Jústamente rápido

Ahora que el PSOE, el partido suciolista ladronero español y las ratas sidosas con las que gobierna han decidido destruir el sistema judicial y crear un país de delincuentes en plan Camorra, merece la pena ver un ejemplo simple y práctico de como funcionan las cosas en otras democracias o más concretamente, con la de los Países Bajos. Todos recordamos que el viernes de la semana pasada, después del anuncio de más restricciones por parte del gobierno neerlandés, una pandilla de energúmenos, truscolanes y mayormente podemitas se lanzaron a las calles a practicar sus deportes favoritos, el pillaje, la destrucción del equipamiento público y atacar a la policía. Un grupo de unos veinte fueron detenidos. Ayer se les hizo el juicio rápido que se aplica inmediatamente en estos casos de violencia que además se extienden durante varios días. A los dos primeros que fueron a juicio, se les condenó a cinco meses de cárcel y mil leuros de multa. El juez les redujo la condena a tres meses pero esos tres meses SE PUDRIRÁN EN LA CÁRCEL y su condena empezó ayer. El juez, les puso los vídeos en los que se les podía ver, a una hembra y un macho podemitas, tirando piedras a los policías y a los vehículos policiales y les explicó que cuando una persona adulta, conscientemente, decide atacar a otros seres humanos cuyo trabajo es el de mantener el orden, y en el vídeo se puede ver que esos policías están aterrorizados con el ataque, conmutarles la pena de cárcel o darles una de servicios a la comunidad es un insulto a la sociedad y que lo que se hace, se paga. Los dos podemitas josdeputas truscolanes montaron el espectáculo llorando como truscolán después de siete segundos de república pero ahí lo tienen, ya están en la cárcel y todos los demás que han ido deteniendo durante los disturbios de los días siguientes, ya saben que este invierno lo pasarán en la trena, que seguramente perderán sus trabajos, que por tener ficha policial ya no podrán pedir hipotecas en diez o veinte años, que países como los Estados Unidos jamás les darán una visa de turista y que jamás podrán trabajar para la administración, cualquiera que sea, por tener antecedentes penales. Esas piedras tuvieron un coste para ellos y ahora les toca apechugar con el susodicho. Anoche ya no hubo protestas porque los que van, ya saben que eso es lo que les espera. La policía, además, ha solicitado a todos los ciudadanos que hicieron vídeos en todos los disturbios que se los manden y aquí, por cada truscolán atacando a la poli hay tres noveleros que van con sus telefoninos y hacen vídeos y como son calvinistas, los mandarán a la policía. Eso lo hicieron en el programa de mayor audiencia de la televisión neerlandesa que es uno en el que la policía acude con casos que aún no se han resuelto y solicita la ayuda de los ciudadanos. Además, en dicho programa, se informó que la policía está recibiendo la ayuda de una organización de personas autistas que son como super-computadoras humanas, el equivalente de los mentat de Dune y esas personas estudian y analizan las imágenes con muchísima precisión e identifican a los criminales. Básicamente, todo el que se desmelenó y ha quedado retratado en vídeo, está jodido y cada día anuncian la cantidad de nuevos detenidos, que los van a buscar a sus casas, a sus trabajos, a sus escuelas y se los llevan. A todos ellos, además y de gratis total, una vez han sido condenados, se publican sus nombres y apellidos para que la prensa los use y para que Internet se encargue de que nadie se olvide jamás de lo que hicieron y en el programa televisivo se puso los vídeos de los condenados, ya con sus nombres, para que todo el país los vea en su gran minuto de gloria y para que cuando salgan de la cárcel y vuelvan a sus casas, todo el mundo los mire y recuerde lo que hicieron.

Esta es otra justicia que con los mierdas que hay gobernando en España, jamás se verá por allí.

