El islote de Mantigue desde el mar

El islote de Mantigue desde el mar

Cuando regresaba a Camiguín desde Mantigue aproveché para hacer este panorama en el que se puede ver el islote, rodeado de arena blanca y con una gran vegetación en su interior. Una vez más, la zona con las banderas es la parte en la que los barcos llegan a la isla, el resto está reservado para los bañistas. Cuando yo pasé por allí fue durante las vacaciones de los niños, ya que ne las Filipinas en verano tienen clases y es en abril y mayo cuando están de vacaciones y pese al turismo local, el lugar se podía visitar sin problemas. La razón para tener las vacaciones tan pronto es que a partir de junio empieza la temporada de lluvias y tifones.

Playa blanca en Mantigue y Camiguín al fondo

Playa blanca en Mantigue y Camiguín al fondo

A mí sitios como Mantigue y Camiguín me han malcriado ya que cuando estás en una playa de arena blanca tú solito, bañándote en ese agua deliciosa a veintiocho grados, que no te hace falta ni mear porque el agua ya está calentita, aquello es el paraíso y además con cobertura telefónica, con lo que puedes hasta mandar fotos para tocarle los mondongos a más de uno. Al fondo de Mantigue se puede ve la zona con las banderas que es en donde atracan los barquillos que vienen de visita. Desde la zona en la que hice la foto se podía cruzar al otro lado de la isla por la jungla, algo que hice y que no disfruté nada con unos mosquitos que atacaban con vicio y saña pero que una vez estabas en la arena, desaparecían. En este tipo de playas, las zonas con sombra por los árboles suelen tener también la compañía de hormigas y más de uno que pone su comida a la sombra después se lleva una desagradable sorpresa. Por suerte yo soy noréxico-bulímiko-del-koño y como no quiero terminar con la obesidad de los dos comentaristas, no cargo comida conmigo y mi botella de agua ya la lleva bien calentita y no me afecta.

El lugar de los selfies en Mantigue

El lugar de los selfies en Mantigue

Una de las cosas que más me gustan de las Filipinas es la ausencia de los turistas. Hay tantos destinos turísticos saturados que se agradece encontrar un país paradisíaco en el que visitas lugares fabulosos y no tienes que dar codazos a la chusma y gentuza que está allí al mismo tiempo. El día que estuve en Mantigue (y pasé allí varias horas), seguramente el número total de turistas en la isla no llegaba a la treintena. No había que hacer virguerías para poder hacer una foto sin una multitud por detrás, mirabas lo que querías y hacías la foto.

Isla de Mantigue

Isla de Mantigue

Si en lugar de mirar hacia Camiguín nos giramos, la minúscula isla de Mantigue se despliega frente a nosotros, con sus cuatro hectáreas de superficie, su micro-jungla en el interior y el anillo de arena blanca que la rodea casi por completo. Lo de las banderas no lo llegué a captar, supongo que indican la zona en la que pueden tocar tierra los barquillos. Las mejores zonas para bañarte estaban a la izquierda al fondo o a la derecha también al fondo. Escondidos en esa jungla hay algunos edificios de madera, con un restaurante, baños y algunos otros edificios.