Regresamos a Luna, la zona de la isla de Siargao en la que me encontraba y esta es la vista desde el complejo en el que me hospedé. A la izquierda tenemos la isla paradisíaca Guyam, de la que habrá un montón de fotos y a la derecha está la isla Daku, mucho más larga y ancha y con una bonita playa, pero también más concurrida. Aunque las vemos en línea, la pequeña está bastante cerca y la otra bastante más lejos. En la isla de Guyam estuve dos veces, en mi segunda visita me dejaron allí y me recogieron cinco horas más tarde y pasé ese tiempo mayormente solo, tomando el sol, bañándome y disfrutando de una isla paradisíaca. En Daku, fui con una familia filipina y almorzamos allí la comida que habían llevado y que les habían hecho sus parientes esa mañana.
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Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte – The Girl In The Spider’s Web
Yo de siempre soy un lector ávido, aunque hoy en día es más un oyente ávido de audiolibros y los consumo en cantidades industriales, seguramente superando los ochenta al año, algo que no sabremos porque no llevo la cuenta y no quiero complicar mi vida añadiendo ese contro. En las últimas dos semanas, que han sido muy prolíficas, creo que me he empapado cinco libros, aunque dos eran historias cortas. Dicho esto, una amiga de Gran Canaria me embaucó para que leyera la fabulosa y fastuosa y asombrosa y maravillosa trilogía que había hecho un sueco o algo así y por hacerle caso, ataqué el primer libro de la saga Millennium y fue un desastre, lo dejé porque me pareció una M-I-E-R-D-A, hasta el punto en el que lo dejé, ya que no tengo estómago para procesar ese tipo de prosa. Después fui a ver la primera película de la saga sueca, Män som hatar kvinnor – Millennium 1: Los Hombres que no Amaban a las Mujeres y aunque me gustó, no hice ningún esfuerzo por ver las otras dos o la versión gringa. Parece que con el autor muerto la familia ha encargado a otro chamo que haga libros en su nombre, algo tan descarado como lo del hijo del Tolquien haciendo libros y endosándoselos al padre y han hecho una nueva película que no se muy bien si sucede antes o después de la otra y tampoco me interesaba, pero para que no se diga que discrimino, la fui a ver. Se trata de The Girl in the Spider’s Web y en España han tirado la keli por la ventana y le han dado el título más ridículo del milenio, Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte, aunque vista esta estupidez, aumenta mi fe en ver un día en los cines la película titulada truscoluña no es nación. Creo que en España se estrenó la semana pasada. Una julay padece una inmunodeficiencia de mamar trancas
Una pava más bien rarita y que parece estar enganchada como una perra a los ordenadores, acaba metida en un embrollo junto con un periodista que va de capa caída y que parece más bien un borrachuzo y los acaban yendo de aquí para allá y montándose unas movidas super-complicadas con una pelleja rubia que parece un bicho malísimo o algo así y como todos son suecos, no entiendo porque no se fueron a comer unas albóndigas de esas de caballo al Iquea.
Esta cosa la vi hace tres semanas y lo más que recuerdo fue mi lucha en el cine por evitar el jamacullo y como me pellizcaba para no dormirme. Creo que han cambiado a la pava y quizás hasta el pavo, no lo se ni me interesa. La tía es como bisexual tirando a multi-sexual y parece tener una novia para frotamientos y se junta con el periodista o le pasa información pero en ningún momento llegué a tener una noción clara de la trama, es todo tan complicado que ni te molestas. Hay algunas escenas de acción con persecuciones y peleas pero me parecieron algo exageradas, sobre todo una en la que huye con una moto sobre el fiordo helado y salta y patina y hace de todo sin que la moto se le escoñe. Aparte de esas volatadas, lo de las cámaras de seguridad y la persistencia del Wifi hasta después de una explosión con incendio o lo de poner cámaras delante de un edificio altamente vigilado por la policía me pareció patético. En ningún momento me identifiqué con la historia ni con la protagonista. Al guión le sobran sub-tramas y páginas de complicaciones, a los actores les sobran poses, que esto no es un vídeo del Vogue de Madonna y al director le faltó mano para crear una historia que puedan seguir y disfrutar los espectadores. En definitiva, una peli aburrida.
Si eres un miembro del Clan de los Orcos, pese a que la chama tiene piercings y tatuajes, se las da de culta porque una vez leyó un folleto, así que no la vayas a ver. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, esto igual lo han hecho pensando en ti pero no creo que te mole el resultado. Si la consideramos desde el punto de vista como elemento para instigar el sueño, la película es buenísima.