Póntelo de una vez

Yo lo que peor llevo de la era buenista esta en la que se niega hasta el género de las personas y se pretende neutralizarlo todo es que antes se educaba con vara y tino y a nadie le parecía mal y ahora, cualquier pollaboba gritón parece tener la razón y ser superior a los demás y al final, cuando pasa más de un año y ves que no aprenden, resulta que te das cuenta que lo único que entienden esos malcriados es la vara y tienes que sacarla y ensañarte con ellos. Esto viene a cuento porque en el municipio de Amsterdam, desde abril del 2019, se impuso una prohibición total a las motocicletas para usar el carril bici y además se les obligaba a llevar casco, que lo del casco es como algo pensado para los seres inferiores que viven fuera del país y aquí nadie lo usa. La norma, fue mayormente ninguneada e ignorada por todos y cada uno de los bosmongolos en motocicletas en la ciudad de Amsterdam y los accidentes en los carriles bici continuaron así que finalmente y desde hace dos semanas, el ayuntamiento instaló cámaras en varios carriles bici y compró otras móviles y han comenzado a multar a los motoristas por usar el carril bici o no llevar casco y cuando en tres días pusieron más de seiscientas multas de noventa y cinco leuros, muchos de ellos de repente aprendieron eso que no habían podido aprender por graves limitaciones intelectuales en dos años y medio. En la ciudad de Utrecht comenzaron con la misma norma en septiembre de este año pero como aún no hay cámaras de esa, es normal ver motocicletas a todo meter por el carril bici y por supuesto, con su conductor sin casco. Cuando les den donde les duele, que parece ser que es en la cartera, ya verás como en seguida aprenden y circulan con sus vehículos por la carretera con los coches y que el gran Dios les reparta suerte, que ahí, en caso de accidente, ellos son siempre los que tienen las de perder.

Otra norma que al parecer no se sabe si se podrá aprobar a tiempo es la de obligar a todos los ciclistas a usar casco, algo que se supone que sería obligatorio desde julio del 2022. Es un cambio histórico e histérico e histriónico en la cultura holandesa y como los políticos saben que no es que sea impopular, es que será odiado profundamente, ahora parece ser que la razón para retrasarlo unos años es que en todo el universo conocido y por conocer nunca jamás se han fabricado la cantidad de cascos que se necesitarían para un país con diecisiete millones de habitantes, al parecer se dice y se sugiere que en todo el planeta, la cantidad de gente con casco en bicicleta se pueden contar con los dedos de la mano que no tiene un manco o algo así. Como siempre, esto es un drama total y después de un año, todo el mundo se pone el casco y no hay problemas o si los hay, pues esos pocos pagarán y pagarán y pagarán multas hasta que les entre sobre el cabezote el casco. O no, que lo de las hembras de usar el telefonino mientras pedalean ni con multa se lo han curado y gracias a esa manía de las portadoras de hachazo, tenemos un montón que ya van en silla de ruedas, totalmente motorizadas.

