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Buceando en el Cabrón

Las circunstancias de la vida y mi desidia y mi pasotismo hacen que tenga una jartá de vídeos esperando que les llegue la hora para que los vea el tatarabuelo y juro por las mismísimas bragas polutas de Mafalda que la intención es hacerlo antes de que el viejo desaparezca, de nuevo, del mejor blog sin premios en castellano, que no se sabe cuantos minutos le pueden quedar en este barrio. Mi plan para el verano era llenar la bitácora con los mismos pero con la caló tan dañina y la vida social no lo he hecho. Tampoco voy a hacer propósito de enmienda porque tengo claro que soy más falso que Judas el truscolán pero ayer me puse un rato y saqué dos vídeos, que además fueron fáciles porque cada uno fue un pedazo único de grabación, aunque creo que en el primero he hecho algún corte por aquello de agilizar y quitar meneos innecesarios.

En mi visita a Gran Canaria de julio, fui a bucear con la gente del club 7Mares y creo que llevaba pidiéndoles desde que era pequeñito que fuesen al Cabrón, lugar que se llama así porque los Canarios somos fabulosos y qué mejor que decirle a tus amistades que te vas a la playa del Cabrón, eso impresiona muchísimo más. Resulta además que el lugar es uno de los mejores sitios para bucear en Gran Canaria pero la entrada es complicada tirando a complicadísima y en nuestra visita lo vivimos en las carnes propias y en las ajenas, teniendo que entrar al mar por el lado sur de la costa en ese punto, en un sitio en el que uno no se imagina, ni jarto de ron, que se meterá en el mar cargando con una botella a sus espaldas, con aletas y tratando de no resbalar o quedarse atrapado entre piedras. La cosa es que pese a todo eso, merece la pena para ver lo que nos encontramos en el primer vídeo, que tiene de banda sonora la fabulosa canción de Hi Ho Nobody’s Home en la versión de David Baerwald y que aparece en la fantástica serie Mr. Mercedes. El vídeo, si no lo veis por ahí debajo, está AQUÍ:

Salimos por donde mismo entramos, descansamos una hora y volvimos al agua para ver otra parte del Cabrón, igual de espectacular. En este caso, la música es la canción It’s a Life de la banda sonora del maravilloso clásico The Truman Show. El vídeo, si no lo veis por ahí debajo, está AQUÍ:

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La ida y la vuelta a Gran Canaria en julio

La terrible ola de calor que no nos da tregua y que lleva sobre los Países Bajos desde tiempos inmemoriales ha terminado afectando todas nuestras vidas y por eso, aunque hoy se cumplen casi tres semanas desde que regresé de Gran Canaria, no he hablado de ese viaje, bueno, no solo es el calor tan horrendo que me impide sentarme a escribir, es también que como no estaba seguro si la diñó tú-sabes-quién, pues estaba esperando por si me ahorraba hacer los vídeos, que es muy latoso. Aprovechando un viernes tranquilo en la oficina por fin me he puesto y he logrado sacar adelante una anotación gráfica que va a resultar épica y legendaria y que demuestra por trillonésima vez que este es el mejor blog sin premios en castellano y un lugar en donde la calidad brilla por su presencia tanto como por su ausencia. Los vídeos los he preparado las dos noches anteriores en mi casa y me faltaba componerlo todo en una única anotación que dominará a todas las demás. Mis vacaciones veraniegas en Gran Canaria comenzaron con una alegría porque la aerolínea elegida para el viaje es Transavia, la cual parece que no está metida en los fregados de Ryanair o en la desfachatez y la desvergüenza de Vueling. Volaba desde Amsterdam, de sábado a domingo y opté por gastarme unos veinte leuros más en el billete para tener la ida y la vuelta en horario cristiano, es decir, mi avión salía de Amsterdam a las dos y media de la tarde y me permitía ir al aeropuerto por la mañana sin problmeas. Elegí ir en guagua a la estación de tren de Utrecht porque con las obras alrededor de la misma, no me arriesgo a dejar la bici toda la semana. En el aeropuerto, pasé el control de inseguridad sin problemas y después busqué mi avión. Salimos en hora y para complacer a ese-que-no-mento, pillé asiento de ventana pero del lado izquierdo del avión. Desde mi ventana, lo que se veía es un avión de Vueling que seguramente estaba retrasado desde que crucificaron a Jesucristo y los pasajeros ya los habían momificado:

