The Running Man


Lo he tripitido por aquí en varias ocasiones. Estoy en medio de un proyecto épico revisitando en el orden en el que fueron publicados todos los libros de Stephen King, del que yo soy desde siempre super-hiper-mega fans y como en este momento estoy escuchando el audiolibro de uno de los libros de 1996, puedo confirmar y confirmo que ya hace un tiempo que escuché el libro de Richard Bachman en el que se basa esta película. Se trata de The Running Man, que al parecer en España se ha estrenado con el mismo título en inglés porque alguien se olvidó que en su día el libro se tituló El fugitivo, pero al parecer, ciertos pavos de truscoluña, que no es nación no quisieron que le pusieran ese título por si alguien lo asociaba con el DEShonorable ese que viaja en portabultos.

Un julay las pasa muy putas para conseguir un fleje de billetes, sin chimpún.

Un pavo que necesita guita para poder llevar a su hijo al médico se apunta a un concurso en el que lo persiguen durante un mes con cazadores profesionales que quieren matarlo y cuanto más tiempo sobreviva, más grande será el pastizal que ganará él o su hembra y su retoño. Una vez en el concurso, se da cuenta que está muy amañado y un grupo de panolis lo ayudan a ocultarse y lo usan como reclamo para comenzar una revolución y acabar con un estado totalitario y que recuerda mismamente al que promueve el actual presidente de Gringolandia, que mira que fue una casualidad de la vida que esto se estrenara en su segundo reinado. Mientras más días pasan, el chamo es más y más famoso, la telelevisión tiene más y más audiencia y las ganas y la saña que le tienen aumenta.

Esta es una peli tonta de acción con un actor fabuloso, que Glen Powell es fantástico y aquí está genial. La película entretiene y se deja ver y aunque se aleja del libro, en ocasiones bastante, como con el final, respeta la parte más básica. El problema es que el director pensaba que estaba haciendo cine de filmoteca y se le fue la mano con la duración, que tiene dos horas y cuarto y le sobra tranquilamente media hora para ser un clásico, que hubo mucho minuto de relleno en los que no pasaba nada pero los espectadores teníamos que seguir allí chupando rueda. En ese sentido recuerda mucho a las transmisiones de las pruebas ciclistas, que son de horas y horas y la gente solo quiere ver el momento final. Josh Brolin hace del presidente de la cadena telelevisiva y para mí el suyo fue el peor papel porque es demasiado caricaturesco. Aunque me lo pasé muy bien con la peli, no es de esas que quieres volver a ver.

Esto es cine de palomitas pensando en los miembros del Clan de los Orcos, pero igual se les fue el baifo al cielo con tanto estiramiento, que no creo que sirva para atraer a los sub-intelectuales con GafaPasta. No la pienso volver a ver, pero le dejo una buena puntuación porque me gustó.


4 respuestas a “The Running Man”

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