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Otra vista del lago Sugba en Kangbangyo
Otra preciosa vista del lago Sugba en Kangbangyo en donde estás rodeado solo por el manglar y por una vegetación super-densa. Esta isla no tiene muchos habitantes y todos están concentrados en poblaciones costeras. Si lo buscáis en GooglEvil veréis que el lago ocupa una gran parte del interior de la isla, tiene forma de chama bailando una jota y las fotos las hice en un islote que está en la parte superior y hay varios ramales para explorar. Al bajar la marea el nivel del canal de acceso es realmente bajo y por eso planifican las visitas coincidiendo con las mareas. Aún así, cuando nos marchamos, tardamos como una hora más en volver porque hubo un buen tramo en el que tuvieron que parar el motor y avanzar arrastrando la barca o con remos.
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Mira que intentan metérnosla doblada y sin doblar
Este año el 11.11 o día de los solteros o el día de comprar en China me pilló muy pero que muy preparado. Tanto que ni siquiera compré ese día, lo hice como tres semanas antes y ME AHORRÉ PASTA. Quería un par de chorradillas y cuando anunciaron los precios del día de rebajas, vi que podía conseguir las mismas cosas de otros vendedores a mejor precio, así que ya me puse y compré y para cuando llegó el 11.11 casi todo estaba en mi casa. Para la segunda tanda, la del Viernes Negro, también llevo semanas siguiendo los precios de las cosillas que estoy mirando y curiosamente, esta semana, todos los productos que seguía han incrementado su precio entre diez y veinte leuros y cuando llegue el día, bajarán seguramente cinco o quince y al final la gente los está comprando más caros, porque el truco de estos eventos comerciales es abusar de la plebe y el populacho y esquilmarlos. Me acuerdo del milenio pasado, cuando el concepto de las rebajas era mensual, teníamos que después de Reyes enero era un mes de rebajas y julio era el mes de las otras rebajas. Entre medio, nada. Ahora, además de esas dos tenemos un montón de momentos puntuales en los que las tiendas tienen ofertas y el concepto, con el abuso, ha perdido la gracia. Ahora mismo, lo mejor es hacer algo similar a lo que yo hago, seguir el precio de lo que quieres durante un tiempo y observar sus fluctuaciones. Un fenómeno altamente conocido en los Países Bajos es el día sin IVA de cierta cadena alemana de electrodomésticos y productos electrónicos que también vende en España. De repente, todos los precios suben y unos días más tarde anuncian esos días espectaculares y a veces, con tan poca vergüenza que ni se molestan en retirar el precio viejo, lo cubren con el nuevo sobre el que se aplicará el descuento y que suele ser mucho más alto para de nuevo, engañar al cliente y sacarle algo más de pasta. Va a resultar que el cliente, no solo tiene siempre la razón, además es tonto y hay que engañarlo. Tampoco todo es malo. El año pasado, durante las ofertas del viernes negro, una tienda holandesa puso una muy buena oferta de un equipo específico, la compré y al día siguiente lo tenía en mi casa. ¿Cómo supe que era una buena oferta? Llevaba semanas comparando equipos y precios y a esas alturas, era un experto en el tema y tenía una nota en mi teléfono con los precios y los modelos que vigilaba.
Saltando de tema a tema, creo que estoy viviendo la campaña más corta de castañas desde que se inauguró el universo. Han sido un puñado escaso de semanas con un selecto grupo de tiendas vendiéndolas en Holanda y ya han desaparecido, así que espero que los portugueses tengan más suerte y uno de mis objetivos para este fin de semana es buscarlas en la ciudad portuguesa que visitaré. Por suerte la última vez que las vi y temiéndome lo peor, aprovisioné a conciencia pero si no consigo en portugal, esta semana me quedaré sin castañas y muchos de mis compañeros en la oficina se quedarán sin los regalitos que les dejo en los ascensores, que ya han sido incluídos en la lista de lugares en los que se ha usado armamento químico y he visto que hasta el cojo de la segunda planta sube por las escaleras, aunque en su caso, más bien que va perreando por las mismas con los bandazos que da el joputa. Cuando combino en una cena castañas con alubias o lentejas, al día siguiente me tengo que poner mi camisa con el 009 porque llego al trabajo con licencia para matar y asfixiar.



