Cada vez tengo más claro que el tío mío que murió sin hacer testamento y sin herederos directos lo hizo a postas porque lo de la herencia es una auténtica pesadilla antes y después de Navidad y la culpa de todo la tiene el banco truscolán ese, la Kaisa o algo así. Resultó que mi tío tenía cuentas y productos en cuatro entidades bancarias y las otras tres no han tenido ningún problema en reconocer a los herederos, que somos sus sobrinos y solucionarlo todo, pero con la banca de los josdeputas truscolanes, esa es otra historia.
Lo estafaron con un seguro de vida que no necesitaba, porque ni tenía hipoteca ni tenía familia alguna que necesitara de ese dinero, así que cuando la palmó, resultó que los sobrinos éramos los herederos. Al parecer en España las cosas funcionan de manera distinta a los Países Bajos y eso no lo he llegado a captar hasta este viaje. En los Países Bajos, si el que muere tiene tres hermanos, que están muertos, la herencia se parte en tres y después, de cada parte para cada hermano, se parte en el número de sobrinos que haya. Vamos, la primera regla del curso herencia 101 neerlandesa. En España, se divide entre la cantidad de sobrinos, independientemente de la rama de hermanos de la que vengan y en este caso específico, hay una que era hija única y que cobra lo mismo que los demás porque se parte en cinco, el número total de sobrinos.
El seguro se dividió en cinco y dos cobraron directamente porque abrieron cuenta en la mielda asquerosa sucia y zarrapastrosa de la Kaisa esa, el banco de los ladrones y estafadores. La tercera consiguió cobrar, la cuarta tuvo que poner una queja y los amenazó con denunciarlos al Banco de España, que sí es NACIÓN, no como truscoluña y el quinto y último era el Elegido, casualmente, no residente en España, no español. Comenzaron a pedirme una cantidad ingente de papeles, cuando ni la hacienda española ni ninguno de los otros bancos lo hicieron. Además, se pasan por el forro del culo truscolán el poder notarial que tiene mi hermana y se niegan a hacer nada con el mismo. Cuando les mando los papeles, dejan de responder y un mes más tarde vuelven a pedirme los mismos papeles, que les envío, me ignoran y así hemos llegado al tercer y último ciclo, que comenzó hace dos semanas.
Resultó que como el difunto tenía su cuenta principal en esa mielda de negocio de ladrones y estafadores, las otras cuatro herederas decidieron abrir una cuenta ahí entre todos para cerrar la del muelto. Fueron todas a la oficina bancaria, la abrieron y a mí no me pudieron añadir porque el poder notarial se las suda. Yo tampoco quiero estar en esa cuenta porque esa mielda de banco informará a la hacienda neerlandesa, que no sabrá que es una cuenta compartida con otras cuatro personas y me obligará a mí a pagar impuestos por todo lo que haya allí, aunque solo un veinte por ciento sea mío, pero esa es una batalla que aún no ha llegado. En la visita esa al banco en la que abrieron la cuenta, les informaron que no se podía cerrar la otra hasta que yo firmara y como siempre, se pasaban por el culo el poder notarial. La reunión fue la semana pasada y la jadelagranputa de la empleada, les dijo que me dio hora para ir yo a la oficina el lunes a las ocho y media de la mañana para solucionarlo. No puedo ir a bucear por culpa de eso, voy al banco, les digo que tengo cita con la sucia zurriaga perra y zarrapastrosa, me hacen sentarme allí y al cabo de una hora otra de sus compañeras, que al parecer es experta en chupar cipotes pero desconoce las herramientas del banco, me informa que la que me dio cita está de revisión médica de empresa y es posible que llegue tarde y que en su agenda no aparece ninguna cita conmigo. Después de dos horas esperando, viene otra que me dice que probablemente la guarra que mintió ni se moleste en aparecer a trabajar, que al parecer lo de la revisión médica de la empresa para los truscolanes es un día libre al completo, que yo cuando trabajé en España en el siglo y el milenio pasado, a mí me daban un rato para hacerla, que hasta montaban el chiringuito allí mismo y no creo haber pasado ni quince minutos de revisión. La pava me dice que lo mejor es que me vaya, que les deje mi número de teléfono y ella me llama. NO llamó. Probablemente porque el número lo deben haber considerado como falso ya que llevan meses convencidos que yo soy español, que yo tengo pasaporte y carné de identidad español, que yo vivo en España y ni el NIE generado por el gobierno de España, ni mi pasaporte neerlandés, ni mi carné de identidad neerlandés los han convencido y deben ser falsos.
Ahora el problema que hay es que yo me negaré a firmar la liquidación de la cuenta vieja si no me transfieren mi dinero, que es lo que no quieren hacer, y sin mi firma, no podrán cerrar la cuenta, ninguna de las otras cuatro herederas recibirá un duro y en lugar de un problema con el Elegido, tendrán cinco problemas y la úlcera, a la zurriaga de la empleada del negocio ese de ladrones y estafadores, se la garantizo y de regalo, le incluyo el paquete de baja por estrés. Ahora me han puesto una nueva cita, que yo creo que no sucederá, para otro día.