El mamón de los ganchillos

Creíais que me quedaría callado, que metería la cabeza bajo tierra. Ay amigos, que equivocados estabais. Un día después que el mayor atentado contra la democracia se haya perpetrado yo estoy aquí para denunciarlo.
Cantáis victoria por los once Oscars, once motivos de bochorno para la academia, once clavos que la entierran definitivamente como organismo imparcial. Yo ya he dejado de creer en los Oscars.
Las señales estaban claras. No se podía premiar cine de calidad, no se podía nominar buen cine. Había que dar los premios a la basura comercial creada para retrasados, subnormales y gilipollas que van al cine una vez al año.
Si Jorgito ganó unas elecciones trapicheando con papeletas en el estado en el que su hermano era gobernador, si El Mulo metió a España en guerra contra la inmensa mayoría y no sólo no le castigaron, sino que le votaron masivamente en las locales, ¿por qué el Sanedrín de Hollywood no iba a variar las reglas para elegir ganador?
Así se hizo. Se prohibió la distribución de vídeos o DVDs entre los miembros de la academia para que solo puedan votar aquello a lo que tienen acceso, el cine comercial, y para vergüenza, se metió un retardo de 5 segundos, 5, en la retransmisión. Desde aquí os digo que la retransmisión estaba trucada y se cambiaban los resultados para darle alegría al cuerpo de los mongólicos seguidores de la trilogía.
De los once, sólo dos de primera división y nueve de segunda:
1. Mejor Director para Peter Jackson. Pero por Dios, si ese tío dejó de hacer buen cine después de Brain Dead. Esto es un insulto a la profesión. Le pido perdón a Peter Weir, Sofia Coppola, Clint Eastwood y Fernando Meirelles por haber sido afrentados de semejante manera.
2. Mejor película para El señor de los Enanillos 3: El retorno del Jedi. Sin comentarios, aún no me he recuperado del sopor de la primera y de los trailers de las dos siguientes y espero no tener que verla hasta que la den seriada en TVE durante 100 semanas en episodios de 1 hora con 30 minutos de publicidad, para evitar quedarme dormido. No creo que esté a la altura de ninguna de las otras nominadas porque hablamos de CINE en mayúsculas y de esa mierda sin hembras.

Se acabaron los grandes, así que redondeamos la cesta con Oscars menores, de los de hacer bulto:

3. Mejor Guión Adaptado. Que sudores me han entrado al ver esto. Vergüenza debiera darles. Esto es una conspiración judeo masónica para conquistar el mundo, seguro.
4. Mejor Montaje. Pero que montaje hijo de la gran puta, si dura más de 3 horas y no pasa na’ de na’. Si se pasan todo el tiempo caminando, con ese pedazo de maricón que es el Gollum todo el tiempo gritando MI TESORO, MI TESORO. A ese le daba yo una paliza que lo dejaba tieso.
5. Mejor Banda Sonora Original. Sólo ruido, mismamente y le dan un Oscar. Ruidos con pausa, ruidos continuos, golpes secos y golpes mojados. Por las bragas de la Pantoja, que Buscando a Nemo les perdone este pecado.
6. Mejor canción original. Esta me la suda, no tengo ni puta idea de cual es la canción. ¿Pusieron de nuevo a la Enya cantando la canción que lleva haciendo desde que yo tenía quince años? ACTUALIZACI?N DE ?LTIMA HORA: Esta vez han puesto a Annie Lennox y yo que pensaba que esa pobre estaba ya muerta y enterrada. Hombre, por lo menos me alegro de que siga viva.
7. Mejor dirección artística. Pero esto que es. Una banda de retardados caminando todo el tiempo y para eso necesitan dirección artística. Pero de que vamos, tío. Si habían carteles con la dirección de los malos todo el puto camino.
8. Mejor diseño de vestuario. Cuatro andrajos que les ponen a los colegas y a eso lo llaman vestuario. Vestuario es el de El último Samurai, el de Master and Commander y no esas mierdas de trapos que llevan los putos enanos esos y los julandrones de los elfos.
9. Mejor maquillaje. Pero carajo, si en esta peli no hay chochas, solo pollardones. ¿Que coño de maquillaje hace falta? ¿cuándo se ha visto un macho maquillado?
10. Mejores efectos sonoros. Este sí, esta claro. A ruido no hay quien les gane, que se oyen los rebencazos desde fuera de la sala.
11. Mejores efectos especiales. Si tú lo dices será verdad. Yo me quedo con Piratas del Caribe, esa joya con la que me reí de lo lindo.

