He-Man y los Masters del Universo – Masters of the Universe


Sé que hace treinta y nueve años o quizás menos vi la película que tenía el mismo título y cuya canción principal era del grupo Queen, que era la razón principal para ver la peli. No recuerdo haber visto los dibujos animados, aunque tampoco puedo jurarlo, simplemente, no me acuerdo. Siendo uno de los dos únicos estrenos de la semana, acabé yendo a ver Masters of the Universe y en España se estrenó hace un par de semanas con el facineroso título de He-Man y los Masters del Universo, que nos recuerda clarititamente que truscoluña no es nación.

Un julay inmigrante regresa a la mielda de país del que en su día huyó y lo esperan con los puños cerrados.

Resulta que un panoli acarajotado es el hijo de un reyezuelo de un reino en otra realidad o algo así y cuando su reino cae tras el ataque de un travelo transformista obsesionado con la necrología, mandan al hijo tonto a la Tierra, en donde crece y se convierte en el subnormal que siempre quiso ser y se dopa que no veas en el gimnasio porque le ponen los músculos. Cuando encuentra la espada que en su día perdió, lo vienen a recoger y se lo llevan de vuelta a su universo o algo así y allí se juntará con los rebeldes para luchar contra el Emporio y devolver la monarquía al pueblo que nunca la quiso.

Cada vez que leo que esta era una franquicia icónica de los ochenta pienso que quizás en la Isleta, república independiente, no lo fue, porque yo no lo recuerdo. Lo que sí noté con la película es que dura ciento cuarenta minutos y le sobran tranquilamente cuarenta minutos y probablemente habría sido algo muchísimo mejor, porque lo que más te queda en el kabezón cuando sales del cine es la sensación de que han metido escenas y escenas y escenas que no aportaban nada a la historia pero añadían minutos. No tengo nada malo que decir de Nicholas Galitzine, que hace un He-Man muy bueno, pero lo que sí se nota es que esto, en día, eran dibujos animados de menos de ocho años y que ahora han pretendido hacer una peli para adultos pero es que no hay de donde sacar y los nombres de todos y cada uno de los personajes son de puta pena, que recordemos, para suciolistas, podemitas y truscolanes, alimañas bárbaras e incultas, que He-Man es literalmente Él-Hombre. Prácticamente durante toda la parte en el universo del chamo, lo que estamos viendo es una versión pachanguera de la Guerra de las Galaxias, en donde los buenos son la banda del cachas y los malos son la banda del huesos. La película pasa sin pena ni gloria, salvo porque se hace eterna.

No creo que impresione ni a los miembros del Clan de los Orcos ni a los sub-intelectuales con GafaPasta.


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