Comenzó en Parece que todavía la letra no entra bien con sangre
Tenemos a la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda y su lacayo joputa-ruso-de-mielda apagando el fuego del problema con mi jefe, apagando el fuego de la otra empresa y tratando de apagar todos los fuegos que les aparecían en cada uno de los países europeos y eso solo de lunes a viernes al mediodía, que para el fin de semana yo les reservaba una sorpresa. Todos los viernes, por suerte para esta campaña, alguien avisaba de un gran problema que requería los servicios de la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda y su lacayo joputa-ruso-de-mielda y todos los viernes, yo retrasaba la difusión de la información hasta que todas y cada una de las fuentes que pueden ayudar a resolver el problema, han apagado sus ordenadores y sus teléfonos y se han ido de fin de semana, que nosotros en eso somos muy religiosos y yo por ejemplo, cuando llego a mi keli ya está el telefonino apagado y no lo vuelvo a encender hasta que estoy en el tren al día siguiente o laburando desde mi keli. Después de ese momento y solo ahí, aparecía el problema, urgente, quizás hasta urgentísimo y no había absolutamente nadie que los pudiera ayudar. Como a esos dos les gusta llegar tarde y marcharse tarde, cuando intentaban hacer algo se encontraban que toda la organización había comenzado la hibernación laboral que conocemos como FIN DE SEMANA y no podrían hacer nada hasta el lunes y como la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda es una controladora obsesiva-compulsiva, se angustia hasta niveles galácticos y ya se va para su keli emputada que no veas y lo paga su novio, que no podemos decir que el pobre no tiene culpa alguna porque ha elegido, en pleno uso de algunas de sus facultades, ser el novio de esa zurriaga. Mis TJeFdS (Te Jodo el Fin de Semana) resultaron ser un éxito y mis ojos y oídos en su sala me confirmaron que la atmósfera en el lugar era muy borrascosa y con marejada a fuerte marejadilla con mar de fondo de-que-te-cagas.
Y así llegamos a la semana pasada. Habían dicho y repetido y tripitido y cuatripitido que no iban a contratar a nadie porque entre la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda y su lacayo joputa-ruso-de-mielda lo podían hacer todo, pero después de ver que la mielda no dejaba de caerles a baldes, el jueves de esa misma semana apareció publicado en la página corporativa el anuncio de ese nuevo puesto de trabajo que nunca jamás iba a suceder. Casualmente, estaba en la oficina con mi jefe y cuando se lo enseñé, enseguida me dijo que no sabía como lo había hecho, pero que estaba seguro, quizás hasta segurísimo con una certeza absoluta, que yo estaba detrás de ese evento que le habían jurado y perjurado que jamás sucedería. Yo no respondí porque estoy muy por encima de esas cosas, pero vamos, que hasta las limpiadoras del edificio tienen claro de quién es la mano le da los bofetones a la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda y su esbirro joputa-ruso-de-mielda. Lo único que le dije a mi jefe, usando nuestro refranero, es que a un buen amigo se le consigue gratis, a un enemigo hay que ganárselo y que yo ciertamente estaba haciendo algunos escasos méritos para conseguir ganar el puesto. No voy a desvelar mis secretillos, que los hay, pero quizás, como si dijéramos, mencioné algo por aquí, hice algo por allí, sugerí alguna cosa en un oído y se me escapó alguna otra cosa en otros círculos y menos de veinticuatro horas después, el colega que se tuvo que marchar de la empresa por culpa de la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda me mandó un mensaje diciéndome que otra jefa dentro de la empresa había contactado con él porque quieren que el nuevo contratado trabaje con ella. Resulta que esa nueva jugadora en esta guerra de guerrillas es muy colega mía porque nació en un país de habla hispana y coincidió que entró en la empresa más o menos al mismo tiempo que yo y cuando nos obligaron a hacer la actividad de tres días para nuevos empleados, algo que está pero que seguro contado por aquí con todo lujo de detalles, ella pasó muchísimo tiempo con il Scelto y nos hicimos amigos. Todavía estaba chateando con el colega que se marchó cuando me manda un mensaje la novata en el asunto para pedirme mi opinión. Yo sé, ella sabe, nosotros sabemos y hasta muchos en la empresa saben, que esta colega y la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda se odian a muerte, pero en plan pelea de gallos y hasta de gallinas, así que le extrañó que de repente la otra decida deshacerse de un empleado y pasárselo a ella y barruntaba que había algo que no sabía, así que la puse al día de las escaramuzas y las circunstancias que nos habían llevado hasta ese momento y de mi infatigable trabajo agotando, desquiciando, estresando y llevando hasta el exterminio a la otra pava, que como de siempre se ha sabido, el fin justifica los medios y le ofrecí a mi amiga todo el apoyo de la Casa del Cuervo, de nuestra empresa y de las otras dos empresas que forman el grupo en Europa. Mi jefe, cuando se enteró de este súbito cambio en la saga, me echó una mirada que lo decía todo, pero coincide en su análisis conmigo en que ya hemos tocado fondo y el cambio de ubicación en el organigrama de ese puesto de trabajo es una auténtica bendición y además, como la nueva jefa tiene muy buenas relaciones conmigo y con nosotros, participaremos activamente en la selección del candidato. La joputa-terrorista-musulmana-de-mielda, mientras tanto, permanece en silencio, lamiéndose las heridas y rezando para que la pesadilla termine pronto, pero no sabe que contratar a alguien es una actividad que puede tomar uno o varios meses y durante ese tiempo, no voy a nombrar a nadie, pero tengo clarísimo que ya teniendo el hacha de guerra en la mano, lo mejor es seguir usándolo y su vida hasta el día en que entre el nuevo seguirá siendo una pesadilla antes de la Navidad y como me da la impresión que soy muy injusto con ella y no la estoy valorando adecuadamente, he entrado en su territorio, en el de los equipos legales y no se imagina el sunami de mielda que la va a caer en cima y viene desde el país del sol Caguiente.
2 respuestas a “Todavía te quiero dar más y mucho más”
Esos sunamis son terribles, sobre todo si huelen mal… 🙂
Salud
Estoy enganchadísima a esta peli.