En la porra nacional holandesa para el mundial que se está celebrando, yo puse desde el comienzo que la final sería entre las selecciones de los Países Bajos y España y así será. También puse que Villa sería el máximo goleador de la competición y por ahora no voy desencaminado. Para llegar hasta este punto ambas selecciones han ido dejando atrás a otros equipos y con más o menos sufrimiento se han abierto paso.
A mí el fútbol me la trae bastante al fresco y salvo por unos pocos partidos que veo durante el mundial y por aquellos a los que voy en el estadio del Ajax, no suelo prestar ninguna atención. No conozco a los jugadores, ni sus vidas y milagros y no veo nada mágico en lo que hacen. Tampoco me preocupan sus sueldos, sus fichas o si lo valen. Sin embargo, sí se reconocer que un mundial es un fenómeno que altera países y exalta ánimos y en los Países Bajos se vive intensamente, decorando calles enteras con banderines y banderas nacionales, con supermercados que regalan todo tipo de parafernalia naranja y tiendas que se vuelven naranja durante las semanas que dura la competición y bares en los que para entrar te pintan el pelo de naranja si acudes durante los días de partidos de la selección.
En este tramo final es una locura naranja y los partidos para acceder a la final se han vivido con pasión. Para el de los Países Bajos fui a casa de mi amigo el Rubio y lo vimos junto a su esposa. Fue una mini-sesión que comenzó dándole los regalos a los niños, jugando con ellos en el jardín mientras los padres hacían la cena, comimos en el jardín y comenzamos las tareas para meterlos en la cama un poco antes de lo habitual para asegurarnos de que todos estaban en la cama a tiempo. A mí me tocó el hijo y el chiquillo se empeñaba en que le leyera cuento tras cuento. Con la tropa infantil en la cama nos avituallamos de cervezas y comenzó el suplicio. Para cuando terminó estábamos algo achispados. Un par de horas más tarde pedaleaba hacia la estación y cerca del centro de Woerden era la locura, igual que en Utrecht en donde la gente se tiraba al canal y continuaba la fiesta.
El día del partido de España el Rubio me dijo que se vendría a Utrecht y así podíamos ver el partido juntos en algún pub del centro. Quedamos después de cenar y media hora antes de que comenzara el encuentro estábamos buscando algún sitio con televisión sin demasiada suerte. Encontramos uno en el que solo habían chochas y eso tendría que habernos alertado pero picamos y pedimos cervezas y alucinamos con los precios abusivos. Además se fue llenando de tías que se quedan de pié para tocar más los güevos y para cuando comenzó el partido no veíamos nada. Decidimos marcharnos y fuimos hacia uno de los pubs irlandeses pero el resto de tíos de la ciudad debió pensar lo mismo porque estaba petadísimo y ni siquiera nos dejaron entrar. Buscando un poco más encontramos uno perfecto con una pantalla enorme y relativamente vacío y además conseguimos asiento en primera fila. En ese pub todo el mundo iba a favor de España, más que nada por la rivalidad con los alemanes. De nuevo nos pusimos tibios a cervezas y para cuando terminó el partido estábamos poco menos que cambados. Seguimos la fiesta en un local más céntrico y cerca de la medianoche cada uno se marchó por su camino.
Esta mañana al llegar al trabajo la pregunta de todos era la misma: ¿Con España o con los Países Bajos? Y mi respuesta ha sido la misma durante todo el día. Para mí es una situación de ganar-ganar, me da igual el resultado, salga quien salga vencedor yo lo celebraré. No tengo ningún sentimiento patriótico y el fútbol no me exalta lo suficiente como para elegir uno de los bandos. Analizando la situación de una manera despegada, creo que va a ganar España pero prefiero que ganen los Países Bajos. La razón es muy sencilla: vivo aquí y prefiero irme de juerga que de funeral. Si gana este país, viviremos una semana fantástica llena de celebraciones y yo estaré en el centro de las mismas. Sin embargo, si gana España, está bien y bla bla bla pero me pilla muy lejos y así, aunque no tengo una preferencia clara por ninguno de los dos países, apoyaré a la tierra que me ha adoptado.



