El coche solar y tal y tal

La penúltima vez que estuve en el cine en Amsterdam, en la zona del estadio Johan Cruijff ArenA y que antes era el Amsterdam ArenA, como tenía un rato entre pelis y todo estaba cerrado me puse a caminar pero cerca de la estación, que allí te mueves ciento cincuentra metros hacia el este y es más que probable que ni encuentren tu cadáver porque es donde anidan los terroristas musulmanes de mielda o eso que los podemitas reciben con los brazos abiertos y los llaman nuevos truscolanes. En uno de los edificios está la sede de una de las miriadas de compañías eléctricas que tenemos, esas que son más de papel que de producir electricidad y que compran y venden el producto y yo salto de una a otra cada año para ahorrarme una pasta con el famosísimo, PAQUETE DE BIENVENIDA, que me dan pensando que mi lealtad será eterna y un año después me ven marchar, ya que mi lealtad solo la tiene el PAQUETE, no ellos. Esa compañía al parecer colabora con la universidad técnica de Delft para fabricar un coche con placas solares, que es el que vemos en la foto y que participa en un montón de carreras, como una que hacen en Australia y en la que los holandeses siempre suelen acabar muy bien y en varios años han hecho el mejor coche que no se puede producir en masa y es más o menos inútil del universo conocido y por conocer. Sirve para que los futuros ingenieros se despiporren y aporten nuevas ideas que igual un día cambian el mundo. La iteración que vemos en la foto, que supongo es la del año 2019 o el 2020, tiene unas ruedas de risa, una ristra de paneles y como que una cabina en uno de los lados para el chófer que no parece nada cómoda y definitivamente, ahí no se puede llevar ni la mochila. Lo único interesante es que si le dieran uno al Ancestral y otro a su intimísima la Virtuditas, se pueden juntar en el aparcamiento del MercaMamona o del Karreful y si ponen los coches en direcciones opuestas del lado adecuado, cuando abran los ventanucos estarán tan cerca que uno puede traer el cafelito y el otro los terrones de azúcar y hasta se pueden intercambiar cosas dulces. El coche es un prototipo muy espectacular pero creedme, es mucho más pequeño de lo que parece y no creo que sea viable para una carretera española, en donde por lo bajo que está no creo que lograran hacer más de kilómetro y medio antes que algún chiflado que va con más prisa que el conejo de la Alicia se estampará contra ellos y convertirá su sueño en pesadilla antes de la Navidad.

La Cangrejo

Ya la he nombrado por aquí y hoy por fin la vemos de lejos. Ya he dicho, en varias ocasiones, que cuando voy a caminar y a veces hasta cuando voy a correr, pero solo si lo hago tarde y después de desayunar, hay una pava en mi barrio que camina como los cangrejos, hacia atrás. Además lleva bolsas llenas de más bolsas de plástico en las manos y a veces, usa un telefonino de los noventa, viejísimo y de esos que no sirve para las internetes y lo tiene con el altavoz y va dando gritos a quien quiera que esté al otro lado. Llevo como dos semanas tratando de cazarla, me lanzo a la zona como perro de presa para ver si la pillo y le hago el vídeo definitivo pero se me escapa o más bien, es que me huele desde cientos de metros y se pone a caminar normal cuando intuye que la estoy grabando, porque es que no me puede ver. Ya empiezo a creer que esta es como los venados esos que están en la pradera y salen por patas porque por el viento les llega el olorcillo del depredador y hasta he intentado aproximarme a la pava con el viento en contra pero es que lo de esta es más bien un decimoséptimo sentido, uno muy específico que detecta en su aura que se la están absorbiendo con la cámara de mi telefonino, que por si alguno no lo sabe, ya tiene dos añitos y sigue tan cañero como el primer día.

