Elefantes bañándose en el río

Después de comer, los elefantes volvieron al río Kwai Yai para darse otro baño y aquí los vemos con sus cuidadores. En este segundo baño nos unimos los visitantes, así que habrá algunas fotos en las que salga el Elegido y que obviamente no fueron tomadas por él. Al parecer, una de las cosas que más les gusta a los elefantes que están en esta reserva es la de bañarse varias veces al día, ya que cuando los tienen esclavizados es algo que no les permiten hacer casi nunca y ellos disfrutan como bellacos en el agua.

Vamos a ver como me como esto

La foto final de la serie del elefante al que le estaban dando de comer (que yo no me incluyo, que aunque ayudé a preparar el papeo, cuando se lo dieron opté por pegarme a mi cámara como ladilla a güevo), lo muestra con un montón de comida en la trompa que ahora tendrá que llevar a la boca y el chamo lo hizo pero que sin ningún problema. Por detrás y sentado se puede ver a un chamo que está preparando varias palanganas de comida para otros elefantes.

Que rica la comida

Aunque en el encuadre no se puede ver, el chamo le acaba de poner un puñado de comida en la trompa, que el elefante la había puesto como si fuera un gancho y después ya él se lleva la comida a la boca. En la siguiente foto se podrá ver la comida con más detalle. Estos elefantes comen una cantidad considerable de kilos cada día y tienen a su alrededor un montón de gente que los cuida y los mima. El lugar es como un asilo, aunque también tienen elefantes jóvenes que han sido rescatados de las calles de Tailandia o de lugares en los que los maltrataban. Vuelvo a repetir que esta es una de las mejores actividades que se pueden hacer por allí.

Chacho dame de comer

Por si alguno tiene pocas o ninguna luz, estamos viendo una serie de fotos mientras le daban de comer al elefante que estaba con nosotros. En esta imagen hay varios detalles. El elefante está pidiendo comida con trompa y gritos, a la derecha se puede ver la mano del cuidador petada con un puñado de mejunje, que esa mano no pertenece a la chama con gorra. Por detrás hay otro elefante comiendo.