Dracula: A Love Tale – Dracula


Cuando en lugar de estrenar la peli en todos los multicines de la cadena a la que estoy abonado la pusieron en los dos multicines que hacen de filmoteca, yo debería haber pillado el mensaje alto y clarísimo, pero como cuando dicen que es cine de terror me ciego como mula en celo, pues planeé hasta una escapada a la filmoteca en Ámsterdam para verla en el peor día del año, que es ese en el que en la ciudad hacen la cabalgata acuática del julandronismo y la ciudad se pone hasta arriba de tortilleras, mariquitas, julandrones y otros bichos difíciles de identificar. La película se titula Dracula y en España al parecer hay que esperar hasta prácticamente el final de noviembre para verla, y llegara con el título en inglés, que es Dracula: A Love Tale porque al parecer, los españoles ahora son super-hiper-mega polígamos y polígrafos y hablan hasta las lenguas dignas, que ya sabemos que la miasma y la gentuza habla el truscolán.

A un julay pollaboba le roba la novia un truscolán verdulero y amariconado.

Resulta que en el siglo XV (equis-uve), un príncipe pollardón renuncia a creer en Dios porque su mujer murió por subnormal y por eso se convirtió en Drácula, ya que al no creer en Dios no puede morir. Cuatro siglos más tarde tiene una red de pelanduscas buscando a su mujer por Europa porque está convencido que se va a reencarnar y cuando encuentra a una pava similar, rapta y captura al novio y lo deja en su keli y él se va a París a encoñar a la otra tonta y enrollarse con ella o algo así y a todas estas, una especie de cura alemán que apesta a presunto tocador de niños lo persigue para matarlo, o algo así.

La parecer Luc Besson está convencido que él es mejor que Bram Stoker y reescribió el clásico de Drácula y hasta convirtió esa cagada de guion en película, que por supuesto, pagaron muchos en Europa porque tiene subvenciones de todo quisqui. El problema es que su historia es mala, su guion aburre, nadie se cree que porque el tío renuncia a Dios se vuelve inmortal y lo de las pelanduscas a las que convierte para que encuentren a su hembra es patético. La película no da miedo, no es una historia de amor, no tiene ni pies ni cabeza y por más que pongan a gente con vestidos de época, sin contenido, el continente no vale para nada. En al menos dos momentos me dio el jamacullo en el cine y de los otros tres que estaban en la sala, dos se fueron en momentos diferentes al baño, supongo que a lavarse la cara para intentar no dormirse. Tremendo pallufo.

Esto matará de aburrimiento tanto a los miembros del Clan de los Orcos como a los sub-intelectuales con GafaPasta.


4 respuestas a “Dracula: A Love Tale – Dracula”

  1. Pero qué díse Genin, pero si es uno de los tuyos … o ahora nos vas a negar de que eres un vampiro … pero si tienes más años que matusalén, posiblemente te convertiste a principios del siglo XIX … sólo comentas de madrugada generalmente a partir de las 03:00h … y al amanecer te acuestas.

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