la vida en otro país, porque no quiere seguir viviendo aquí. Por eso sus dueños, sacrificados rubios holandeses, bellísimas personas a las que el gran Dios bendijo permitiéndoles vivir en el mejor país del mundo, han tenido que tomar medidas drásticas y amarrar la casa con una cadena a una gran piedra para que no se vaya.
Esta casa está muy equivocada porque en ningún otro lugar estará tan bien como en Utrecht y en ningún otro sitio podrá tener a los pies de su puerta un canal.