La semana pasada, uno de los días, es que lo intenté como seis veces y ella se me escapaba y es una pena que mi biógrafo particular no hubiese estado allí haciendo los vídeos en los que se me ve a mi persiguiéndola a ella para hacer mis vídeos, o más bien interceptándola, que alteraba mi ruta de caminar una y otra vez para que nos cruzáramos cerca, pero no tan cerca y ella cuando detectaba en sus entrañas el cambio o la avisaban desde Raticulín por su conexión de radio que lo iba a hacer, salía por patas.

Lo mejor que pude conseguir fue el pequeño vídeo que viene a continuación y en el que, en cuatro segundos, la vemos caminando para atrás como la Cangrejo que es y cuando su aura detecta mi cámara, cambia y se pone a caminar como la persona normal que no es.

Seguiré intentando cazarla.

Otro de esos resúmenes de fotos

Por segunda semana y para quitarme la anotación lo más pronto posible, he optado porque mi teléfono haga un vídeo con las fotos que fui subiendo en las historias de mi istagrame y en los estados de mi güazá durante la semana, que debo ser el único ser humano que mantiene alimentados esos canales durante todo el día por aquello de entretener a los que lo miran. Vuelve a dominar la comida, con dos platos especiales que fueron los que preparó la novia del Turco cuando cené con ellos y que seguro que reconoceréis porque no es algo que se haya visto por estas tierras anteriormente. También vemos fotos del despertar de una de mis parras, de mi jardín, que a base de vivirlo está mejor que nunca y de los tulipanes en su declive. De lo único que no me puedo quejar durante estas semanas tan atípicas es de la comida, desde el inicio, al menos dos semanas antes del encierro, ya me lo planteé como una obligación moral el tener al menos un buen momento durante el desayuno y la cena y creo que lo he conseguido, cada día me regalo algo de mi congelador o cocino para reponer si lo veo que se está quedando vacío. A fuerza de recorrer los cuatro supermercados más cercanos a mi casa, tengo todo lo que necesito y no he tenido que privarme de nada.

Nuestro encierro, en los Países Bajos, es distinto al español porque tenemos ya eso que ahora se habla de hacer en España, podemos salir a caminar, a comprar, a correr o a dar una vuelta en el coche. También es cierto que aquí una mayoría cercana al absoluto respeta las distancias y tiene la cortesía y educación cuando nos cruzamos, se ha limitado muchísimo el aforo de los supermercados y otras tiendas pero todos hemos puesto de nuestra parte para que no nos quiten también ese muchísimo de libertad, que yo llevo treinta y cinco días manteniendo mi ritmo de caminar diez mil pasos al día, en este tiempo comencé saliendo a correr cuatro kilómetros cada tres días y ahora estoy haciendo seis kilómetros cada dos y los fines de semana, si el tiempo ayuda, me hago recorridos en bicicleta de entre cuarenta y cincuenta kilómetros, todo eso sin hablar con nadie, sin pasar pegado a nadie y siempre saludando a los que se cruzan por pura cortesía. Tampoco las visitas están prohibidas, siempre que sean de menos de tres personas y que ambos grupos, el que recibe y el que visita estén sanos, algo que en mi caso se ha limitado al Turco que previamente, como yo, pasó varias semanas en su casa aislado. Otro día lo comentaré con más detalle pero a base de imponerme rutinas, ahora estoy más ocupado y dinámico que nunca, realmente estoy que no paro durante el día.

Photokina 2018, ¿la última?

