La vista de postal al subir al lago Kayangan

El lago está bien, pero el premio gordo cuando subes para llegar al lago Kayangan lo tenemos en un mirador desde el que hay una vista espectacular de la bahía. Tenemos el islote que la bloquea al frente, a la derecha se puede ver el embarcadero y al fondo la isla de Busuanga. Añade las ramas que encuadran la imagen y los colores del agua y esto es lo más de lo más. Creo que tengo otra foto prácticamente idéntica a esta y probablemente la ponga.

El Lago Kayangan

Después de trepar la montaña como una cabra, aunque en los dos años que pasaron entre mis visitas, la subida la han mejorado mucho y la próxima vez que vaya seguro que ya tienen hasta escaleras mecánicas, ya que esta es la gallina de los güevos de platino. En la panorámica tenemos el lago Kayangan, de agua dulce y salada y con unas plataformas en ambos lados para lanzarte al agua desde las mismas. En mi primera visita te podías bañar sin chaleco salvavidas pero en la segunda lo han hecho obligatorio después de que dos gilipollas turistas murieran ahogados cuando intentaron hacer apnea mientras estaban borrachos y accediendo al lugar de noche. Por culpa de esos dos cadáveres, ahora tienen una neura tremenda y obligan a todo el mundo a ponerse el chaleco salvavidas. El lago es bastante grande.

La Bahía junto al lago Kayangan

Ayer estábamos a la entrada de la bahía, en la parte del mar que se puede ver por la derecha de esta imagen y hoy vemos la vista desde el embarcadero. La montaña que está delante en el centro es en realidad otro islote, algo que se verá mejor en una foto posterior. La bahía mezcla zonas arenosas con otras de rocas y se puede ver en los colores del agua, que son espectaculares.

Lo encontraron y cómo llegué

Después del drama bancario de ayer, hoy por la mañana miro y mi cuenta del banco de Asturias recuperó el fondo perdido. Aún así, me puse los gallumbos del día anterior y me acerqué a la oficina, que está en el otro lado de la ciudad y de todas las movidas, parece que solo queda una pendiente, una cuarto-mundista o quizás hasta del quinto mundo. El fondo en cuestión al parecer tiene un solo día al año en el que puedes cancelarlo sin penalización, pero según la empleada, la cancelación se ha de hacer en la oficina del banco en el que está radicada tu cuenta, personalmente y en ese día y como este año es el cuatro de diciembre, básicamente es una misión imposible y si cancelo fuera de esa estrecha ventana de tiempo, la penalización se lleva toda la ganancia de los diez años que han tenido el dinero, con lo que lo puse allí para enriquecerlos a ellos. Este tipo de cosas te hacen hervir la sangre. La pregunta que tienen que responder ahora es sencilla: si dicen que ahora puedo hacerlo todo, todo, todo por su programa móvil, mi concepto de todo, todo, todo, incluye también cancelar el fondo el cuatro de diciembre usando su programa o si no, mienten y lo de hacer todo, todo, todo con el programa del móvil debería tener una lista de excepciones debajo. La chica, que la pobre tiene pocas luces y ha tenido que aprender todas las movidas del nuevo banco en un curso insuficiente y teniéndome a mi como el primer cliente, me dijo que ha hecho la consulta a los gurús de Madrid y que después de mi paso por el banco, pilló un montón de trucos y el resto del día no le fue tan mal. Veremos si mañana se confirma mi sospecha.

Después de eso, el resto del día lo pasé en la playa de las Canteras siguiendo el sol, que parece que por segunda vez he vuelto a tener suerte y no hay panza de burro en la ciudad de las Palmas, algo que puede suceder y sucede con mucha frecuencia. Hoy me bañé en la playa por primera vez y creo que la gente debería mear más porque el agua está aún fría.

Como no hubo vídeo, puedo aprovechar por aquí y contar lo del viaje. Ryanair, en su afán por complicarnos la vida, ha cambiado los vuelos desde Gran Canaria a Eindhoven y ahora salen por la tarde, llegando a Gran Canaria después de las once de la noche, en el último vuelo del avión. El domingo por la mañana hice la facturación y me asignaron asiento del medio, con lo que me solucionaron el drama del vídeo del Ancestral. Aproveché la mañana para cortar el césped en el jardín, pulverizar vinagre de limpiar sobre las malas hierbas para matarlas y sobre las dos y media de la tarde salí para Eindhoven y esta vez, opté por ir en guagua a la estación de Utrecht Centraal porque hay tremendo follón de obras en sus alrededores y los aparcamientos de la calle para bici son una pesadilla. Desde la estación pillé el tren a Eindhoven y como tenía bastante tiempo decidí darme un paseo por el centro de la ciudad, que teníamos un día soleado y que se prestaba para estas cosillas. Tres horas antes de la salida del vuelo pillé la guagua al aeropuerto y al llegar allí pasé el control de inseguridad y una vez dentro, llené mi botella de agua y a esperar el avión, que finalmente tuvo media hora de retraso. Cuando me senté en mi asiento, la pava que iba a mi lado me preguntó si no me importaba cambiarme con su maromo que estaba en asiento de pasillo y así al menos no iba empotrado entre dos. El vuelo fue de cuatro horas y media que aproveché para ver un montón de episodios de mis series favoritas, que no dejan de acumularse. Al llegar a Gran Canaria me esperaban para recogerme y vine entrando en la casa de mi madre cerca de la una de la mañana, gracias a las obras de asfaltado que hacen siempre cuando hay elecciones.