Llegamos a mi última inmersión en Guraidhoo por el requisito de las veinticuatro horas de abstinencia antes de volar para no reventar en el avión y que tengan que limpiarlo todo. Como mi vuelo sale a las diez menos diez, en tanto esté fuera del agua antes de esa hora del día anterior, todo irá bien y mi ordenador de buceo habrá tenido tiempo de liquidar el nitrógeno en mi sangre, aunque según la teoría de los cursos cuando yo me saqué la titulación, deberían ser dieciocho horas y de hecho, conozco gente que sigue esa regla, pero bueno, me he dado una panzada de buceo y no vamos a arriesgar por una más.

Iba yo solo con Maish y Lainco llevaba a una italiana que está haciendo curso. En el plan original, nos tirábamos en Kandooma Thila, pero cuando llegamos allí, la corriente era brutal y la visibilidad muy mala, así que se cambió a Cocoa Corner, el número 6 en la lista, exáctamente el mismo que hicimos como primera inmersión el día anterior. Lainco iría por arriba y nosotros mas abajo, pero como la visibilidad era muy mala, nos mantendríamos cerca. También le dije a Maish que esta era una inmersión para divertirnos los dos, que no teníamos que ver absolutamente nada, de lo que se trata es de disfrutar como suciolistas con un presupuesto para robar. Saltamos al agua y bajamos. Como yo solo llevo tres kilos y aún así bajo rápido, últimamente procuro no vaciar de aire por completo el BCD, pero en este caso lo hice para estar siempre al mismo nivel de Maish, ya que las corrientes cambian cada par de metros y se trata de ir juntos y la visibilidad no llegaba a los diez metros. Salimos super-hiper-mega rápidos y según avanzábamos hacia la esquina, iba aumentando nuestra velocidad. En un punto determinado, vimos un montón de peces disfrutando de la corriente y paramos, puse el garfio y hay un vídeo mío en las internetes en el que se puede ver la brutal corriente que había y como aplastaba la máscara contra mi cara. Cuando nos soltamos salimos disparados y más adelante paramos de nuevo y la corriente era muchísimo mayor. Después de eso, al soltarnos, teníamos que entrar en el canal porque es zona de peces ballesta y están anidando y son muy agresivos. La corriente era brutal, Maish hacía que estaba volando como Superman y no exageraba, llevábamos una velocidad auténticamente endiablada. En un punto determinado teníamos que hacer un giro de noventa grados y a esas velocidades es una maniobra de maxima dificultad, si uno no lo hace al mismo tiempo que el otro, básicamente quedarán ya separados para el resto de la inmersión. Superamos la prueba y hasta ganamos velocidad, pero por delante empezaron a aparecer lavadoras, corrientes brutales circulares y tuvimos que hacer maniobras evasivas y pegarnos a una pared. Me han dicho que este tipo de inmersiones las hacen cuando no tienen clientes o conmigo, que saben que escucho todo lo que me dicen y sigo las instrucciones al dedillo. Con cualquier pollaboba que decida hacer lo que le de la gana, por ejemplo, italianos, directamente pierden al cliente. Salimos después de cuarenta y cinco minutos rodeados de cinco lavadoras e incluso el barco cuando vino a recogernos es que giraba como una peonza.
Como era mi última inmersión, al salir me fui a la playa a pasar la mañana y después fui a almorzar, que me encochinaron a base de bien y tras eso volví a mi habitación para hacer la digestión y después volví a la playa para unas últimas dos horas. Después fui al centro de buceo y me quedé allí con todos mis amigos buceadores, pagué y estuve con ellos hasta casi las nueve de la noche. Aquí en Guraidhoo hice dieciocho inmersiones y el total se ha quedado en trescientas noventa y nueve, a una de subir a las cuatrocientas y habría llegado a esa cantidad de no ser por las cancelaciones por mal tiempo. Al volver a mi habitación preparé parte de mi mochila, que tiene poco o poquísimo, porque todos los líquidos se quedan y facturé y méate Merilléin, me han puesto asiento de ventana en ambos vuelos. El regreso, que es la primera vez que lo hago de esta manera, será saliendo desde Guraidhoo en el barco que va al aeropuerto a las seis menos cinco de la mañana.