En la historia del universo de las bitácoras o de los blogs, que es lo mismo y es igual solo que dependiendo de lo pijo y pendenciero que seas, usas una u otra palabra, se dice que no hace falta ni contar con los dedos de una mano las bitácoras que crean contenido original todos los días y solo hace falta un dedo para señalar la única que cada dos años, desde el 2008, ha acudido puntualmente al PHOTOKINA, el mayor evento fotográfico del universo conocido y por conocer. Por si eres lerdo, bosmongolo o truscolán, se trata del mejor blog sin premios en castellano, este mismito en el que estás, ese que mima el Elegido, il Scelto, de Uitverkorene, the Chosen One, que son algunos de los nombres por los que me llaman en la intimidad cuando no me dicen gilipollas, que es más fácil de recordar. Este año ha sido la sexta visita en los últimos diez años y puedo que sea la última. A lo largo del siglo hemos ido viendo como la fotografía ha ido de capa caída por culpa de los teléfonos móviles y para sobrevivir, a partir del año que viene quieren que sea un evento anual, en mayo y tocando un montón de terrenos que me sudan-la-polla, como si dijéramos en la Isleta. Por eso, aunque mi amigo el Moreno se niega a reconocerlo, yo creo que como mucho iremos una vez más, dentro de dos años, para llevarnos el disgusto y no volver, pero para ir, se tienen que dar un montón de circunstancias de la vida, ya que mayo es un mes en el que yo puedo estar aquí o allí, por ejemplo en Asia, que fue lo que sucedió en el 2018, cuyo mes de mayo pasé mayormente entre Malasia, Tailandia e Indonesia y casi siempre debajo del agua del mar mirando el fondo y sus habitantes. Centrándonos en el presente, esta anotación forma parte de una saga ciertamente épica y legendaria que comenzó en la anotación Photokina 2008 y un mes más tarde hicimos Un paseo fotográfico por el Photokina 2008, y a partir de ahí vivimos con pasíon La visita al Photokina 2010, la del Photokina 2012, el inicio de la decadencia en la Photokina 2014 y la constatación de la misma en Photokina 2016. En las cinco visitas anteriores el medio de transporte elegido fue el tren, concretamente el ICE que va desde los Países Bajos hacia Frankfurt pero si te acuerdas como si fuera hoy mismo de lo que escribí en el 2016, el regreso fue dramático y nos juramos que no volveríamos en tren y como la memoria del MOreno es mucho mejor que la mía, cuando yo ya estaba por ponerme a comprar los billetes me dijo que iríamos en coche, conduciendo él, obviamente, que a mi los volantes me dan un asco de que te cagas y tengo pesadillas pensando que me puedo convertir en un CuloCoche como Virtuditas o Genín. No ganamos nada de tiempo, tuve que salir igual de mi casa a las seis y media de la mañana, que fue cuando me recogió el colega porque de aquí allá, con coche, se tarda como dos horas y medias y a poco que haya retraso, mucho más, así que calculamos con algo de margen para tomarnos un cafelito antes de entrar. El resumen, como siempre, es mayormente visual e irónico (o no) y tiene una sucesión significativa de fotos, creo que la mayor hasta la fecha porque últimamente, estoy en una fase de frenesí fotográfico con el Androitotorota, mi Honor 6x que costó menos que el protege-pantallas del aifone de la Virtuditas y hace de todo menos de comer. Habrán tres vídeos en este resumen, o al menos habrá tres supuestos vídeos, ya que yo lo indicaré pero a menos que hagáis clic en la foto que aparece no llegaréis al lugar en el que se encuentran, ya que flickr ha elegido ese sistema barriobajero para inflar sus estadísticas pero no indica que es un vídeo en la imagen, así que yo lo digo y los más retardados miraran con saña a la pantalla durante eones y nada se moverá y como yo no estudié medicina ni hice el juramento de Chapapotes, no tengo obligación ninguna para salvaros de ese drama. El último de los tres vídeos en realidad es una recopilación en la que quité el audio. Los otros, eran tan estremecedores que les dejé el que tenían. Comenzamos.

SIGMA en el Photokina 2018

Al ir en coche como la gente rica y Virtuditas, acabamos en uno de los aparcamientos de la feria y entramos a la misma por otro lado, no por la entrada principal sino por una secundaria y por eso, en lugar de seguir el orden natural de las cosas y visitar los pabellones in crescendo, lo hicimos a lo Lolailo y resultó que por donde entramos estaba SIGMA, compañía que a ambos de siempre nos ha gustado e incluso tenemos objetivos de ellos, así que mientras al Moreno un empleado le comía el tarro con explicaciones, yo hice la foto.