Seguro que pensáis que soy el único que piensa así y estáis muy equivocados. Leeros la opinión de ese maestro que es Torbe en PutaLocura

Ahora hagamos algo de BrainStorming:

  • Es cine gay, no hay chochas, no hay coños peluditos deseando ser afeitados. Y el único que hay, que lo sepáis vosotros los intelectuales que no habéis leído la obra de Tolkien, el único que hay, os repito, es UNA ABERRACI?N, un personaje que han alterado totalmente de la historia original. Y por qué eligieron a esa panoli para el papel, esa cara caballo sin gracia ninguna. Puestos a poner una sóla puta en el reino, por los menos pon a Yola Berrocal o a Janet Jackson, o algo con más estilo, como La MÁS GRANDE, la Rocio Jurado y Prometido, pero no me pongas esa acarajotada con menos luces que un agujero negro. Una película con una sola tía y cada vez que sale te dan ganas de vomitar.
  • La trama es altamente sofisticada. Caminar durante 11 horas de película para tirar un puto anillo. Encima, el jodido anillo no es ni de los buenos, que todos sabemos que los anillos buenos son con pedrería, que si no fijaros la próxima vez que Sara Montiel salga por la tele, y veréis esos pedazos de anillos, y no esta cagaá, sin joyas y que encima no lo puedes usar a menudo porque tiene efectos secundarios.
  • Y en medio de la caminata, te salen bichos, los matas siempre porque somos los buenos y tenemos que durar hasta el final y seguimos andando hasta el siguiente bicho. ¡y a alguno de vosotros esto parece despertarle algún sentimiento! Creo que deberíais pensar en hacer puenting desde los balcones de vuestra casas usando papel higiénico para sujetaros.
    Ya me he referido anteriormente al puto Gollum de los cojones con su puto TESORO. Pero ese tio que se cree, ¿que es el presidente del Banco Central Europeo? Si sólo es un anillo sin valor y todo el tiempo dale que te pego con mi tesoro mi tesoro. Maricón y retrasado, es que lo tiene todo el hijoputa. ¿por qué no le dieron el puto anillo en la primera parte para que se lo metiera por donde le cupiera y así no me lo hubiera mamado en los trailers de las dos posteriores?
  • ¿Y por qué los malos son tan feos? ¿es que no hay sindicatos que defiendan el mal? Tanto maricón entre los buenos, con su maquillaje, sus peinados que no se estropean ni después de una batalla y los malos siempre tan sucios, feos y descuidados. Que mierda, ¿no? Si ni siquiera me puedo identificar con los malos.
  • Y bueno, todo este follón, todas estas horas de cine, y total, pa’ salvar un mundo sin mujeres, donde no se folla, no se caga, no se pajea uno, no hay coches, ni internet, no hay nada de nada. Sólo tíos, enanos y mariquitas élficos del coño. Mejor me quedo en el mundo en el que estoy, por lo menos hasta que hagan la cuarta parte y pongan a Carmen de Mairena de reina élfica.
  • Así que ya sabéis, por ahí debajo esta el botón de comentarios y sois libres de insultarme.

