Primaverus interruptus

Hasta ayer por la tarde estábamos en una idílica primavera que duró semanas, sin una gota de lluvia, sin una nube en el cielo, sin viento y con un calorcito justamente delicioso y perfecto para sentarte al sol a hacer la fotosíntesis. Creo que hasta ayer rompimos dos récords, uno fue el número de horas de sol durante el mes de marzo, que este 2022 lo ha conseguido por un margen escandaloso y en segunda posición porque después de los baldazos de agua que nos cayeron en febrero, en marzo solo tuvimos cuatro milímetros y medio de agua, algo no visto por aquí en la historia y que ha hecho que muchos de los canales que estaban a rebosar, ahora estén con pinta de que se quedarán completamente secos en minutos o segundos.

Todo ha cambiado en la noche que nos ha llevado al último día del mes. En el este del país y hasta la zona de Utrecht, hoy amaneció todo nevado y aunque en el este del país siguió nevando, en el centro la nieve se transformó en lluvia y esta noche volverá a transformarse en nieve. No creo que sean cantidades espectaculares pero esta mañana, cuando me levanté para ir a correr, teníamos unos centímetros de nieve en la hierba y agua nieve en los puentes que tengo que cruzar, que son dos. En el resto del camino, no había hielo ni nieve, solo agua fría. La razón es que el suelo, el asfalto, las baldosas, están calientes después de la racha que hemos tenido y cuando nieva sobre ellas, hacen que la nieve se derrita. Los dos puentes, sin embargo, están hechos de madera y metal y estos parecen modificar su temperatura más rápidamente y por eso permiten la nieve o el agua nieve sobre ellos. Mientras corría, esta mañana, nevaba, algo que algún amigo mío en Gran Canaria me manda mensajes diciendo que estoy chiflado y que debería quedarme en casa pero es que la nieve, si es ligera y no muy fuerte, no molesta nada para correr si tienes un buen cortaviento que transpire, como el que yo tengo. El hielo sí que da miedo, porque te puedes hostiar y el agua helada en el camino también molesta si te mojas, pero con unas buenas playeras, guantes y la cinta para las orejas, se corre de maravilla.

Este repentino cambio del calorcito al frío sí que puede tener un impacto brutal en los árboles frutales, que cerezos y manzanos están en flor y las heladas nocturnas pueden provocar que tengamos un año sin fruta o con mucho menos fruta de la habitual. Como mis manzanos no dejan de darme disgustos, no creo que note mucha diferencia desde el año pasado a este año. A partir de la semana que viene volvemos a nuestro régimen habitual de días en los que alternamos sol con lluvia y nubes, días cálidos con días fríos, vamos, lo que es la primavera de aquí arriba.