Canon en el Photokina 2018

Como dice el refranero, todos los caminos llevan a Canon y por eso, aunque no fuimos directamente, los encontramos y en esta primera y no última pasada nos limitamos a admirar el operativo que desplegaron en la feria. Estuvimos jugando con el nuevo 600 mm y flipando y como siempre, aquello estaba petado. De siempre se ha dicho que en la Biblia está claramente indicado en el Génesis que Dios, en el séptimo día, aprovechó para hacerse un selfie con la primera Canon y si eres de las otras marcas inferiores y te duele, pues chico, usa lubricante para que te duela menos.

Busca la chocha entre tanta reflexión

La anterior es un buen ejemplo de la sociedad del 2018. Antes ponían tías en tetas o en pelotas y tú ibas allí a la feria fotográfica y te ponías tibio y morcilloso, que jamás se ha visto a una hembra con una cámara DSLR en la mano porque les dan miedo los miembros tan grandes. Ahora, en la sociedad de la corrección, la moderación y el tedio y las mentiras de esas que acusan a tíos y después resulta que ellas mismas follan niños (que honestamente, yo creo que el niño estaba encantado de la vida y era la estrella de su instituto), pues en esta sociedad, lo que te ponen es una pava maquillada como para prostituirse en barriada portuaria, con un exceso de maquillaje que probablemente provoque cáncer y la colocaron en una especie de hiper-mega-prisma en el que hay miles y miles de veces de la misma pava, vamos, que se le puede ver el pantalón ese horrendo que tapa el culo que queríamos ver desde todos los ángulos.

Chocha meneando el pandero

Y pasó el primer vídeo, así que vuelve a la foto y haz lo que debes hacer. Esa pava estaba cerca de la del espejo pero para que la gente le haga también fotos. Había un chino grabando vídeos con su teléfono que estaba clarísimo que estaba ampliando su repertorio de carnaza de la buena para el pajerismo y la miraba con una gula que daba miedo. Otros se limitaban a hacer fotos de este despliegue estremecedoramente artístico.

Con el chocho al aire

Yo siempre se lo digo a Marilola la Tetúa y a cualquiera que no me quiera oír, la humanidad es grande y siempre nos apañamos para saltarnos las limitaciones y por eso, como ya no se puede exhibir los coños al sol, pues a alguien se le ocurrió poner fotos de algún coño al aire y cuando vi a los viciosillos allí mirando la foto como si fueran las piedras originales que compró Moisés en un chiringuito con los mandamientos, le hice la foto anterior que sirve para la nostalgia y recordar aquellos hermosos tiempos en los que había gente a la que pagaban por exhibir su cuerpo sin pudor alguno. Ahora ese dinero se lo quedan los Podemitas para hacerse Villasmeonas, como la Coletas y la pelleja a la que se chingó.

Empresas exhibiendo sus productos en el Photokina 2018

El Photokina es sobre todo un lugar para descubrir productos que ni sabías que necesitabas, para encontrar soluciones innovadoras a problemas que tienes y para pasártelo bien y en la foto anterior vemos cualquier rincón de esos en los que compañías venden o muestran sus productos y la gente fascinada los escucha y hasta les hace caso, que eso no siempre sucede con los vendedores y si no, que se lo digan a los que tocan mi timbre todos los días y no les abro porque no me sale de dónde tú te estás imaginando.

Salchichote alemán

Por supuesto que hicimos parada técnica para jincarnos una salchicha alemana, un salchichón de esos gordos que ni te caben en la boca, que la comida alemana no se distingue por la presentación de los platos y las cantidades escasas.