Avión vueling en Amsterdam

Es lo que tiene arriesgarte a volar con las líneas aéreas agitanadas, que te dan por culo a base de bien. El viaje fue perfecto y hay un vídeo espectacular que contiene el despegue y el aterrizaje. En la primera parte, el despegue, fuimos de nuevo a la Polderbaan, en el quinto coño y esta vez iba del otro lado del avión (hace poco estaba sentado en la parte derecha) con lo que ya hemos visto la ruta desde ambos lados. El despegue es precioso, sin nubes y el aterrizaje en Gran Canaria es épico y al estar en la parte izquierda del avión se puede ver la isla perfectamente. Este vídeo, que no me extrañaría nada que nominen a muchísimos Oscars, está acompañado de la canción From Now On del musical El gran showman – The Greatest Showman. Como siempre, si el vídeo no está debajo del párrafo, lo podéis ver AQUÍ:

De lo que sucedió en Gran Canaria diré poco porque es información encriptada y para la que es necesario ensuciarse pero que sepáis que un día fui a bucear y habrán vídeos del fondo del agua del mar. Saltamos ocho días hacia el futuro de este pasado y llegamos al día en el que regresaba, que era domingo y de nuevo y gracias a aquellos veinte leuros de más, pillé el vuelo de las once de las diez y media de la mañana en lugar del de la noche que llega a Amsterdam de madrugada. Pasé el control de inseguridad del aeropuerto con mi mochila petada de comida y embarcamos en hora. NO solo hice un vídeo, en paralelo, gracias a que tengo un Androitotorota de doscientos leuros, hice fotos mientras grababa el vídeo, ya que mi Androitotorota permite esa proeza tan grande y de nuevo, me senté en el lado izquierdo del avión y tenemos UN MONTÓN de fotos espectaculares con diferentes lugares de la costa noreste de Gran Canaria. En primer lugar vemos la playa de Salinetas:

Playa de Salinetas

Desde allí nuestro avión siguió volando y se puede ver en la siguiente foto de nuevo la playa de Salinetas y a su derecha la Playa de Melenara, lugar al que suelo pasear por las tardes desde la Garita y en donde quedo mucho con los amigos para cenar:

Playas de Salinetas y de Melenara

Al lado de Melenara está el muelle de Taliarte y allí la facultad del Ciencias del Mar tiene un edificio grande y hasta laboratorios con unas piscinas en las que recuperan tortugas y otras bestias marinas, aunque puedo jurar y juro que no se realizan labores de protección de los asquerosos truscolanes, bestias que se merecen la muerte. En la siguiente foto vemos el muelle:

Muelle de Taliarte

Finalmente, cuando el avión comenzaba a alejarse de la isla redonda, de Gran Canaria, tenemos una foto de las playa del Hombre y de la Garita, ambas de fabulosa arena negra y entre ellas, la urbanización de Hoya Pozuelo en donde tiene la keli mi madre. En la playa de la Garita he pasado miles de horas de mi vida al sol:

Playas del Hombre y de la Garita

Todas las fotos anteriores las hice mientras grababa el vídeo del despegue que está al final de esta anotación y en el que he añadido mensajes encriptados con los nombres de las playas y que seguro que el único que mira los vídeos los verá. Seguimos hacia el norte, a una velocidad mayor de la esperada por los vientos en la colita que tanto gustito nos daban y gracias a la malvada ola de caló, no había nubes y el aterrizaje fue épico e hice un montón de fotos antes de comenzar a grabar el vídeo. Las fotos que vienen a continuación cubren los últimos quince minutos del vuelo. No hice fotos sobre Bélgica por el asco tan grande que me da ese país desde que es nido y refugio de josdeputas-terroristas, traidores, dictadorzuelos y golpistas. La primera imagen ya es territorio neerlandés, al norte de la ciudad de Brujas y es el estuario del río Escalda, el cual lleva hasta el puerto de Amberes. La ciudad en el lado derecho del río es Flesinga:

