Deconstruyendo el pasado


Esto comenzó en Bondad envenenada

Siguiendo con el relato de lo que sucedió ayer, ya vimos el movimiento que hice por la mañana, en esta partida de ajedrez entre un gran maestro y un par de simplones. Resultó que a la una de la tarde mi jefe me dice que se va a la fábrica, que está a diez minutos en coche y yo decido empezar a maquinar el siguiente toque, que no lo vamos a llamar golpe por las connotaciones de violencia de género que conlleva entre podemitas y suciolistas que no tienen ningún problema cuando la violencia es con judíos porque son así de asquerosos y zarrapastrosos, pero que se sepa que yo visualizo estas actividades como un buen guantazo con la mano totalmente abierta para incrementar la superficie receptora del mismo y me hace recordar a aquellos primeros años en los que me metieron en el sistema educativo y como el maestro que teníamos en PRIMERO, cuando algún chiquillo hacía algo fuera de los parámetros establecidos por él, agarraba su regla de madera, ponía al chiquillo con la mano mostrando la palma de la susodicha hacia arriba y arreaba una o varias caricias que eran recibidas por mis compañeros con auténtico pavor. En aquellos años ya deduje que lo de que la letra con sangre entra no era muy cierto o los reincidentes eran más bien estúpidos y por eso no les entraba bien, que también puede ser cierto. Puedo confirmar y confirmo que a mí la letra jamás me entró con sangre y que gracias a mis habilidades para la alteración de mi entorno, o eso que ordinariamente se llama manipulación, desde el primer curso de lo que antes era conocido como EGB yo estuve protegido por el clan de los gitanos en mi colegio y no había un puto chiquillo con cojones para hacerme o decirme algo, que de haber sucedido, yo solo tenía que informar a mis sicarios y ese pobre desgraciado se cagaría en todos sus muertos para el resto de su vida si es que sobrevivía.

Ya me he vuelto a difuminar. Vamos a centrarnos en el presente. Teníamos que mi jefe se piró y yo comencé una nueva actividad para eliminar la exclusividad en la realización de ciertas actividades por parte de la zurriaga terrorista-musulmán-de-mielda y su lacayo ruso-de-mielda. En el corazón del asunto hay un proceso que escribió mi jefe, un documento tan espeso y difícil que nadie lee porque parece que lo escribió con el objetivo de quitar la alegría y cosa buena del lector, algo que yo creo que es el resultado de estar en el espectro, que el chamo ese hizo un doctorado gratis-total-con-beca en una de las mejores universidades gringas y cuando escribe y le sale el ramalazo académico, no hay forma de entender lo que pone. Trinqué el susodicho documento, con dos ficheros con información adicional y me lo leí, algo que me provocó hasta arcadas y mira que yo no he vomitado en mi vida, que todavía tengo pesadillas con la fila india de amigos que me metían los dedos en la garganta para que potara cuando nos íbamos de borrachera, pero esa no es la historia de hoy, así que la dejamos ahí.

Después de podar el documento, se lo pasó a una Inteligencia Artificial y le digo que se lo curre para que hasta un truscolán, un suciolista o un podemita sepan lo que tienen que hacer. La Inteligencia Artificial ejecuta la tarea y yo comienzo inmediatamente a trabajar en esa versión y hacer cambios y se lo devuelo a la Inteligencia Artificial para que corrija la segunda versión y después contacto con una segunda Inteligencia Artificial para que corrija las dos versiones anteriores de la primera, las dos mías y el original de mi jefe y ya en ese punto, hago una versión final que es como las ondas circulares en un lago sin viento cuando tiras un piedrolo al agua, sencillamente, poesía en movimiento. Ahora tenemos un proceso muy sencillo y elegante. El nuevo proceso tiene dos fases, frente a las trece del original. La primera se llama Antes de cagarla y en ella los que reciben el problema hacen un par de controles y arriban a dos posibles puertos. El primero es el puerto de la información no es necesaria y ya pueden informar a su cliente y el segundo puerto es déjame ayudarte Pepeluí, en el que me pasan la bola a mí para que yo lo solucione, solo que en ese punto ya hay un montón de información disponible y yo solo me limito a reenviar la mentada información a un amarillo del país del sol caguiente que solucionará el problema. Pasamos de un galimatías de más de cuatro mil palabras a un consejo de trescientas tres palabras y con un espíritu que rezuma buen karma y positivismo. Habían pasado tres cuartos de hora y en ese momento veo que mi jefe está volviendo mosqueado desde la fábrica y me comunica que ninguno de los que se tenían que reunir con él estaba allí, estaban todos laburando desde sus kelis, con lo que se volvió a nuestro edificio. Yo le digo que se mire su correo electrónico que hace por lo menos trece segundos que le he mandado una corrección al principal proceso que regula los flujos de trabajo entre nosotros y el arretranco terrorista-musulmán-de-mielda y su esbirro ruso-criminal-de-guerra-y-de-mielda.

En paralelo y pensando que hay que hacer las cosas para lelos, reenvío la misma información a algunos de mis contactos por toda Europa, casualmente, en aquellos lugares en los que estuve plantando semillitas recientemente y les pido por la gloria de Mambrú, que se fue a la guerra, que dolor, que dolor, que pena, que revisen mi propuesta y me digan que les parece y les pido por la gloria y la reconcha de sus madres que bajo ningún concepto manden ese proceso a sus ochenta mejores amigos, que es una obra maestra aún no finalizada.

Todos y cada uno de los que lo recibieron hicieron exactamente lo que yo quería y para lo que había plantado mis semillitas y se lo reenviaron a sus ochenta mejores amigos y hasta a sus enemigos y en menos de media hora, el PROCESO que da sentido al departamento de la pelleja mora y el criminal de guerra ruso había sido desfasado y sustituido por otro que los excluye.

Un día más tarde, o sea, hoy, viene mi jefe a hablar conmigo y me dice que no hay corrillo en nuestra división en el que no se esté hablando de cierto PROCESO elegante, sencillo y hasta modesto que faculta hasta a los miembros del Clan de los Orcos para hacer el trabajo y en el corazón de dicho PROCESO, él ve el espíritu y el alma de su tesis original.

De nuevo me detengo porque se ha estirado mucho y aún hay más, que yo procuro moverme al menos medio paso por delante de los demás, aunque mejor si son tres los pasos.

Continúa en Reinventado el presente


3 respuestas a “Deconstruyendo el pasado”

  1. No sé si estamos en la mitad de la peli o aún en la primera parte. Prepararé una bolsa de palomitas para la siguiente entrega (espero que sea mañana mismo;la intriga me puede).

  2. Que suerte tiene huitten, yo no me he enterado de nada, se ve que la ancianidad me puede… 🙂
    Salud

  3. No te creas Genín, que ya digo que no sé en qué parte de la peli estamos…porque tampoco me entero mucho; por eso estoy deseando la continuación, a ver si ahí encuentro el meollo.jajaja.

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