    Gallinas cluecas

    No sé por qué a veces no soy capaz de ver las señales. Cuando iba hacia el trabajo esta mañana, después de media hora nevando, con las calles totalmente blancas y sin sal en la carretera porque esperábamos lluvia, me topo con una anciana en bicicleta delante de mí. Todo el mundo sabe aquí, repito, todo el mundo sabe aquí que cuando nieva y no hay sal, mejor vas por la nieve que por el camino, porque las ruedas aplastan la nieve, la prensan y termina convirtiéndose en hielo y todos sabemos que el hielo resbala.
    Así que la veo delante y pienso, se da la hostia seguro. Freno y me quedo al loro. La dama está a dos metros del semáforo cuando este cambie de verde a amarillo. Trata de frenar cuando podía haber pasado tranquilamente y la bicicleta empieza a girar como un trompo. Sale despedida de la misma y acaba en medio de la carretera despatarrada. No me paré a ayudarla, por supuesto. Por culpa de una de ellas me di una hostia en un túnel que me tuvo con dolores en el brazo durante 3 semanas. Por culpa de otra señora mayor rompí un pedal de mi bicicleta y por culpa de otras, en número ya indeterminado, he estado varias veces a punto de pegármela contra ellas o contra coches. Así que ya no siento lástima por ellas, me he vaciado. Lo sé, soy cruel, terrible, pero mira, mejor ellas que yo, que coño y si no que se compren un taca-taca y dejen de ir en bicicleta con 70 años, que ya son mayorcitas.
    Así que después de la experiencia mañanera tendría que haber visto las señales que me mandaba el buen Dios, pero siempre he sido un miope para estas cosas. Por la tarde, después del trabajo decido irme al cine. Miro la cartelera y están dando Calendar Girls, Las Chicas del Calendario en cristiano.
    Así que me doy el paseo al cine y en la puerta descubro mi error. Es miércoles, el puto día de las mujeres en Hilversum. Porque aquí yo soy el cabrón que paga las entradas a precio de oro siempre, pero si tienes coño y es miércoles, te juntas con otro coño y entre las dos pagan una entrada. Así que los miércoles es el día de los chochos en el cine. El jueves van los gilipollas, el viernes los moros de mierda a gritar y desvariar, el sábado las parejas y las bandas de subnormales, el domingo las familias con alimañas como hijos y solo quedan los lunes y martes como días seguros para ir al cine en el villorrio. Yo sigo rezando para que se impongan los jodidos Home Theater y que la gente deje de ir al cine, porque a mí me jode y mucho pagar 8 euros para que haya un desgraciado haciendo bromas estúpidas, tres hablando con el móvil y doscientos más riéndoles las gracias.
    Pero volvamos al tema. El cine lleno de hembras, pero de VIEJAS. Me compro la entrada y me meto en la sala. Sin exagerar, por lo menos cien viejas, que allí hedía a pescao podrío de tanto coño pasado de fecha. Gallinas cluecas, eso es lo que eran, cotorreando sin parar. Yo creía que lo peor que te podía pasar en el cine era tener 100 moros o 100 mocosos en la sala, pero eso no es nada con el poder de 100 viejas chochas.
    Que alguien les explique que el SONOTONE se mete en el oído y no el coño, que se gritan unas a otras, que el oído lo perderán pero el volumen de voz les mejora con los años. Que alguien prohíba la venta de teléfonos móviles a mayores, que los guardan en esos jodidos bolsos enormes, y para cuando los encuentran, han estado sonando durante 1 minuto, porque por supuesto ninguna lo desconectó. Que alguien les explique que la película no se comenta, que cuando se apagan las luces se agarran la boca, se sujetan las putas dentaduras postizas y se joden y no hablan durante hora y media. Que alguien las meta en un avión ruso a ser posible y las mande a Nigeria para ofrecerlas como comida a esos pobres niños que pasan hambre, porque no es de recibo, que no pararon de hablar en toda la película, no pararon de sonar móviles, estornudos que sonaban a enfermedades terminales, que salí del cine y me di una ducha con espíritu de sal para desinfectarme, que no pararon de ir y venir del baño en toda la película y que hasta en el intermedio dos de las putas de mierda se me intentaron colar en la cafetería, que tuve que darle un codazo a una en los cuajos que tenía por tetas para evitar que hacíendose la Lina Morgan se me colara.
    No me voy a extender más porque ya he canalizado suficiente energía negativa. Eso sí, si conseguís ir a un cine en el que no suceda nada de esto, entonces os recomiendo la película que es muy buena. Y si tenéis oportunidad de verla en Versión Original, hablan un inglés británico delicioso.
    Y recordarme no volver nunca más al cine en miércoles.

    Adios Mr. Marshall

    Hoy el grandioso Sire regente del reino de España ha acudido a lamer el culo de sus dueños americanos. No voy a comentar más sobre ese patriota yanqui de Valladolid, pero dejaré una vela encendida a ver si el señor me escucha y lo deja quedarse en esas tierras.
    A lo que iba. El domingo volví a ver Good Bye, Lenin! No me cansaré de repetir lo buena película que es. Estando en el cine me di cuenta de algo: Soy Europeo. Este es mi país y esta mi tierra. Mientras esperábamos a que comenzara la película, yo y mi amiga holandesa escuchábamos gente hablando en varios idiomas, todos con procedencias distintas, porque Europa es grande y variada, con decenas de lenguas diferentes, todos unidos por una bandera azul con estrellas y una moneda común.
    En Europa no nos preocupamos por un pezón que sale en la tele 2 segundos en un intermedio, porque en Europa tenemos los anuncios del champú y desodorante FA, en los que hace más de una década que se ven coños en la ducha en esas pequeñas películas de veinte segundos. Acá nos manifestamos en contra de una guerra injusta y hecha a la medida de las compañías del vicepresidente americano y amigos, pero nuestros líderes no escucharon al pueblo y secundaron al capo-di-tuti-capo cuyo hermano cree que España es una república. Ellos demonizaron a los países que se negaron a ir a una guerra para la que no se encontraban pruebas. En esos días me sentí más francés y alemán que nunca, un ?viejo europeo?? como otro subnormal nos llamó intentando ofendernos y solo consiguiendo llenarnos de orgullo. Un año más tarde me pongo rojo de la vergüenza ajena que me da escuchar a los miembros del gobierno en mi país de nacimiento decir que fueron a la guerra porque lo mandó la ONU, la misma que les tumbó su famosa resolución, la misma que no quiso participar en la pos-guerra, la misma que mira con recelos la capacidad de determinar el bien y el mal de algún presidente ex-alcohólico anónimo.
    Concluyendo, la realidad apesta, los borregos acudirán en masa a votar más-de-lo-mismo y Yo opto por evadirme y refugiarme en mi PlayStation, ese lugar en el que puedo ser rey o villano a mi elección.

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