En la foto de ayer no se veía con tanto verde pero en la cola del espermatozoide que es la isla de Corregidor está el memorial de héroes Filipinos, un lugar en el que hay varias estatuas como la de la foto de hoy un catorce murales con las batallas significativas de los filipinos desde el siglo XVI (equis-uve-palito) hasta hoy en día. El chamo de la foto es supuestamente un guerrillero filipino, los que lucharon contra los españoles y los gringo. En el memorial hay también un pequeño museo. A la isla de Corregidor solo se puede llegar en un barco que sale por la mañana de Manila y regresa por la tarde. En la isla hay un pequeño hotel y algunas personas se quedan allí uno o varios días y en caso de que las condiciones meteorológicas no lo permitan, puede suceder y sucede que la gente que va a visitar la isla se ven allí atrapados hasta el día siguiente.
-
Otra tanda de escapadas otoñales
Los últimos años, en algún momento del verano o incluso antes del mismo, fijo una serie de escapadas en otoño para ir por barriadas europeas cercanas. El año pasado, por ejemplo, fue en junio, como se pudo leer en el mejor blog sin premios en castellano en la anotación Organizando las escapadas de otoño. Este año no es que me haya dejado ir sino que dependía de la posible visita de mi madre a los Países Bajos, algo que es tan variable como los pozos de un buen café turco. Finalmente, tras regresar de mi semana en Gran Canaria busqué y le compré los billetes para venir a Holanda y una vez supe las fechas, me pude centrar. Todos hacemos lo mismo así que esto es redundante pero lo explicaré de nuevo. Todos tenemos en nuestros teléfonos o tabletas instalado el programa de SkyScanner o incluso visitamos su página güeb. Hasta aquellos más lerdos saben que hay un buscador genérico cuando no tienes claro tu destino, así que mirando para el mes de octubre y saliendo desde los Países Bajos, sin fijar aeropuerto ya que esta nación es tan pequeña que puedo tirar para uno u otro aeropuerto sin grandes problemas, comencé a acotar los destinos. Mi madre tenía un par de ideas pero no pudieron ser, ya que esos lugares en octubre están a precio prohibitivo. Excluyendo aquellos sitios en los que ya ha estado, me centré en Italia, país que creo que no he visitado en mis vidas pasadas pero en la actual lo tengo más trillado que un curilla a los novicios del seminario. Jugando con combinaciones variables de ida y vuelta o solo de ida y regreso por otro lado encontré que podíamos hacer una escapada larga volando desde Eindhoven a Pisa y regresando por Rotterdam, con aerolíneas diferentes. En ese viaje pasaremos unos días en la ciudad de Florencia, lugar precioso y en el que he estado al menos tres veces. También iremos a Pisa para ver cierta torre, iglesia y baptisterio el penúltimo día. Ambos lugares son fascinantes y estoy seguro que mi madre alucinará y más si pensamos que jamás ha estado en Italia, que es sin lugar a dudas el país más hermoso del universo conocido y por conocer.
Una semana más tarde saltaremos desde Eindhoven a Venecia y regresaremos desde allí a Rotterdam, que los vuelos siempre parecen ser más baratos al irte de la primera ciudad y volver a la segunda. De nuevo, compañías distintas. Será mi cuarta visita a Venecia y la segunda de mi madre a Italia, tras la de la semana anterior. Una vez se haya ido, iré al final de noviembre a Roma y esta vez hasta tendré casi dos días y medio en la ciudad, algo único ya que en mis últimos viajes he estado allí veinticuatro horas o poco más. Una semana más tarde iré a Lisboa en mi tercera visita y lo más curioso es que dos fines de semana después pasaré por allí haciendo escala camino de Gran Canaria para mis vacaciones navideñas, ya que hay vuelo directo conectando la isla con Lisboa y este año la conexión portuguesa es muchísimo más barata que la Mandrileña, que está a precio de caviar jinameño.
Aún estoy debatiendo si hacer un quinto viaje, uno a un lugar en el que nunca antes he estado. Es posible, aunque no seguro, que vaya a Helsinki, capital de Finlandia y así cierre mi paso por todos los países esos tan al norte y oscuros y tras día y medio coja el barco y me vaya a Tallin, capital de Estonia, con lo que daría por visitadas también las capitales de esos tres países pequeñitos que tanto se votan unos a otros en los concursos musicales. En este viaje, regresaría el lunes a primerísima hora e iría directamente desde el aeropuerto a la oficina para dormir haciendo como que trabajo.
Lo malo de esta programación es que hay dos tandas de dos semanas seguidas y quieras que no, hacer turismo agota, a menos que vayas al sitio y te levantes a la hora Virtuditas, que no es mi caso.
Para el año que viene no tengo nada organizado pero creo que la visita a Mälaga en enero es casi obligatoria.
-
La colita de la isla de Corregidor
La isla de Corregidor tiene forma de espermatozoide que está saliendo por patas de la bahía de Manila. Mirando en mapas se puede ver que se estaba marchando de allí cuando la capturaron. Lo que ni los truscolanes saben es que la isla de Corregidor y la vecina isla Caballo son lo que queda de un enorme crater volcánico que estuvo activo por última vez hace un millón de años o el equivalente a toamrte cuatro o cinco cafelitos con Marilola la Tetúa. Además de los filipinos, españoles, gringos y japoneses, la isla ha sido ocupada por piratas chinos, por holandeses, por ingleses y por moros (de-mielda) de Mindanao. Todo este mangoneo es producto de su perfecta ubicación a la entrada de la bahía de Manila. Esta pequeña isla, de poco más de seis kilómetros de largo y dos de ancho en la parte más amplia llegó a tener treinta y un kilómetros de vías férreas, que se usaban para mover mercancías en la fortaleza militar y para un tranvía.
-
Nadie quiere a truscoluña, que no es nación
Que España oprime a los truscolanes es algo que todos sabemos y yo soy el primero que si veo uno, le piso la cabeza y le mantengo la pierna encima para que no levante cabeza. Al ser una colonia de esbirros que hemos dominado durante cienes y cienes de años, no vemos la necesidad de tratarlos ni como a los mejores amigos del hombre, a los perros. Ellos son más bien como los gatos, que hay que darles candela de la buena o galletitas con sorpresa para quitártelos de en medio. No somos los únicos. Que el universo entero los ningunea da fe la foto de hoy, un marcador de distancias en la isla Corregidor, en las Filipinas, en el que su preciosa capital no fue tomada en cuenta. Para los filipinos, la ciudad relevante europea es Madrid, por más que le duela a esos que oprimimos (aunque no lo suficiente). Resulta muy interesante el ver lo lejos que está la costa oeste de los Estados Unidos de las Filipinas, vamos, casi la misma distancia que Madrid y esto quizás explica uno de los sucesos más misteriosos del universo. Los gringos no parecen tener líneas aéreas económicas y casi toda la gente que llegaba a este país desde América lo hacía por una ruta que los llevaba por alguna capital europea o por alguna ciudad de oriente medio. Nosotros nos quejamos de los palizones que nos damos para llegar allí pero el de los gringos era aún peor.