Más buenismo en el escenario

Se dice y hasta se canta que no hablamos de Bruno y eso lo respetamos todos, pero sí que voy a comentar lo que sucedió anoche, que no vi en directo, que yo ya hace décadas que superé lo de pegarme toda la noche despierto para ver una aburridísima e interminable ceremonia de egos y ahora soy más bien de mirar la prensa por la mañana y en media hora ver los horrendos vestidos, los discursos más cutres y emotivos, las sorpresas y bueno, en esta gala, las escenas de violencia gratuita toleradas por una concentración de buenistas y que no se castigan. Resulta que un pavo, o más bien un macho alfa de esos que se prodigan tanto entre los buenistas, podemitas y truscolanes, uno que ha intentado colocar a los inútiles de sus hijos como actores pese a que no valen ni para batirle un güevo a un travelo y que está casado con una hembra en un matrimonio abierto y por eso ella chinga por ahí que no veas y al último pobre desgraciado que se descubrió que se chingaba y que tenía más o menos la edad de sus hijos, le hundió la vida y acabó en el ostracismo absoluto de los buenistas, que ella lo puede hacer por ser negra y hembra pero el otro pobre, pese a ser negro, fue expulsado de Hollywood y condenado a buscarse trabajo de chapero, de sorbepollas o de camarero, según le vaya mejor. Estamos en una gala aburrida y el presentador hace una broma estúpida porque la susodicha hembra, tiene alopecia, es decir, el coño ya no se lo afeita porque se le quedó como un mejillón sin pelo y ahora se rapa porque no lleva pelucones como muchas otras que están ahí y que son calvas y todo el mundo lo sabe. Su macho alfa se ríe y de repente le da un pronto, sube al escenario y le da una bofetada amariconada al presentador, vuelve a su sitio y se pone a gritar como la verdulera que es para que no se meta con su jodida mujer, que ahí si que hay verdad, que a la mujer la joden, pero otros, que a él parece que le da asco o tiene alguna alergia para la que no existe tratamiento. Digámoslo claro, un negro sube al escenario a hostiarse en un acto machista y se tolera y se aplaude un rato después con ovación y todo el mundo de pie porque es negro y por eso lo puede hacer. Si es un blanco el que sube al escenario y le da un bofetón al negro, lo sacan con seguridad de la sala, lo expulsan de la academia y ya ponen en la güiquipedia la hora, el minuto y el segundo en el que acabó su carrera, ya que estará condenado al ostracismo para el resto de su vida. Esta es la hipocresía actual, el ganador al Oscar al mejor actor es un abusador y un delincuente al que se le permite cometer un delito mientras lo ven cientos de millones de personas y como es negro y buenista, pues todos mamamos y aplaudimos y nos congratulamos de lo mucho que hemos evolucionado como especie. Han pasado un montón de horas y la Academia no ha hecho nada y es poco probable que lo hagan. Si la hembra que destruye las vidas y los sueños de los jóvenes que se folla estaba tan ofendida, podría haber subido al escenario ella misma y arrear el moquetazo, o va a resultar que a esta también hay que quitarle el teléfono móvil porque es débil y estúpida como otra hembra a la que el macho alfa de la coleta tenía en su redil de zorrillas. Al menos ya vamos viendo claro por qué cuando un inmigrante ilegal le pega una paliza a una anciana, la culpa es de ella y a él hay que darle sueldo, casa y que se traiga a toda su familia.

Y como tarea para hoy, los reto a que se sienten delante de la telelevisión, aprovechen su abono a la cadena esa de la eNe de truscoluña No es NacióN, se ponen unas pinzas en los párpados para que no se les cierren y se ponen a ver El poder del perro – The Power of the Dog y a ver cuántos creen que fui cruel y me pasé dos pueblos con los 4 puntos que le di y que fueron MUY pero que MUY generosos. Los que tengan abono a la plataforma de la manzana podrida o sepan como encontrar cosas en las internetes, disfruten con CODA, que es cine bien hecho, con bajo presupuesto y una bonita y positiva historia.

El frío que no es

Deshonestamente ni creo que una de las causas de mi inhibición al frío es por culpa del Agüita fría, de ese glorioso final de mis duchas con el último minuto y medio solo con agua fría. Hablé del tema en agosto del 2020 y desde entonces han caído muchas duchas frías, también en invierno y con constancia y con entereza, he conseguido volver a sacar algo que los julays teníamos como especie pero que perdimos por el mariconerismo actual, que nos ha hecho endebles. Dentro de tres meses se cumplirán dos años del inicio de los finales de ducha con agua fría y eso me ha dado una tolerancia al frío brutal, ahora veo a los ñangas lloriqueando porque hay un pelín de frío o porque el agua del mar no está a la perfecta temperatura de meao de vieja y yo entro como un campeón y sin que se me cambe la peluca, aunque sí que se me moja. Lo veo en las caras aterrorizadas de mis vecinos cuando me ven salir a correr con un pantalón transpirable super-hiper-mega ligero y que lo único que hace es cortar el viento y una camiseta ligera de manga larga que también hace de cortavientos. Ellos pasean a sus perros vestidos para un garbeo en alguna de las cárceles siberianas a las que los malvados e joputas de los nazis pro-podemitas y pro-truscolanes mandan a los buenos ucranianos que tanto aman a España y yo salgo a la calle como si aquí estuviéramos con clima tropical y lo peor es que cuando vuelvo a mi casa y voy a hacer mis ejercicios con la rueda de los abdominales, me tengo que quitar la camiseta porque es que llega más mojada que la compresa de una coja. Lo mismo pasa cuando voy en bicicleta y los veo a ellos medio momificados en ropa y me ven pasar con camiseta de manga corta disfrutando el fresquito.

