De alguna manera se me pasó esta foto en la que se puede ver más claramente el ninguneo de la ciudad de Viena al río Danubio. A la izquierda tenemos los rascacielos del nuevo barrio en Donaustadt y a la derecha tras ese edificio está la ciudad con su centro histórico. El río como que pasa cerca pero aún no se han dado cuenta de la joya que tienen y no han creado una buena zona de esparcimiento junto al río para los ciudadanos.
-
El piche
Siguiendo con el repaso de palabras que se usan y abusan en las Canarias, hoy llegamos al piche, palabra que existe en el diccionario de la RAE pero con significados equivocados. Todo el mundo en la Isleta (república independiente), en Gran Canaria y en las otras islas de archipiélago sabe con certeza absoluta lo que es. Hoy en día como estamos tan concienciados con el medioambiente y solo lo destruimos en lugares lejanos del tercer mundo, lo del piche es una cosa muy del pasado pero cuando yo era un parrulo, palabra que igual puede explicar Virtuditas desde la comodidad del interior de su coche, este concepto era de los más importantes en mi vida y la de mi familia y amigos.
Mi madre iba a la tienda de Lucianito o a la de Gregorito, compraba algo como excusa para ponerse al día de las noticias de la calle y el barrio, que aquello era como una versión dinámica del CaraCuloLibro y allí se distribuían todas las noticias y alguien comentaba que había piche en la playa de las Canteras. Más tarde, yo llegaba a mi casa del colegio, anunciaba mi intención de irme el resto de la tarde a la playa y mi madre me informaba que había piche. Eso en muchas ocasiones no me detenía y salía calle abajo con mis zapatillas calamares, que seguro que en otros lugares se mentan con otros nombres. Llegabas a la avenida de las Canteras, mirabas haica el agua y si había una línea negra en la línea esa que marca el mar al tocar la arena, realmente ese era un día de piche y dependiendo de lo negra que fuera la línea, igual te dabas la vuelta allí mismo y volvías a casa. El piche es lo que otros conocen como alquitrán y que hace unos años descubrimos que también era el chapapote. En la playa de las Alcaravaneras era algo cotidiano porque esa playa da directamente hacia el Puerto de las Palmas de Gran Canaria pero en las Canteras solo había piche cuando algún barco, casi siempre un petrolero o super-hiper-mega petrolero, aprovechaba la cercanía al puerto para limpiar los tanques de combustible y provocaban una marea de piche que las corrientes empujaban a la costa. Más de una vez que alguna goda escuchaba una conversación entre autóctonos y cuando oía la palabra piche se ponía las gafas con los cristales de culo botella para empezar a rastrear la playa buscando al macho que nombrábamos y que en base a su nombre, debía ser un legendario semental y alguna hasta seguro que corría a la orilla para estar en la zona cero y descubría que se le ponían los pies negros como pezuñas de truscolán, con aquellas pequeñas bolas de piche que una vez se te agarraban a la piel de la pata, costaba un güevo y parte del otro quitar la marca, a menos que tengas un trapo y un bote de aceite. También de cuando en cuando veíamos a dos o tres chamos, con una carretilla, recorriendo la calle y tapando agujeros en el asfalto con piche caliente, a veces echaban primero una pala de picón, palabra que en las Canarias también se usa para definir la arena volcánica y que según la isla en la que te encuentres, al hablar de picón, en Lanzarote entienden que es arena volcánica más fina que el rofe, en Tenerife es más gruesa que la zahorra y en la Palma directamente que es arena volcánica gruesa. En lo que todos coincidimos es que llenando el agujero con picón y cubriéndolo con piche, se tapa bastante bien y de manera muy rápida. Y bueno, si ya en la tienda de Gregorito le decían a mi madre que en las Canteras había un fleje de piche, entonces es que ni me molestaba en ponerme las cholas calamares y en lugar de eso, salía a la calle a echar unas partidas de fulbito con las chapas.
-
Barcos restaurante en el Donaukanal
Como la ciudad de Viena creció a espaldas del río Danubio, han tenido que poner varios barcos terraza, bar, discoteca o similares en el Donaukanal, en la zona más céntrica de la ciudad y allí es a donde se dirige la basca cuando tienen la caló y quieren lucir sus palmitos al sol y hacer ese deporte tan exigente que es la fotosíntesis. En la foto además se puede ver la palabra panza varias veces y es un grafitti pintado sobre la estructura por esos solidarios y civilizados artistas del spray de pintura. Tengo otra foto muy curiosa en este canal que creo que usaré para dar por finiquitada esta serie tan larga.
-
Chispi chispi
Cuando los canarios hablamos con otros hispanoparlantes, algunas de nuestras palabras o expresiones causan confusión o sorpresa porque su ignorancia es tan grande que no las conocen. Todo el mundo sabe que no solo éste es el mejor blog sin premios en castellano, además, truscoluña no es nación y en las Canarias no llueve mucho, tres verdades tan grandes como la vida misma. La lluvia en las Canarias se lo toma en muchas ocasiones de manera muy relajada y seguramente por eso, por ser una sucesión de gotas sin demasiado apuro por agruparse y concentrarse, esa lluvia típica nuestra acabó recibiendo el nombre de chispi chispi, una lluvia que en otros lugares igual llaman llovizna, que viene de la palabra chispa, que entre sus múltiples significados está el de gota aislada de lluvia menuda y que se transformó en una palabra duplicada y no femenina y además, el concepto se extendió a otras cosas, puedes referirte por ejemplo a la afluencia de votantes a los colegios electorales como un chispi chispi de votantes, una sucesión más o menos continua de gente que va al lugar pero en grupos ligeros. Hablando con mi madre por teléfono, yo puedo estar contándole que ese día llueve en los Países Bajos con saña y está cayendo una tromba de agua y ella contraataca y me dice que no va a salir a la calle porque hay un chispi chispi, una lluvia ligerísima y que por aquí arriba, en esta parte del mundo, prácticamente no se considera ni lluvia. Cuando yo salgo de mi casa para ir al trabajo, hay un chispi chispi de viajeros en los trenes, somos cuatro gatos, todos vamos cómodamente sentados y con abundante espacio entre todos. Ayer por ejemplo opté por salir de mi casa a las ocho y pico para llegar a la oficina a las nueve, ya que tenía una reunión de tres a cinco de la tarde y el concepto de hora extra no pagada lo desconozco y resulta que voy en un tren que más bien parecía un metro en hora punta, había gente apelotonada hasta en las puertas, eran cienes y cienes de julays en el mismo espacio en el que dos horas antes somos una decena de personas o poco más. Esto me sirvió para recordar una de las razones por las que madrugo, no solamente salgo muchísimo antes de la oficina, además, cuando viajo, tanto en los trenes de ida como en los de vuelta, voy en un ambiente relajado en el que todos nos reconocemos y donde hay bastante espacio para todos. Está claro que mi sangre sigue siendo mil por mil canaria, yo lo del chispi chispi lo tengo muy interiorizado.


