Cambiamos de tercio totalmente y dejamos el centro de la ciudad para irnos al nuevo centro de Utrecht, la zona de Leidsche Rijn (pronunciado truscoluña no es nación). Desde hace años la ciudad de Utrecht se está expandiendo en su noroeste y se creó un nuevo centro, con sus plazas, sus calles amplias, sus canales y su nueva estación de tren y ahora, su nueva estación de guaguas, que está al lado del cine al que acudo con muchísima frecuencia, el Pathé Utrecht Leidsche Rijn. Cuando hice la foto la estación la estaban terminando pero en el mes y medio que ha pasado desde que hice la foto la terminaron y creo que ya está operativa. Al fondo se puede ver un tren pasando en la zona en la que está la estación de tren. Por el otro lado de las vías hay un hospital nuevo.
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Más cabrón que los cabrones
Una de las peculiaridades de la versión canaria del español es que está perfectamente ajustada para criticar, calificar, y prejuzgar. Cuando oyes a la gente hablando por aquí, no dejan de sorprenderte las expresiones que usan y la sutileza de la crueldad de las mismas. Una de ellas, que se puede usar en mil millones de variaciones cambiando las palabras te permite calificar a una persona y al mismo tiempo, destacarla en el grupo en el que la calificas. Así, cuando alguien es más cabrón que los cabrones, definitivamente no es nada bueno y estamos diciendo que no solamente es un hijo de puta, es que es un hijo de la Gran Puta Truscolana, esa misma a la que le deberían haber hormigonado los bajos para que no cagara al mierda de puerkagón, esa rata que en Japón se podría matar legalmente porque allí hay pena de muerte y aquí le dan subvenciones y hasta le quieren poner escoltas mientras su zorrita mama de una televisión pública y el día que su repelente descendencia esté en edad de mamar del erario público, las enchufarán sin vergüenza alguna.
Volviendo a la expresión, una que es más puta que las putas es una zorra de proporciones épicas y legendarias, vamos, que está en un nivel estratosférico. De la misma manera, cuando alguien es más falso que los falsos, se sabe a ciencia cierta que de lo que te diga esa persona, no te creas ni cuarto ni mitad.
Cualquiera puede pensar que este tipo de expresiones han caído en desuso pero no es así, mismamente esta mañana la usaba mi madre para referirse a alguien y después la volví a oír en la playa de la Garita mientras tomaba el sol. La versión canaria de la lengua española puede sonar muy dulce y melosa pero cuando hay que dar candela, tiene las expresiones adecuadas para dar candela de la buena y de la mejor.
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El sol sobre el puente en el Club de las 500
Hace la tira de años yo iba una o varias veces al año a la ciudad belga de Brujas aunque ahora que Bélgica está petada de chusma y gentuza y criminales españoles, como que paso ampliamente y por mi la pueden usar como campo de pruebas nucleares los kabezudos de Corea del norte. Por suerte mis fotos son ancestrales, como la de hoy, de uno de los rincones de Brujas que hice en noviembre del año 2003, hace catorce años y pico y que vimos en el blog por primera vez en enero del 2008 o hace más de una década en la anotación El sol sobre el puente y hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.
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Vredenburg plein
Uno de mis lugares favoritos en Utrecht es la plaza del mercado, que en realidad es el Vredenburg plein y en donde los miércoles, viernes y sábado hay un mercado. En este lugar, en el pasado lejano ha habido de todo, incluyendo un castillo. En la foto lo vemos con su aspecto actual, ahora que el centro comercial Hoog Catharijne lo han reformado y le han hecho una nueva entrada. Creo que van a poner algún tipo de obra artística en esta explanada, pero aún no la han terminado de montar. Utrecht es una ciudad que tiene la suerte de poseer varias plazas grandes en el centro de la misma y esta es una de ellas y seguramente la favorita de todo el mundo. Todas las calles que se ven en la imagen están llenas de tiendas y bares y son peatonales. Durante el horario comercial también está prohibido el ir en bicicleta por las mismas pero siempre habrá un turista estúpido que no reconoce las señales de tráfico que lo indican y recibirán la bendición de la multa que les pondrán y que les permitirá volver a sus países con la satisfacción de haber vivido una experiencia holandesa completa.