Lo de las duchas de agua fría está exagerado por la gente, que lo mira como algo terrorífico y al final, salvo por una semana y media cuando estuvimos durante el día a cuatro grados y por la noche a dos o tres bajo cero, eso provocó el enfriamiento del agua corriente, aunque tardó unos días y le sucedió una serie de duchas en las que el agua estaba a unos seis grados, pero el resto del tiempo el agüita está mucho más caliente y ya es que ni lo noto. Cuando voy a Gran Canaria siempre tengo la sensación (errónea) de sentir el agua más fría pero creo que es porque me ducho al volver de la playa, en donde me he pasado unas horas friéndome y por eso el choque térmico es tan brutal.

Desde hace tres semanas y gracias al incremento de las temperaturas, aunque cuando salgo a correr estamos rondando los dos grados, el agua del grifo está mucho más caliente y ya casi que parece agüita veraniega.

La puta hora esa que nos roban

Yo debo ser el único ser humano que todavía recuerda que la Unión Europea nos prometió acabar con los cambios de hora de final de marzo y octubre y al final no han hecho ni parece que vayan a hacer nada. Así, esta semana estamos en el último instante de nuestra progresión natural hacia el verano y dentro de cinco días nos atrofian y empujan los días una hora hacia adelante, porque lo que mola es tener sol hasta casi las once de la noche y en el camino, tenemos un jet lag horrendo durante días porque el cuerpo no se acostumbra a ese cambio. Eso, combinado con que las zonas horarias están mal puestas, vamos de puto culo. No hay más que ir a la güikipedia y mirar el mapa para ver clarititamente, tan claro como el güiski de garrafón, que toda la Península Ibérica, Francia y hasta el BeNeLux deberían estar en la hora británica y las islas Canarias, una hora por detrás de Inglaterra y Alemania, Suiza, Italia, Dinamarca, Suecia y Noruega tendrían que ir en otra zona horaria, además de los países al sur de Polonia y que después debería haber otra zona más. Así, todos viviríamos en la zona correcta, tendríamos los amaneceres de sol y sus puestas a las horas correctas y la vida sería más natural. En su lugar, mirando ese mapa, la zona horaria conocida como la CENTRAL EuropeDa se estira como un condón roto hasta el barrio más al oeste de Galicia, que de ahí se explica por qué Virtuditas está tan trastocada, es que vive totalmente desfasada en la cuestión horaria. En algún pasado bélico muy lejano, tuvo sentido el unificar los horarios de gran parte de Europa, pero en el siglo XXI (equis-equis-palito) ya no lo tiene, cada uno que cene a su hora y que se acueste a su hora. En los Países Bajos a día de hoy tenemos un día que dura doce horas y dieciocho minutos y mañana serán cuatro minutos más y así hasta junio, cuando el veintiuno de ese mes nos mamaremos dieciséis horas y cuarenta y cinco minutos de luz porque estamos pa’llá pa’rriba pa’l coño, que en Gran Canaria, ese mismo día, llegarán a tener doce horas y diez minutos de luz, que es ocho minutos menos de lo que ya tenemos por aquí hoy.

Esto se debería solucionar científicamente, con el método del palo y la zanahoria. Digamos que reorganizamos Europa y ponemos a cada uno en su zona y un año tienen durante todo el susodicho, empezando el uno de enero, la hora normal y al año siguiente, el uno de enero, cambian al horario supuesto de verano, yendo una hora por delante y vuelven a tener un año entero con esa hora. Después de los dos años de prueba, referéndum en cada país y que cada uno elija si quiere tener la hora de su zona horaria, o el horario de verano de su zona horaria (o sea, vivir continuamente una hora por delante de la hora solar).

Por supuesto, esto es Europa y jamás lo harán. Seguiremos todos con la hora que impusieron los nazis y que tanto le gusta a los truscolanes, a los podemitas y a todos los demás, que en lo relativo a la hora, todos parecen estar de acuerdo en que la más mejor de todas es la nazi.