Después de los sustos que hemos tenido en los últimos meses con los biopics, tenía mis dudas y no terminaba de decidirme. Finalmente crucé los dedos y fui a ver The Aviator, conocida en España como El aviador, la última película de Martin Scorsese, de quien aún recuerdo muy gratamente Gangs of New York. Saber que la peli dura cerca de las tres horas me daba algo de miedo. Aún tiemblo cuando recuerdo lo mal que lo pasé durante esa historia interminable llamada Troya, esa basura que para mayor deshonra de nuestra patria, tuvo los mejores resultados de taquilla en España.
Volviendo a The Aviator, es un enorme documental que narra unos cuantos años de la vida de Howard Hughes. En muchos momentos se aproxima más al genero documental que al dramático. El director adopta un punto de vista bastante neutral, sin mojarse en absoluto. Muestra las cosas, pero no termina de explicarlas claramente. Hay demasiada ambigüedad, demasiados puntos oscuros que no se aclaran, demasiadas cosas que surgen de improviso sin ninguna explicación. Se podrían haber currado un poco más el guión y centrarlo en un periodo más corto de la vida de Howard Hugues.
Howard Hughes está espléndidamente interpretado por Leonardo DiCaprio, que a la chita callando se está convirtiendo en uno de los actores más versátiles del Hollywood actual. Tampoco es que se prodigue mucho, pero cuando lo hace suele hacer un buen papel. En esta película tiene que mostrar a la vez el lado genial de Howard Hugues y su lado paranoico. No he visto las actuaciones de todos los candidatos al Oscar de este año, pero creo que Leonardo merece ganar el premio. Entre los restantes miembros del reparto, destaca Kate Blanchett interpretando a Katharine Hepburn. En España no podréis disfrutar de su acento, que es simplemente delicioso. En las escenas en las que sale, ilumina la pantalla completamente. Está absolutamente preciosa. Destacar también el papel de Alec Baldwin como el presidente de la Pan-Am y archirival de Howard Hughes. Este hombre ha envejecido metiéndose kilos en la barriga y como no controle un poco, va a terminar encochinado. Y por si no habían bastantes estrellas, tenemos al omnipresente Jude Law haciendo de Errol Flynn. Este hombre sale prácticamente en todas las películas que han llegado a Europa en los últimos meses. Debe estar nadando en oro, porque su caché no es muy barato que digamos.
En fin, no es cine de palomitas y jolgorio, pero es buen cine. Altamente recomendada para los que puedan aguantar tres horas en una sala y les gusten los dramas y para los que vean más de dos horas al día Discovery Channel.





