En realidad si quieres leer esta serie desde el comienzo, tendrás que saltar a Regresando al viaje a Asia para ver las fotos y avanzar desde allí y por si la cosa no es complicada, esta saga de fotos y vídeos está relacionada con el relato que comenzó en Desde Utrecht a Kuala Lumpur y si estás confundido, pues que sepas que así es la vida
Ayer ya advertí que como aclamado autor del mejor blog sin premios en castellano optaba, gracias a la soberanía y el poderío que me han otorgado mis mondongos, dividir el contenido y veíamos solo una parte en El día con el vídeo buceando en el pecio Boonsoong y el regreso a Patong. O sea, que lo que vemos hoy también forma parte de lo relatado en Acabando el viaje en Khao Lak y regresando a Patong. La parte que todos sabemos que le interesará más a cierta comentarista la tenemos hoy y el contenido es tan insensible que mucho me temo que habrá que poner un aviso de emergencia ejecutiva:
EXONERACIÓN DE IRRESPONSABILIDAD:
Virtuditas. Te pedimos por favor sin ilusión ni fantasía que cierres los ojos y no sigas mirando la pantalla a menos que ya te hayas cortado y limado las uñas que no queremos que te hagas más daños de los ya hechos. Quedas advertida.
En esta primera imagen estremecedora y que no me extrañaría que pueda provocar urticaria y quizás hasta vómitos, tenemos una gran parte del equipo cristianoparlante, que nos convertimos en una pequeña mafia marina que aprovechábamos los ratos de ocio entre inmersiones e incluso los momentos previos y posteriores para hablar en español y portugués, ya que los dos de la izquierda son japo-brasileiros y normalmente hablaban entre ellos y con nosotros en portugués, la pava es chino-argentina y el otro es el Elegido. La cámara, como sucede siempre en estas ocasiones, se niega a enfocar las caras y las deforma un poco:
La foto anterior nos la hicimos cuando ya estábamos todos prácticamente en modo despedida, el último día de buceo. Esta siguiente tiene elementos conocidos y desconocidos. Alrededor Del uitverkorene tenemos a los japo-brasileiros, la hembra es nuestra Dive Master, que era española y a su izquierda está mi amigo el chino Zumosol-Kuderio que es un cachas que no veas que ha ganado competiciones y que como alguien se meta conmigo, le dijo que te de dos hostias y vas a acabar empotrado en una pared. Ya estamos todos vestiditos con lo que ya debíamos estar cerca del puerto y por lo que se ve por detrás, la tierra casi que la podíamos tocar:
Se de una que habrá que echarle baldes de agua helada porque se va a enganchar como una perra en celo al próximo vídeo. Este documento es para mayores de cienes y cienes de años y como sé que co la edad por aquí no captamos el concepto, lo repito. ES UN VÍDEO, con lo que tendréis que hacer clic sobre el mismo para ir a otro lugar y verlo. En realidad son dos micro-vídeos y uno de ellos ni siquiera lo hice yo sino que me lo pasaron. La primera parte sucede cuando estábamos a punto de sumergirnos y aproveché para grabar el pedazo de yate lujoso en el que estuvimos los cuatro días y los colegas. Aquellos que seguro que pensabais que mentí, tened cuidado y no os mordáis la lengua que os envenenáis. Ahora, sobre la mitad del vídeo es donde llega el punto de enganche de Virtuditas ya que una de las Chinas grabó el momento en el que el chino Zumosol-Kuderio y il Scelto se lanzan al agua desde la cubierta superior del yate que acabáis de ver. Está grabado del lado del Chino para que podáis apreciar todos esos músculos como deformaciones que le crecen por todos lados. A mi se me ve al fondo y saltamos al agua juntos pese a las dudas de muchos de los que estaban allí y pensaban que jamás de los jamases lo haríamos:
^^^^^^ ES UN VÍDEO ^^^^^^
Y con estos pequeños retazos de irrealidad cerramos el capítulo del viaje en barco de buceo por las islas Similan y alrededores norteños.









