
Por muchísima diferencia, de todos los cacharros que hay en la cocina, el que más odio y a la vez el que más espacio ocupa es el microondas. La única razón para tolerar su presencia en la cocina era porque lo usaba por las mañanas para calentar la leche entera de vacas que comen al aire libre hierba fresca más de ciento ochenta días al año durante al menos diez horas, para que le de saborcillo a la leche. Era muy conveniente poner mi tazón super-hiper-mega especial con cien mililitros de leche, calentarla durante un minuto y después con el accesorio para dicho tazón, que lo convierte en un espumador de leche, crear la parte blanca del capuchino. Ese es prácticamente su único uso. Por eso, cuando en julio de este año descubrí por las internetes que Bialetti, la empresa de mi cafetera, había creado un espumador de leche que se puede usar directamente en cualquier tipo de cocina, posiblemente habría que medir el tiempo que tardé en comprar uno en nanosegundos y recé para que hiciera su viaje por toda Europa sin incidencias. Con ese aparato mágico, mi rutina cambió totalmente. Ahora, añado los cien mililitros de leche fría en mi espumador de leche Bialetti, lo pongo al fuego durante menos de un minuto, espumo la leche y como por arte de magia de Raticulín, tengo mi capuchino, perfecto y maravilloso y hecho con granos de café Ojeda, el mejor café en las islas Canarias y que compro en el mercado Central de la ciudad de las Palmas.
El microondas es un trasto enorme, que ocupa una cantidad de espacio en la cocina brutal y que no tiene ninguna utilidad práctica en este momento, así que ha llegado el momento de su jubilación y de ponerlo en el cuarto de aperos del jardín antes de llevarlo al punto de reciclaje y que le vaya lindo. Nunca he sido un gran fan del susodicho, salvo para calentar leche por lo rápido que lo hacía, pero es que ahora tardo menos tiempo haciéndolo en la cocina y el resultado es mucho más uniforme. Es el fin de la era del microondas.
3 respuestas a “El declive del microondas”
Yo lo uso para casi todo: descongelar el pan, calentar comida, hacer chocolate, y hasta a veces para cocinar cosas rápidas. Seguramente hay formas de hacerlo mejor, pero me da pereza encender fuegos y limpiar más cacharros para cosas que solo necesitan un par o tres de minutos en el microondas. Solo con decirte que tengo 3 microondas (uno en la cocina, otro en el estudio y otro en la zona de la barbacoa) ya te puedes hacer una idea (jajaja)
Yo no soy tan fan como Huittten. Pero si que lo usamos mucho 3n casa. Solo para calentar. No cocinamos, pero calentamos aparte de la leche, todas las comidas.
La verdad es que yo lo uso por temporadas, cuando me acuerdo de el 🙂 hasta hace no mucho lo usaba para asar manzanas, las hace en un momento y son muy ricas, saben distinto a las asadas en el horno, que es lo que me gusta, pero hace meses que no lo uso, ahora que me lo has recordado tu lo voy a hacer, yo tengo bastante espacio, el mio es moderno y pequeño, así que no me fastidia nada…
Salud