Artisteo con la luz

Como cualquier día me paran en la puerta de la filmoteca y me obligan a demostrar que soy un sub-intelectual con GafaPasta, hice la foto anterior que les digo que es como muy abstracta y metafísica y que conecta nuestras chacras más interiores con los nervios más profundos de Raticulín y seguro que me dejan pasar al cine. Se supone que eso se usa para iluminar pero a mí no me quedó muy claro.

El fantasma de Kodak en el Photokina 2018

Cuando alguien dice que árboles más grandes han caído no se refieren a Puerkagón y el día aquel en el que salió corriendo como maricona vieja casada con putita rumana para Bélgica escondido en el portabultos de un coche, no, se refieren más bien a que compañías de toda la vida que se supone que eran eternas, como la Kodak, se han ido, literalmente, a tomar por culo. El pabellón lo encontramos en un sótano escondido entre koreanos, chinos y taiwaneses, que yo creo que también son chinos pero seguramente de una variación de amarillo distinta.

El chino Kudeiro baila como Locomía

Y acabamos de superar el segundo vídeo y que pena tan grande que no lo hayáis visto, que es flipante. Yo creo que eran kabezudos-koreanos-de-mielda pero igual son de algún país cercano. Están como haciendo un baile de Locomía o algo así pero se les olvidaron los abanicos en casa y cogieron unas especies de dildos que espero que hayan lavado bien antes de usarlos.

Pellejas sin más

Para que las pellejas no me acusen de discriminar, me crucé con las tres de la foto anterior y las retraté. Obviamente, les pagan por pasearse así o lo suyo es muy serio y deberían buscar marido ofreciéndose en páginas web como casi todas las demas, a ser posible enseñando las tetas y no con esas pintas tan horripilantes, que aún tengo pesadillas con las orejas de la de la izquierda , que espero que la sanidad alemana le cure esa deformación por su propio bien y la del medio, como no cambie el tampón por un termo bien lleno, lo va a pasar fatal con el frío que ya ha llegado.

Medallones de cerdo o algo así en el Früh am Dom

Este año, en plena decadencia, el Photokina tenía muchísimo menos contenido que en ocasiones anteriores y pese a que estuvimos en un par de exposiciones de conocidos fotógrafos y postureamos por allí, acabamos temprano y nos fuimos a la ciudad, en donde dimos un gran garbeo antes de terminar en el Früh am Dom, el sitio al que hemos ido casi siempre a cenar. La foto es de una especie de medallones de cerdo, aunque con la oscuridad del local y la presentación, más bien parecen sobras de alguna otra comida.

Catedral de Colonia y dirigible

Por supuesto, aproveché para hacerle una fotillo a la gloriosa Catedral de Colonia y tuve tantísima suerte que pillé un dirigible sobre ella, como a punto de bombardearla, que uno puede pensar que los josdeputa-terroristas-musulmanes estaban allí al quite y querían darnos algo de esa maldad tan grande que maceran en su interior sin límite. Por suerte no encontraron la forma de tirar el regalo.

Puente Hohenzollern

Cuando volvíamos al aparcamiento del coche le hice la foto al Puente Hohenzollern con el río Rín y por supuesto, entre los julays y las vías de tren esa pared creada con candados por mongólicos y retardados que confunden las ganas de fornicar con algo que definen como amor.

Photokina 2018

Llegamos al tercer vídeo y al punto y final. Este es un recopilatorio de otros tres con una canción instrumental de un clásico cinematográfico y si no reconoces la música, por favor mándame el formulario ya relleno para solicitar la paga de retardado que yo firmo como testigo porque está clarísimo que lo eres. Hay tres segmentos, uno de una cosa con muchos colores y que se mueve y que estaba por el expositor de Canon, después hay uno de dos julays haciendo cosas con una pelota, no con sus pelotas, no seais malpensados y acabamos con la vista del puente y el río, pero en formato vídeo y meneando la cámara para provocaros el vómito.

Y aquí termina el resumen del que quizás haya sido mi último Photokina, el punto y final de una gran feria mundial. Siempre nos quedarán los seis épicos resúmenes que hice ….