Estuario del río Escalda y ciudad de Flesinga

El avión continuó bordeando los Países Bajos y la siguiente foto es de una de las mayores obras de ingeniería de la humanidad, el Delta Park Neeltje Jans, la barrera que protege a los Países Bajos del mar del norte y que se puede abrir y cerrar a voluntad. La excursión que hice a ese lugar con mis padres es una de las que más hemos disfrutado y un recuerdo que está grabado en mi memoria para siempre:

Delta Park Neeltje Jans

Un poco más al norte tenemos otra vista espectacular, el Haringvliet, esos brazos de tierra, como flecos, que se forman en el estuario del río Rin, que por esa zona le da a la costa un aspecto precioso:

Vista del Haringvliet

Siguiendo el vuelo, llegamos a la entrada desde el mar del Norte al puerto de Rotterdam, puerto de más de cuarenta kilómetros de largo, el más grande de Europa y que nace de otro de los ramales del río Rin en su estuario. En el lado derecho de esa mega-entrada a Rotterdam está Hoek van Holland, literalmente la esquina de Holanda:

Entrada al puerto de Rotterdam desde el mar del Norte

Algo más al norte pasamos por encima de la playa de la ciudad de la Haya, Scheveningen, nombre imposible de pronunciar para los cristianos. En la foto se puede ver De Pier, esa estructura que se adentra en el mar y que entre otras dos cosas, tiene una noria y un pabellón. A esa playa se llega en tranvía desde la Haya y en el camino y cerca de la misma está Madurodam, el parque ese de Holanda en miniatura que tanto gusta a los turistas:

De Pier y Scheveningen

Ya estábamos llegando al aeropuerto y el último trocito del país que fotografié (o que he elegido para esta excelsa selección) es la ciudad (o villorrio) de Katwijk aan Zee, lugar en el que no he estado pero al que le tengo una manía tremenda por dos motivos. Uno, que el antiguo director de recursos INhumanos de mi empresa, un jodelagranputa del copón, tenía de apellido el nombre de la ciudad y segundo, que el significado de Katwijk es poblacho de gatos y yo odio y me dan asco y alergia esas bestias repugnantes, con lo que jamás pondré el pie en una ciudad que debe tener una infestación de alimañas similar a la truscolana:

Katwijk aan Zee

Después de eso aterrizamos. En el vídeo, que vemos lo que hay después de Katwijk hasta el aeropuerto, también tenemos el despegue de Gran Canaria. Es fabuloso y fantástico a la par que maravilloso y solo se merecía una canción, así que usé el clásico I Wanna Dance With Somebody (Who Loves Me) de la divina y recordada jacosa Whitney Houston. Esta es una de esas canciones que solo y y dos más reconocemos que es maravillosa pero que cuando la gente la escucha al salir de marcha, se ponen como motos, es que parecen familia de la niña del exorcista y pierden la vergüenza bailando con esta música. El vídeo, si no lo véis por ahí debajo, está AQUÍ:

Y tras aterrizar, pillé el tren a Utrecht la guagua a mi keli y concluyó mi visita a Gran Canaria veraniega.

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La semana pre-Santa en Gran Canaria

