El día de mi cumpleaños, además de celebrar una nueva vuelta entera a la estrella del sistema solar y no incrementar la cuenta, ese día tenía una tarea muy importante y que podía ser dramática de necesidad. Tenía que mandar los valores de los contadores de gas y de electricidad a mi empresa eléctrica para que ellos calculen lo que aquí llaman la factura anual, en la que se equilibra lo que has ido pagando cada mes con lo que realmente has consumido y si sale positivo, tienes que apoquinar pasta y seguramente ajustar la cuota mensual y si sale negativo, ellos te tienen que devolver guita y seguramente tendrás que reducir la cuota mensual.
Les ha tomado más de un mes hacer los cálculos porque yo pienso que los revisaron seiscientas veinticinco veces y no se lo podían creer y algunos hasta probaron a mirar los valores después de esnifar azúcar de repostería a ver si eso les aclaraba la conciencia. No fue así.

Este es un buen momento para recordar que yo tengo un contrato fijo a tres años, que comenzó en el 2022, el 7 de enero, para ser más concretos y que acabará el 6 de enero del 2025 y durante ese tiempo, no me pueden subir los precios ni del gas ni de la electricidad y como yo firmé el contrato cuando me hicieron la oferta en noviembre del año 2021, antes de todos los dramas, mi contrato es fabuloso y fastuoso. La pena es que lo estoy desaprovechando, ya que mi casa cuenta con un aislamiento fabuloso y así sucede lo que sucede. En la parte eléctrica, el consumo fue de 1108 kWh, yo había calculado 1150 kWh, así que fue algo menor y esto explica por qué no he puesto paneles solares, realmente yo no recuperaría la inversión y tendría que poner máquinas de aire acondicionado en mi keli para sacar provecho a los paneles. En la gráfica de la izquierda está el consumo eléctrico y el mío es el primero y el siguiente es el que debería consumir alguien viviendo solo, con lo que estoy casi con 700 kWh menos que esos julays y muy por debajo de la media nacional. En la gráfica derecha tenemos el consumo de gas, en el que la media nacional por keli es de 1190 m3 y yo consumí 305 m3, un récord histórico, histérico y hasta histriónico y eso, estando parado y por lo tanto en la keli y una vez con laburo, trabajando desde la keli dos veces por semana. En esa gráfica, mi keli, que es lo que en los Países Bajos se llama tussenwoning o la keli que está empotrada entre otras dos, debería haber consumido 1120 m3, con lo que mi eficiencia es brutal, más de 3.6 veces inferior a lo esperado.
El que hizo la factura lloró lágrimas de cocodrilo, ya que en la factura me ponen que los costes legales de energía en mi keli fueron de 355,98 leuros, que yo aporté mes a mes 580 leuros y que me tienen que devolver y lo harán prácticamente inmediatamente, 224,02 leuros. Pero es que aquí no acaba la cosa. En el mes de noviembre, el gobierno neerlandés entregó a cada keli del país, 190 leuros y lo mismo hizo en el mes de diciembre, con la misma cantidad, para ayudar a pagar el incremento de los costes energéticos. Como no pueden discriminar, o le dan a todo el mundo o no le dan a nadie, así que todos lo recibimos y esos 380 leuros entraron en mi cuenta corriente, con lo que si recordamos que la energía anual me costó 355,98 leuros, en realidad, haciendo complejas operaciones aritméticas sale que el coste energético completo del año 2022 para il Scelto fue totalmente gratuito y no solo eso, además me dieron 24.02 leuros por mi cara lindísima. De nuevo, entienden ahora algunos por qué no me interesa mucho el poner paneles solares. Me van a costar una pasta que no voy a recuperar porque mi consumo está optimizado y el gobierno me trata como a su niñato preferido y me miman.
La mayoría de mis amigos están que se los lleva el demonio truscolán, podemita y suciolista porque a ellos les toca pagar un montón y juran y perjuran que en mi keli hay estalactitas y estalagmitas de puritito hielo porque yo no enciendo la calefacción, algo que es totalmente incierto y hasta falso. Lo único cierto es que yo me aseguré de aislar mi casa perfectamente en su día, con fabulosas ventanas, mi casa tiene aislamiento por debajo y al estar empotrada entre otras dos, no necesito aislamiento en las paredes laterales. Bueno, eso y que excluyendo la nevera, no hay un solo aparato que consuma energía cuando yo no estoy en la keli, todo está programado para apagarse. Soy además uno de los dos vecinos que ilumina su jardín desde media hora después de ponerse el sol hasta media hora antes de amanecer por las noches, que si quitara ese estipendio energético, probablemente reduciría la factura en al menos, tres leuros.