Y ahora el pasito pa’trás

¡Lo poco que nos ha durado! A finales de septiembre en La vida con el código QúeRre el gobierno neerlandés quitaba un montón de restricciones, incluyendo las mascarillas en interiores, quitaba la distancia de seguridad entre julays y ponía en bares, restaurantes, estadios, teatros y cines el código QúeRre. Pues bueno, un poco más de un mes más tarde, toca dar el pasito pa’trás y desde mañana, se vuelve a la mascarilla en interiores en cualquier lugar en el que no se pida el código QúeRre, es decir, puedes ir al cine sin mascarilla porque hay control en la entrada o incluso entrar en un bar o en un restaurante con tu código pero si quieres ir al super, al centro comercial o de tiendas, has de ponerte la mascarilla. Ahora además, los gimnasios tendrán que exigir el código QúeRre y los parias que se niegan a vacunarse y no lo tienen, no podrán entrar, igual que en los museos, jardines botánicos o parques de atracciones (que hay que tener ganas para ir a uno con cinco grados durante el día). Además, el gobierno ha mandado un aviso a los bares y restaurantes que pasan un montón de controlar los códigos QúeRre y ya les ha informado que como la cosa no mejore significativamente, se arriesgan a un nuevo cierre, con lo que les va en su propio provecho el comprobar y ahora además, las terrazas de bares y restaurantes pasan a ser zonas que han de ser controladas y no podrán tener clientes en ningún lado sin su código QúeRre. Es la guerra total contra los negacionistas, truscolanes y podemitas. Existe incluso el rumor que si la cosa no mejora, los interiores de tiendas incluyendo supermercados pasarán a ser zonas con control de código QúeRre, lo cual puede ser una pesadilla si tenemos que hacer una fila en la puerta y entrar de uno en uno después de que nos han mirado el código y alguna identificación. De gratis, nos han puesto el color rojo más chungo en el mapa europeo y los hospitales están petándose de gente infectada, mayormente de no vacunados, con lo que volvemos a acercarnos al punto en el que un médico ha de decidir quién vive y a quién hay que dejarlo a su propia suerte. Yo estoy totalmente a favor que se pongan uno o dos hospitales solo para no vacunados en el país y se deje el resto del sistema para el ochenta y pico por ciento que se vacunó y que ahora, si les diagnostican un cáncer o cualquier otra cosa chunga, pueden morir porque no se les puede tratar por tener los hospitales llenos de los miserables, deleznables, repugnantes y asquerosos de los no vacunados. También estoy a favor del garrote vil para los que no se quieren vacunar y además, en plazas públicas y por la tele, que eso es programación televisiva de calidad.

Y desde el martes yo ya he recibido la vacuna de la gripe de este año, que o va a ser muy maricona, o me he embrutecido con las del COVID porque no tuvo absolutamente ningún efecto secundario, terciario o hasta primario. Es que ni me enteré, no me dolió el brazo ni tuve ninguna movida rara, aunque igual es la dieta de castañas asadas que me tiene generando metano a destajo.

Amsterdamse Bokkentocht 2021

Hace un par de semanas hablé del Bockbierfestival Utrecht 2021 y este domingo asistí al Amsterdamse Bokkentocht 2021, un nuevo tipo de evento en la ciudad de Amsterdam que recoge el testigo del antiguo festival de cerveza pero hecho de otra manera. En este caso se trata de un paseo o caminata entre ocho bares o cervecerías en el centro de la ciudad, que se hace el domingo por la tarde y en la que pagas un precio fijo para tomar ocho cervezas, una en cada cervecería, acompañada de una tapa y si además, compras tu entrada antes de una fecha determinada, te regalaban una camiseta única y conmemorativa y super-hiper-mega especial, todo esto por el precio de treinta y dos leuros y cincuenta céntimos de leuro. El viernes y el sábado eran más cafés con cervezas bock, pero en ese caso, sin tapa para acompañar y sin precio fijo, sino pagando en cada uno por lo que se consumía.

El domingo, con el horrendo y terrorífico cambio de hora, salía de mi casa sobre las doce y pico para ir a la estación de Utrecht en bici y después pillaba el tren para Hilversum, en donde me encontré en la estación con mi amigo el Moreno, el mismo con el que fui al Bockbierfestival Utrecht 2021 y desde allí seguimos para Amsterdam, ambos con paraguas porque se avecinaban baldazos de agua esa tarde. Este evento sucede justo cuando los hospitales están a punto de petarse de nuevo y se espera que mañana el gobierno vuelva a poner restricciones, así que puede que sea de lo último que podamos hacer en un tiempo, que aquí el mes de octubre ha sido pandémico del coño y estamos en color rojo total y el ochenta por ciento de los que están en los hospitales son los no vacunados a los que les deseamos y de los que esperamos que se mueran ya para que todos podamos volver a la normalidad, que la estupidez hay que eliminarla de la raza y esta es una manera tan buena como cualquier otra.

