Komodo día 1 – Buceando en Karang Makasar, Crystal Rock y la Caldera

Ya dice el refranero que más vale nunca que tarde, ande o no ande y aunque me toma la tira de tiempo, finalmente he decidido ponerme a mirar y juntar los vídeos y más vídeos que hice buceando en Indonesia y Malasia esta primavera, con lo que este es el primero de muchos de ellos. Antes de empetar el vídeo y pirarme a ver la tele, comentar que esto toma su tiempo por las circunstancias de la vida, que son así de complejas. En cada una de las tres semanas de buceo hice cerca de sesenta y cuatro gigas de vídeos, una burrada y como todos sabemos, salen horrendos por lo del azul del fondo del agua del mar. Por suerte, los chinos han hecho un programa fabuloso para el aiPad y el Androitotorota que corrige esto, pero no han hecho una versión web y los vídeos son gigantescos, así que el proceso es penosamente lento, tengo que copiar los vídeos primero en el aiPad y después uno a uno, ir editándolos con esa app y corrigiendo los azules. Después los tengo que rescatar en el PéCé pero entonces tenemos que el aiPad les ha cambiado el nombre y la fecha, con lo que tengo que buscarlos, volver a ponerles el nombre original y devolverlos al día en el que los hice y ahí ya puedo usar el programa de edición de vídeo para revisarlos y hacer uno o varios cutre-vídeos. Todo esto toma tiempo y más tiempo y he estado varios días solo para completar lo relativo a mi primer día buceando en Komodo, inmersiones que hice en Karang Makasar, Crystal Rock y the Cauldron (la Caldera).

El vídeo va acompañado de la canción Open Your Eyes de Snow Patrol, que le sienta muy bien. Según empieza ya se puede ver un tiburón de punta de aleta blanca y sobre el primer minuto, en unos campos con corales blandos preciosos creo que hay un Napoleón o quizás sea otro pez, que yo con el pescado distingo muy bien entre fresco, frito y a la plancha o en espetos, pero poco más, que mira que soy ignorantón. Justo después de ese pez tenemos la primera manta que vi en el parque Nacional de Komodo, en Karang Makasar y sin esperárnosla. En el vídeo cada inmersión está indicada con un título, para hacer más fácil el saber el lugar. Crystal Rock es espectacular y ahí tenemos varios tiburones y cienes y cienes de trillones de peces. La tercera inmersión comienza con una raya moviéndose sobre una arena blanca nuclear antes de llegar al flipe que es la Caldera, en donde se puede ver como estamos sujetos a las rocas y hay una corriente endemoniada que hace que aquello sea una de las mejores atracciones del mundo. Frente a nosotros en esa parte hay un tiburón y en este segmento hay hasta una aparición del Elegido. Acaba entre corales y peces.

El pecio Ifafa

Mi segunda inmersión cuando buceé en Gran Canaria en julio fue para visitar el pecio Ifafa, uno en el que ya había estado cuando hice mi segunda inmersión profunda, al comienzo de mi aventura de buceo y del que no recordaba demasiado por no decir nada. Este pecio está a la entrada del muelle Grande de las Palmas de Gran Canaria, junto a la escollera por la parte exterior y aún así, allí hay treinta y pico metros de profundidad. La inmersión fue también bastante rápida porque el chamo que iba conmigo y la Dive Master se bebía el oxígeno con la misma velocidad que un delincuente huido de la justicia y residente en Bélgica se pule los leuros que le mandan los acarajotados, cobardes y asquerosos truscolanes de mielda. El pecio está de lado, igual que el otro que visité. He acompañado el vídeo con la canción Swallowed in the Sea de Coldplay, con un título muy adecuado para el tema.

El pecio del Arona

Cuando estuve en Gran Canaria, como en ocasiones anteriores, fui a bucear y en esta ocasión las inmersiones fueron en dos pecios, el Arona y el Ifafa. El primero era nuevo para mi y tenía mucha curiosidad porque dicen que es uno de los mejores pecios que hay en las Canarias. Está pasada la estabilizadora, saliendo de la ciudad de las Palmas de Gran Canaria camino del sur. El pecio está bastante profundo, a unos treinta y pico metros de profundidad, con lo que las inmersiones son bastante rápidas ya que el tiempo que se puede permanecer a tanta profundidad es más limitado. Aún así, la visita fue muy intensa e hice un montón de vídeos y me ha quedado pena cortar, así que igual que nos mamamos los infinitos esos de aterrizajes y despegues que consiguen un número de visitas récord en el llutuve con hasta dos visualizaciones, hoy tenemos uno que sí que me gusta a mí y como el mejor blog sin premios en castellano es mío, pues os lo tragáis con aceite de ricino si hace falta. La musiquilla es la canción Desert Walk de Deep Forest, que añade un toque místico al asunto. El otro chamo que bajó a bucear (aparte de la Dive Master), hacía su primera inmersión profunda, llevaba una botella de quince litros y literalmente se la bebió en nada de tiempo, el colega respiraba como si tuviera un ataque de ansiedad.