Him


Este está siendo un buen año en lo relativo al cine de terror, hemos tenido varias películas que pese al pánico de ir a ver un pallufo al cine, resultaron ser muy interesantes. En este frenesí por estrenar pelis de miedo, llegó otra que al parecer lo más relevante es que la ha producido uno que ha hecho varias pelis de miedo y ese es el sello de calidad que tiene la peli, lo cual siempre resulta sospechoso. El tráiler, que lo vi, tiraba más como para la tensión deportiva y como algo fantástico, pero no se veía nada de miedo. Aun así y por supuestísimo, fui a ver Him, que al parecer en España se estrenó con el mismísimo título, enfatizado con uno de los dichos más populares y que dice, truscoluña no es nación

Un julay sandunguero se escoña la cocorota y se va de campamento a la keli de un friki que no veas.

Resulta que un panoli va a ser la siguiente gran estrella del rugby gringo, eso que esas malasbestias llaman fútbol. Tiene un accidente en el kabezón que pone en peligro su carrera y el mantenimiento de toda la familia, que son un clan de personas de color o eso que antes se llamaban negros y que tienen clarísimo que van a vivir del chamo. Decide aceptar el ir a entrenar durante una semana en la keli de un tipo que es una leyenda deportiva y una vez en la keli, allí pasan cosas raras y el chamo como que no es de fiar y mejor no le das la espalda por si te la empeta por el orto hasta los pelos de los güevos. Estando en esa keli, las cosas comienzan a complicarse, la realidad se difumina o algo así y para el final de la semana, el chamo está más chiflado que una tortillera camionera en una manifestación a favor de los derechos como mujeres de los travelos.

La película tiene un arranque fantástico pero el problema es que desde que llegamos a la keli del otro deportista, que está en el medio de la nada, en una zona desértica. Una vez en esa keli, la historia ya no parece avanzar, entramos en un bucle sin fin de más y más y mucho más de lo mismo y no hay miedo. Hay gritos, hay abusos deportivos, hay maldad, pero miedo no hay. Tenemos a un entrenador que le pone unas inyecciones raras, tenemos a un grupo de panolis que parece que quieren que los maten o los apaleen y tenemos al otro deportista que es más dañino que un deshonorable expresidente autonómico al que gusta viajar en portabultos de coche. Según avanza la peli, cada vez todo es más fantástico y menos real, pero de terror absolutamente nada. Al protagonista se le ve muy puretón para ser una estrella emergente y mirando su fecha de nacimiento, el chamo tiene ya casi treinta y seis años, con lo que se han pasado un poquito con el viejo ese. El final desilusiona un montón, por decirlo de una forma elegante.

Seguramente es demasiado absurda para los miembros del Clan de los Orcos y demasiado estúpida para los sub-intelectuales con GafaPasta.


2 respuestas a “Him”

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