Nuestra ruta podía comenzar en dos cafés diferentes y hacerla en un sentido o en el otro. Elegimos comenzar por Het Elfde Gebod o el undécimo mandamiento. He creado unos collages super-hiper-mega especiales en los que tenemos la fachada del bar y la cerveza y la tapa que nos dieron y en cada una de las fotos veremos cuatro locales o la mitad del circuito.

El orden adecuado va de arriba a abajo y de izquierda a derecha así que en la parte superior izquierda tenemos Het Elfde Gebod, y en el susodicho nos tomamos una Texels Bockbier con tapa de queso, una especie de foeigras y mostaza. Lo guay de este concepto es que te permite descubrir un montón de bares en los que seguramente jamás has entrado y que resultaron ser muy interesantes. Además, comes algo mientras bebes y caminas, con lo que la borrachera no fue tan terrible como la anterior y hasta nos hicimos unos siete kilómetros andando. Nuestro segundo destino fue el Bierproeflokaal in de Wildeman y allí bebimos una v.Vollenhoven&co Bokbier acompañada de mejillones en escabeche, que estaban del copón. Más o menos en ese sitio fue cuando comenzó a llover, lo cual no nos impidió ir al Proeflokaal Arendsnest y tomar una fabulosa Gulpener IJsbock (2018) acompañada con una sopa Snert, tradicional holandesa y muy espesa, que estaba del copón. Sucede que este bar está en la calle del Turco y no muy lejos de su keli, así que la próxima vez que lo vea en Amsterdam lo obligaré a ir allí. Le ofrecí al Turco unirse a nosotros pero desde el jueves está trabajando desde «casa», concepto muy avanzado que en su caso implica trabajar desde Estambul. Nuestra cuarta parada fue en el American Beerbar Beertemple, que está justo detrás del palacio Real y en el susodicho nos tomamos una Uiltje Apfelstrudel Doppelbock con un cacho de pollo frito con salsa barbacoa.


La quinta parada fue en el Gollem Raamsteeg, de una empresa que tiene varios bares en la ciudad de Amsterdam y allí bebimos una Barbãr Bok acompañada de un minúsculo dátil relleno. La sexta parada y el punto más alejado de la ruta fue en el Mikkeller at Morebeer, que está cerca de Leidseplein, lugar en el que está la filmoteca que visito frecuentemente y allí nos tomamos una Maltezer Bock acompañada de una especie de mini-bocadillo de atún. Ya en la ruta de regreso, la séptima parada fue en el Gollem Craft Beers, que está junto al Blauwebrug, también en la zona de los otros multicines que visito y por donde paso cuando voy a coger el metro para volver a casa. En esa nos bebimos una B*CK OFF! acompañada de un perrito caliente y acabamos en la calle del barrio chino en el Café Zilt, tomando una Bronckhorster IJsselbock acompañada de un chocolate especial que estaba delicioso y más tarde y no en la foto nos trajeron también quesos holandeses.

Excepcionalmente y sin que sirva de consecuente ni de precedente, tenemos unas cuantas fotos del Elegido con el Moreno que este hizo con su ifone en diferentes momentos y en algunas de ellas se puede ver nuestras camisetas super-hiper-mega especiales, que nos las pusimos sobre las que llevábamos para no tener que cargarlas o incluso perderlas. Con lo que me mojé en algunos traslados, el pelo se me rebeló y le salió la onda folclórica y no se puede hacer nada para eliminarla.

Definitivamente, el concepto de ir a diferentes bares y beber y comer nos encantó y si lo vuelven a hacer el año que viene, allí estaremos, aunque alguien nos dijo que se está volviendo una idea popular y lo están haciendo en otras ciudades holandesas, con lo que igual nos hacemos un par de ellos. Ahora se correrá la voz entre los amigotes y el año que viene tendremos un grupo y no será lo mismo, que muchos de esos cafés son minúsculos y si vas en un grupo, igual ni te sientas.