Arbusto enmarcando las Colinas de Chocolate

Arbusto enmarcando las Colinas de Chocolate

Tengo un montón de fotos y panoramas de las Colinas de Chocolate que siempre parecen la misma foto, ya que todas las colinas son de similar altura, la vegetación es también muy similar y el mirador está en una de ellas, con lo que todas las fotos las hice desde el mismo punto. El detalle de esta foto es que aproveché un arbusto para enmarcar en cierta manera la composición.

Paso de las explicaciones científicas y nos centramos en las que molan. Hay tres leyendas y hoy nos quedamos con la primera y la favorita de todos, que dice que dos gigantes que vivían por aquella barriada periférica se emputaron y acabaron a pedradas y bolas de tierra y esa batalla, que duró días y los agotó sin matarlos, fue la que creó las mil y pico colinas. Al parecer se cansaron, se les pasó el empute y acabaron como grandes amigos seguramente yendo de putas a Boracay para desfogarse de manera más complaciente.

Llegando a las colinas de Chocolate

Llegando a las colinas de Chocolate

Lo último que vamos a ver de Bohol es otra tanda de fotos muy similares. Junto con el tarsero filipino, la visita a la isla es para admirar las Colinas de Chocolate, más de mil conos de tamaño similar recubiertos de hierba verde y el nombre de chocolate es porque en la temporada seca esa hierba se seca y le da el aspecto marrón que inspiró el nombre. Estas colinas son únicas en las Filipinas, tienen todo tipo de leyendas sobre su origen, con dioses de por medio y los filipinos quieren que las incluyan en la lista de la Unesco que cubre el Patrimonio de la Humanidad, salvo truscoluña, que no es nación ni parte de la Unión Europea.

Tarsero filipino agarrado a una rama

Tarsero filipino agarrado a una rama

Por más que yo quiera seguir esta será la última foto con un tarsero filipino y es del mismo que vimos ayer solo que aquí está mucho más apurado el zoom. Es mirarle la cara y me viene a la cabeza el deshonorable Puyól, aquel bicho rastrero que metía la mano en la saca y robaba a destajo con sus compinches truscolanes. Hasta las manos del tarsero parecen querer trincar la pasta.

Tarsero filipino en rama

Tarsero filipino en rama

Seguimos con más fotos de los tarseros filipinos y hoy vemos a otro agarradito a una rama y se puede ver que la cola es gigantesca y la usan junto con esas preciosas manitas para saltar entre árboles. Las fotos engañan mucho y estos animales son de unos quince centímetros de largo. Cuando suben a los árboles no suelen ir más allá de los dos metros de altura y prefieren los arbustos como el de la foto. La cola es bastante larga, yo diría que el de la imagen tiene una cola que es algo más de dos veces el largo del cuerpo. En la actualidad no están en peligro de extinción. Por suerte la gente pensaba que con esos ojazos seguro que te gafaban y cuando pillan uno, lo llevan al bosque y lo sueltan allí y eso los ha protegido. Mañana veremos otra foto de este mismo algo más cerca.