Como sucede casi siempre, planifico mis vacaciones con eones de antelación y desde hace un montón de meses tenía mi billete de Ryanair para ir a Gran Canaria desde el jueves antes de semana Santa hasta el jueves Santo, con un billete que me había costado unos noventa leuros. Si hay algo a lo que me he acostumbrado y que soluciono con una elegancia increíble son las emergencias aéreas y el martes, dos días antes de mi vuelo, cuando ya tenía hasta la tarjeta de embarque y por primera vez en mi vida me tocaba hasta asiento de ventana, algo que seguro que alegraría a cierto chamo, estaba en mi casa pajariando antes de ir al pre-estreno sorpresa y me llega un mensaje al teléfono y un correo informándome que por culpa de huelga de HIJOSDELAGRANPUTA controladores GABACHOS cancelaban mi vuelo de ida. Cuarenta y ocho horas antes y te has quedado sin vacaciones. En ese momento mi cerebro entró en modo turbo y sucedieron un montón de cosas en paralelo. Por una parte, si alguien recuerda aquellas promesas de año nuevo en las que decía que igual debería viajar a Francia, país que ninguneo, pues A TOMAR POR CULO CON ESA PROMESA, no pienso poner un pie en Francia mientras pueda o mientras ellos no ejecuten a sus controladores truscolanes aéreos. Al mismo tiempo, abría en el Firefox varias ventanas y miraba los vuelos disponibles por transavia desde Amsterdam, Rotterdam, Eindhoven y también los vuelos de Arkefly, Corendom y por si acaso habían creado nuevas rutas, Easyjet y Vueling. Encontré un vuelo de transavia desde el aeorpuerto de Rotterdam para el viernes por la mañana a las siete con lo que en lugar de llegar a la isla a las cinco de la tarde del jueves, estaría allí el viernes a las diez de la mañana, justo a tiempo de irme a la playa. Coste adicional, cuarenta leuros. Lo compré. Después tenía el pequeño problema de la hora de partida, que me obligaba a salir de mi casa a las tres menos cuarto de la mañana para ir en el tren nocturno, que tarda dos horas y cuarenta y cinco minutos y después o esperar tres cuartos de hora por la primera guagua o pagarme un taxi. Calculando el costo, me salía lo mismo pillar habitación en el Hotel ibis budget Rotterdam The Hague Airport y eso hice y aproveché para añadir un nuevo cine de la cadena Pathé a mi colección yendo a Rotterdam el día antes después de trabajar y cenando y viendo una película en la ciudad. Regresando al tema de las cancelaciones y cambios de vuelo, mi viaje navideño normalmente me lo cambian una purriada de veces y la razón de la facilidad de cancelación es lo que hace que jamás compre con Ryanair por navidades. De mi viaje a Asia de dentro de un mes, el regreso ya me lo han cambiado y en lugar de ir de Kuala Lumpur a Abu Dhabi y de allí a Amsterdam, ahora el último segmento es des Abu Dhabi a Belgrado y de allí a Amsterdam y de los vuelos que tengo en las vacaciones, uno lo cancelaron y me cambiaron al anterior (dos horas antes) y otro me lo retrasaron y salgo una hora más tarde con lo que o aprendes a vivir con esto o mueres de un paro cardíaco.

Ahora que la estación de trenes Rotterdam Centraal está acabada, la zona se ve mucho más espectacular y segura que hace unos años. Trabajé el jueves, salí de la oficina, pasé por mi casa a dejar el portátil y recoger la bolsa y seguí para Rotterdam y allí fui al cine antes de ir hacia el aeopuerto en la guagua 33.

Habitación en el Hotel ibis budget Rotterdam The Hague Airport

Los hoteles ibis budget son todos muy similares y la habitación te suena siempre familiar. Está a unos cien metros de la terminal del aeropuerto y como allí no aterrizan aviones por la noche, es muy tranquilo. En esta primera foto se puede ver todo mi equipaje, bolsa que estaba más bien llena de huevos de Pascua, de los que llevaba una purriada de bolsas.

Baño de la habitación del Hotel ibis budget Rotterdam The Hague Airport

El baño tiene un bonito trono en el que aproveché para dejar mi jiñote, que uno no pasa por esos sitios sin dejar su firma característica. En la ciudad me compré cosillas para desayunar y ahorrarme el palo del hotel o los precios abusivos de las cafeterías del aeropuerto. Me desperté a las cinco y media, me duché, vestí y pasé el control de inseguridad en un poquito y a la que me revisaba la maleta, le llamó la atención mi computador de buceo, que jamás me he molestado en separar hasta ahora. A la hora esperada comenzó el embarque y yo tenía asiento de ventana por la parte trasera, que elegí para hacer el vídeo del abuelo. Pillé mi puesto y a darme un empacho de episodios de mis series favoritas en las cuatro horas de vuelo.

En el vídeo, tenemos tanto el despegue desde el aeropuerto de Rotterdam como el aterrizaje en Gran Canaria. Para evitar que durara catorce minutos, hay cambios de velocidad y por ejemplo empieza a todo meter pero esa es la carrera a la cabecera de pista, después despegamos y se pueden ver los asombrosos campos de tulipanes verdes, que son los más bonitos porque no existen. Después hay un vídeo con un momento épico en el que un avión de Ryanair nos adelanta y más tarde tenemos una vista legendaria y fabulosa de la isla de Gran Canaria, con el Teide al fondo y hasta se puede ver que la isla tiene mucho de color verde. En un punto determinado pasamos sobre el aeropuerto de Gran Canaria y la velocidad de reproducción disminuye para verlo y después seguimos hasta girar y entrar en la aproximación y finalmente el aterrizaje. En varios puntos del vídeo aparecen mensajes en pantalla indicando lo que va a suceder y todo, todo, todo, acompañado por la canción A Thousand Years de Christina Perri que conocemos de la banda sonora de la película La saga crepúsculo: Amanecer (Parte I) – The Twilight Saga: Breaking Dawn – Part 1. Si el vídeo no está por debajo de este párrafo, lo podéis encontrar AQUÍ:

Cuando el avión aparcó y mientras esperaba que los retrasados que miraban a la puerta de atrás esperando que se abriera procesaran el mensaje del azafato julandrón diciendo que el desembarque era por la puerta delantera, hice la siguiente foto de lo que veía por la ventana:

Aviones en el aeropuerto de Gran Canaria

Ya adelanto que en el vuelo de vuelta ryanair me puso en asiento de en medio con lo que no hay nada y de lo que sucedió en la isla solo hablaré de lo relativo al buceo.

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Inmersión nocturna en Tufia

Ayer en el relato de Un nuevo regreso navideño ya avisaba que una de las pocas cosas que hice y que me obligaban a alejarme de la arena negra de la playa de la Garita fue una inmersión y aunque quería regresar a el Cabrón, no pudo ser y viendo el programa del club de buceo elegí hacer una nocturna en la playa de Tufia, que está no muy lejos de la casa de mi madre y también cerca de la bahía de Gando, en donde está el aeropuerto de Gran Canaria. Al ser nocturna, obviamente es al final de la tarde y lo que te tropiezas en el fondo es distinto, a parte de las sensaciones que da el estar rodeado de obscuridad por todos lados. Llegamos a Tufia al final de la tarde. Es un barrio, ya que no llega ni siquiera a la categoría de pueblo, junto al mar y al parecer el cambio climático ese que según el totorota presidente gringo no está sucediendo ha puesto en peligro la primera línea de casas, las que están casi al nivel del mar y es muy probable que sus habitantes las tengan que abandonar. En este lugar la gente vive desde antes que Virtuditas y Genín desarrollaran su culocochismo y de hecho no entran coches, con lo que se quedan fuera del poblacho.

Tufia

En la foto anterior vemos la microscópica playa de Tufia, junto a las casas y el barrio en si. También se puede ver que algunas de las casas son cuevas. Nos preparamos en este lugar y bajamos cargando toda la parafernalia relativa al buceo.

Playa de Tufia y su bahía

Por aquello de tener una idea más general del lugar en el panorama anterior, pese a la cutre-calidad porque no había demasiada luz, podemos ver a la izquierda Tufia y aquí se aprecia la bahía y a la derecha de la misma está Gando, la zona del aeropuerto. Mar adentro se ven unos objetos como en línea, son para cultivar peces. Básicamente entramos por la playita y fuimos más o menos hasta la altura de las casas-cueva que están al final del barrio y regresamos por el mismo camino. No fue una inmersión muy profunda y como en las otras dos nocturnas que he hecho hasta este momento, el haz de la linterna te obliga a centrarte y de alguna manera vez mucho más. Comentar, por si no lo he hecho, que todas mis inmersiones en Gran Canaria han sido con el club 7Mares y con ellos también he hecho los cursos.

El vídeo que viene a continuación es obscuro así que a Genín se le pondrá hasta morcillona porque le molan las oscuridades. No lo he comentado pero en los dos de ayer y en este estoy usando ShotCut para montarlos, un programa gratuito y aún me estoy acostumbrando. Aunque hay música, opté por dejar también, aunque con el volumen bajo, el sonido debajo del agua, mi respiración, con lo que igual Virtuditas se tiene que agarrar bien al volante por si se le camban las piernas. La música sobre mi respiración es la canción Dueling Guitars interpretada por Heitor Pereira & Doug Smith y que forma parte de la banda sonora de la película August Rush. En un punto determinado del vídeo que no diré giro la cámara y se puede ver debajo del agua al Elegido, clarito, clarito, vamos que se me puede reconocer fácilmente por la calle si me veis. Espero que Virtuditas siga agarrada al volante cuando llegue a esa parte. El vídeo, si no aparece tras este párrafo, está AQUÍ: