Charlie Harper


No teniendo pelis nuevas en mi ciudad, miré en Ámsterdam y encontré que me podía organizar una sesión múltiple en el multicines que está junto al estadio de fútbol y ni siquiera tenía que madrugar. La primera película que elegí está catalogada como comedia romántica, aunque yo diría que ahí había también un montón, pero que muy mucho, de drama. En cualquier caso, sin otros estrenos tampoco te puedes poner de sibarita y la fui a ver y en la sala éramos literalmente cuatro gatos, quizás incluso menos de cuatro, lo cual explica lo limitado de su estreno. La pelçiula se titula Charlie Harper y al parecer, esta la tienen programada para la segunda semana de diciembre en España y hasta han optado por no traducir el título, aunque para muchos supondrá un problema ya que el título no se refiere a una persona, son los nombres de los personajes de la pareja protagonista, obviamente, primando el patriarcado y poniendo al chamo primero.

Dos julays se quieren pero no se quieren y además, el chamo es un borrachuzo que no veas.

Una pava está encoñada de un pavo en el instituto o algo así. Ella quiere ser chef y él solo aspira a llegar a fin de mes y hacerse sus pajillas. Cuando la pava se va a trabajar para un chef en Nueva Orleans, el chamo va con ella y encuentra trabajo en un taller y viven juntos, pero pronto descubriremos que el chamo es un alcohólico conocido, la chama es tonta que no veas y lo tolera todo y su relación irá de mal en peor hasta que se vendrá abajo. O algo así porque esto no es así.

Este es un ejemplo perfecto del por qué no hacer las películas con una línea temporal clara las puede destruir. Básicamente empieza con el final y después iremos saltando adelante y atrás en el tiempo, con lo que nunca estás seguro de en qué momento de la relación estás. Da igual que los actores lo hagan bien, el montaje caga la película y la lastra y llega un momento en el que no te interesa para nada. Tampoco hay ningún desarrollo de los personajes, seguramente por el meneo temporal. El chamo es un gilipollas al principio, en el medio y al final, nunca cambia y la chama es la misma tonta durante toda la peli. En un punto determinado la pava sale una noche a la discoteca con su más-mejor-amiga y hasta se morrea con un pavo mientras el otro está borracho en la keli y a esa supuesta amiga no la vemos nunca más, supuestamente es un personaje importante en su vida pero no mereció tiempo de pantalla. Están todo el rato tratando de vendernos la historia de amor pero en algún punto hasta el último espectador se desentiende de ella y es una pena, que yo soy fans de Nick Robinson y de Emilia Jones y los dos se lo curraron un montón. Hay momentos que me pareció que estaban demasiado talluditos para sus escenas, porque los ponen de jóvenes pero es el mismo julay de viejo y entre ambas movidas hay un montón de años de por medio.

Con esta creo que habrá consenso tanto entre los miembros del Clan de los Orcos como los sub-intelectuales con GafaPasta en que esto no es más que un telelefilm que ni siquiera está bien hecho.


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