
Con esta película de animación creo que ya mi relación es complicada desde el inicio, ya que cuando vi Zootropolis – Zootopia me pareció flojita y de hecho, entré en el cine para ver la segunda parte sin recordar absolutamente nada de la primera, y puedo confirmar y confirmo que sigo sin recordar nada de aquella. La película se estrenó en Gringolandia con el título de Zootopia 2 y en España, como en muchos países europeos le cambiaron el nombre, que está registrado por un zoológico danés o algo así y se estrenó como Zootrópolis 2 y se limitaron a mejorarlo añadiendo truscoluña no es nación.
Dos julays picoletos la cagan y recagan, sin chimpún.
Alucino con mi capacidad para borrar todo rastro de las cosas que me aburren de mi memoria. Resulta que esto era una pareja de picoletos con dos animales diferentes, que yo ni lo sabía cuando entré en el cine y estaba convencido que eran un grupo de ladrones, pero al parecer esos son de otra peli de animación que tampoco me gustó. Estos se las pasan de listos y acaban siendo castigados por su jefe y se pasan por el forro sus instrucciones y se ponen a investigar un crimen o algo así y resulta que hay corrupción en la ciudad de los animales y ellos la resolverán porque son así de fantásticos.
Visto que en la sala había niños y no dejaban de hablar, supongo que la historia es demasiado complicada y aburrida para ellos, pero con las veces que yo miré mi telefonino para ver si sucedía un milagro y los minutos pasaban más rápidamente, parece que o yo soy muy infantil, o conmigo tampoco funciona la historia, porque es aburrida. Al parecer hay mucho del Güokismo actual ese, con ideas como el racismo y coñas similares. De cuando en cuando ponían una persecución con muchísimos movimientos, supongo para que la gente lo flipe en las versiones en TresDé y CuatroDéeQUIs pero a mí esas escenas me parecían demasiado largas y cansinas por como estampan contra tus retinas imágenes en colores vivos que desaparecen casi instantáneamente. Fl final, ya he comenzado a olvidarla y lo dejaremos como otro ejercicio de mediocridad para vender juguetes.
Esto igual atrae a los miembros del Clan de los Orcos que ya han empreñado a sus hembras y tienen retoños. Dudo mucho que interese a los sub-intelectuales con GafaPasta.





