
Los caminos del Señor son retorcidos y misteriosos. Hace cuatro años y medio levanté el campamento y me mudé a Holanda. Durante todo este tiempo yo acudía fiel a la cita con las urnas y en todas las elecciones habidas y por haber en España votaba. Votar desde aquí arriba es un lujo asiático. Hay que mandar el voto por certificado y no sé como se lo han montado que el puto sobre cuesta 9 o 10 Euros. Durante todo ese tiempo JAMÁS me devolvieron el dinero, aunque siempre lo prometían e incluso tenía que rellenar unos impresos que facilitaban la devolución.
En el poder estaba Aznarín de la Mancha y su corte de honrados/honestos/cristianos ministros de la secta del Opu$ D??i. El pasado Marzo fue la última vez que voté. Me cansé de tirar el dinero. Por paradojas del destino, el Señor castigó a Aznar y los suyos por no practicar el cunilingus y los expulsó del golo$o poder. En mayo, para las euro-cerdas pasé y voté en esta tierra hereje en la que vivo actualmente.
Hace una semana se produjo el milagro. Me llegó una carta certificada. Con el corazón en un puño fui a correos a recogerla. Tembloroso, la abrí y me llevé el susto más grande de toda mi vida. UN CHEQUE DE CORREOS DEVOLVI?NDOME mi dinero por la votación de Marzo y con ?? 6 de regalo para pagar la comisión del banco. In-creíble. Im-presionante. Im-pactante.
He recuperado la fé. Vuelvo a creer en el sistema. Y por otro lado me alegra mucho que el hijoputa que durante todos estos años robó ese dinero haya perdido su trabajo y ahora ande llorando por algún rincón de la sede del Partido im-Popular. Por descontado no le votaré al ZaPa en las próximas elecciones. Nunca repito voto de presidente electo. Pero no se preocupen. Ya puede el Partido Im-Popular echar al pasmarote ese que tiene si quiere mi voto. Por un capricho del Aznarín le robaron la silla a Rodrigo Rato, el único que merecía haber representado a la derecha española y en su lugar pusieron esa mesa camilla con barba que tiene menos carisma que un bote de lejía «el Conejo».
Así que espero que hayan elecciones pronto porque estos quince euros me queman en el bolsillo. Mañana o el viernes los iré a cobrar y seguro que será toda una aventura.



