Desconectado de casi todo

Los días pasan tranquilos y alguno hasta se me olvida de escribir, es casi como si estuviera de vacaciones, aunque por eso, cuando me voy de vacaciones, suelo dejar un montón preparado y organizado para que vaya apareciendo como algo mágico. Ayer hice mi barrido de cine español en las salas, dos películas, una comedia y un drama, aunque tendremos que esperar al menos una semana para leer sobre ellas porque lo de este fin de semana ya está encolado.

Para hoy programé una sesión de buceo y esta vez, la gente del club iban al sur, hasta el muelle de Arguineguín, lugar que está muy vinculado a mis recuerdos de niñez porque allí tenía mi padre su barquilla y desde ese muelle salíamos casi todos los sábados durante una década para ir a pescar, en los caladeros que conocían desde siempre y que tenían marcas geográficas específicas, ya que no existía la magia de los sistemas de geoposición. Aquello era más bonito, más mágico, teníamos que ver el pico de una montaña por un lado, una fábrica de cemento por el otro, un faro más allá y un desfiladero del perfil del sur de la isla de Gran Canaria, que es sencillamente espectacular. Ahora, el patrón del barco, nos lleva al lugar de buceo con su sistema Garmin, lo tiene ya preprogramado y nos deja exactamente sobre el mismo, le quita la belleza del buscar el tesoro escondido. De las dos inmersiones ya hablaré más adelante porque hay vídeos por un tubo, pero decir que vimos morenas, jureles, peces trompeta, otros que ni me acuerdo del nombre y muchos más. Me sorprendió el fondo del mar de esta zona porque me lo imaginaba muchísimo más esquilmado, o quizás la gente se cansó de pescar con redes y con nasas y los animales están volviendo. No vimos ningún angelote, o chucho, aunque como ya he visto un montón en las otras inmersiones en la isla, tampoco los eché de menos. Cenando con un amigo el otro día me dijo que los angelotes están casi extinguidos, desaparecieron del Mediterráneo por culpa de los truscolanes, a los que odian tanto o más que yo y ya solo sobreviven por esta zona del Atlántico. Hay varios programas para protegerlos y su pesca está prohibida, aunque eso jamás ha detenido a un pescador, que muchos de ellos son criminales y asesinos en serie. Mi amigo está en un proyecto en el que han hecho un barco autónomo, un catamarán, que puede seguir a un angelote al que le han puesto un geolocalizador y así estudiar sus costumbres y tratar de aprender más de ellos, que es la forma científica de resolverlo casi todo, primero observar y después teorizar y cagarla.

Los dos próximos días, si el tiempo no cambia, los pasaré en la playa.

Lo encontraron y cómo llegué

Después del drama bancario de ayer, hoy por la mañana miro y mi cuenta del banco de Asturias recuperó el fondo perdido. Aún así, me puse los gallumbos del día anterior y me acerqué a la oficina, que está en el otro lado de la ciudad y de todas las movidas, parece que solo queda una pendiente, una cuarto-mundista o quizás hasta del quinto mundo. El fondo en cuestión al parecer tiene un solo día al año en el que puedes cancelarlo sin penalización, pero según la empleada, la cancelación se ha de hacer en la oficina del banco en el que está radicada tu cuenta, personalmente y en ese día y como este año es el cuatro de diciembre, básicamente es una misión imposible y si cancelo fuera de esa estrecha ventana de tiempo, la penalización se lleva toda la ganancia de los diez años que han tenido el dinero, con lo que lo puse allí para enriquecerlos a ellos. Este tipo de cosas te hacen hervir la sangre. La pregunta que tienen que responder ahora es sencilla: si dicen que ahora puedo hacerlo todo, todo, todo por su programa móvil, mi concepto de todo, todo, todo, incluye también cancelar el fondo el cuatro de diciembre usando su programa o si no, mienten y lo de hacer todo, todo, todo con el programa del móvil debería tener una lista de excepciones debajo. La chica, que la pobre tiene pocas luces y ha tenido que aprender todas las movidas del nuevo banco en un curso insuficiente y teniéndome a mi como el primer cliente, me dijo que ha hecho la consulta a los gurús de Madrid y que después de mi paso por el banco, pilló un montón de trucos y el resto del día no le fue tan mal. Veremos si mañana se confirma mi sospecha.

Después de eso, el resto del día lo pasé en la playa de las Canteras siguiendo el sol, que parece que por segunda vez he vuelto a tener suerte y no hay panza de burro en la ciudad de las Palmas, algo que puede suceder y sucede con mucha frecuencia. Hoy me bañé en la playa por primera vez y creo que la gente debería mear más porque el agua está aún fría.

Como no hubo vídeo, puedo aprovechar por aquí y contar lo del viaje. Ryanair, en su afán por complicarnos la vida, ha cambiado los vuelos desde Gran Canaria a Eindhoven y ahora salen por la tarde, llegando a Gran Canaria después de las once de la noche, en el último vuelo del avión. El domingo por la mañana hice la facturación y me asignaron asiento del medio, con lo que me solucionaron el drama del vídeo del Ancestral. Aproveché la mañana para cortar el césped en el jardín, pulverizar vinagre de limpiar sobre las malas hierbas para matarlas y sobre las dos y media de la tarde salí para Eindhoven y esta vez, opté por ir en guagua a la estación de Utrecht Centraal porque hay tremendo follón de obras en sus alrededores y los aparcamientos de la calle para bici son una pesadilla. Desde la estación pillé el tren a Eindhoven y como tenía bastante tiempo decidí darme un paseo por el centro de la ciudad, que teníamos un día soleado y que se prestaba para estas cosillas. Tres horas antes de la salida del vuelo pillé la guagua al aeropuerto y al llegar allí pasé el control de inseguridad y una vez dentro, llené mi botella de agua y a esperar el avión, que finalmente tuvo media hora de retraso. Cuando me senté en mi asiento, la pava que iba a mi lado me preguntó si no me importaba cambiarme con su maromo que estaba en asiento de pasillo y así al menos no iba empotrado entre dos. El vuelo fue de cuatro horas y media que aproveché para ver un montón de episodios de mis series favoritas, que no dejan de acumularse. Al llegar a Gran Canaria me esperaban para recogerme y vine entrando en la casa de mi madre cerca de la una de la mañana, gracias a las obras de asfaltado que hacen siempre cuando hay elecciones.

Esto no pasa allí

En la visita a España de esta ocasión, una de las misiones secundarias tiene que ver con los bancos. Por motivos históricos mantengo aún dos cuentas en España y si no las he cerrado es por gandulismo. Parece que los bancos y la legislación española no quieren a extranjeros y nos están haciendo la vida imposible. Primero vino el bébéuveá, que básicamente me bloqueó el acceso a mi cuenta. Después me exigieron que volviera a demostrar mi identidad pero no aceptan que les mande el documento por correo electrónico y que solo podía acudir a una de sus oficinas. Como no abren en sábados, cuando pasé por Málaga no pude hacerlo, así que nada más llegar a Gran Canaria, a primera hora de hoy voy a una de sus oficinas. Hacen la validación del dichoso documento pero me dicen que no es suficiente, que tengo que entregar una nómina, traducida al español por un traductor oficial, sellada y validada para demostrar que esa cuenta es mía. Eso fue en una oficina de dicho banco, en la siguiente el que me atendió me dijo que no hacia falta, sobre todo cuando vio mi saldo y le expliqué que la alternativa era la transferencia inmediata de todo mi capital a mi banco holandés y a tomar por culo con el bébéuveá. Después fui al popular, anteriormente pastor, porque mi cuenta estaba también bloqueada. En ese me encontré conque justo hoy, el popular ha desaparecido y hoy empiezan a funcionar como santander, los empleados están perdidos como cucas y no dan pie con bola. Con tanto cambio de banco, al parecer subió al a superficie mi viejo carné de identidad que no tengo desde hace seis años en una cuenta fantasma junto a la mía, con lo que al mismo tiempo, parece que soy residente y no residente en el país. Después un fondo que tengo en ese banco desapareció y están tratando de encontrarlo para que lo pueda cancelar y tienen toda una ristra de problemas porque les deben haber dado un curso de quince minutos con derecho a mamar dos pollas y ya debían estar muy ordeñadas y no han comido lo suficiente. En definitiva, medio día perdido y tan pronto como ambas cuentas estén operativas, haré lo imposible para cerrarlas y transferirlo todo fuera del país, aunque esto tiene pinta de ser una misión casi imposible. Los dos bancos más grandes del país son dos mierdas pinchadas en un palo y al que le ha dado un premio a la aplicación para móvil del primero, a ese habría que amputarle los güevos y picarlos antes de echarlos al retrete.

Las comparaciones son odiosas, así que comentar que la última vez que estuve en mi banco holandés fue en octubre del año 2011 y porque transferí la hipoteca con ellos. Si quiero una nueva tarjeta, la pido en el programa del teléfono o la página web y si lo hago antes de las tres de la tarde, la tengo mañana en mi casa por correo. Si hago una transferencia, se ejecuta en ese instante, da igual la hora del día o el día en sí mismo, no retienen el dinero durante días ni coñas similares. Igualmente, cuando alguien me manda dinero, desde el instante en el que lo recibe el banco hasta que llega a mi cuenta pasan milisegundos. Una de las curiosidades de ellos es que cada mes, cuando la multinacional en la que me prostituyo me paga el salario, ellos tienen la cuenta en otro banco, dan la orden de pago a las ocho de la mañana, a mí me lo ingresan en cuenta a las ocho y cuarto como mucho y a los compañeros con cuenta en el banco en el que tiene la suya la empresa reciben el dinero después del mediodía.

En fin, que al menos por la tarde he podido ir a la playa.

Repartiendo candela

Sin que venga a cuento de nada y sin quererlo y negando por activa, pasiva, imperativa, subjuntiva y hasta por la condicional, a mí me han entronado como uno de los grandes sabios que domina el saber ancestral del RoHS, acrónimo inglés para referirse a la directiva de la Unión Europea relativa a Restriction of Hazardous Substances o en cristiano, la directiva que regula la Restricción de substancias peligrosas, o la 2011/65/EU que es como la conocemos en la intimidad. Este documento protege desde el tres de enero del año 2013 a los ciudadanos europeos de una serie de substancias peligrosas que no se pueden usar a la hora de fabricar productos. La Unión Europea, pese al odio de muchos y las falacias, forzó un cambio en las reglas con las que los fabricantes meten la gamba, le joden la vida a inocentes y salen de rositas y ese cambio ha tenido tal impacto en el universo conocido que el RoHS se ha reproducido como la peste y una gran parte de los países del mundo lo han copiado de una forma o de otra. En el año 2015 y a través de la directiva 2015/863/EU, se añadieron cuatro elementos a la lista original de substancias peligrosas, que contenía seis. Los cuatro elementos nuevos son ftalatos, palabra de origen truscolán para referirse a los ésteres del ácido ftálico, substancias que cuando se añaden a los plásticos, incrementan su flexibilidad y son tóxicos. Allá por el 2015, la Unión Europea anunció que el veintidós de julio del año 2019, exactamente a la medianoche, sería ilegal vender en la Unión Europea, que no se sabe si será una unión de veintiocho o veintisiete países cualquier nuevo producto que contenga unas proporciones superiores a las mil partes por millón de cualquiera de esos cuatro ftalatos. Se dieron exactamente cuatro años para que las empresas puedan cambiar aquellos productos en los que usen ftalatos y los substituyan por otras sustancias. A partir de ese momento y pese a que mi trabajo no está relacionado con este tema, yo comencé a recordar dentro de la multinacional en la que me prostituyo a todo el mundo que había que hacer algo. Nadie hizo caso. Ni aquí, ni en gringolandia, ni en el país del sol naciente e infestado de seres despreciables. La multinacional, a través de su departamento de medio ambiente anunció con bombos y orquesta de pueblo que estaría lista exactamente doce meses antes de la fecha de la Unión Europea, que seríamos tan ecológicos que daría arcadas y que lo haríamos mucho antes porque somos así de fantásticos y fabulosos. A mí nadie me hizo caso cuando seguí repitiendo, como una baliza, mi mensaje. La parte de la compañía que tenía que hacer el inventario de los productos afectados y cambiarlos, mejorarlos o limpiarlos, estaba tan henchida de gloria que no se molestaron en currárselo. Las guerras internas continuaron y yo seguí remitiendo mi mantra e indicando que ese no es mi trabajo, que yo no estoy relacionado con el tema directamente, que mi interés es indirecto ya que la Unión Europea añadió a la marca CE de los productos el reconocimiento de la directiva RoHS, una que un gringo que hizo que me tronchara de risa pronunció una vez como RoJAS, sin saber que la pronunciación europea es ROS. Este año, en enero, cuando volví de las vacaciones navideñas había comenzado una nueva batalla en la guerra entre vice-presidentes de la multinacional y unos acusaban a otros, tiraban dardos envenenados y yo aparecía como el responsable de asegurar que la multinacional se mantenía en el sendero de la legalidad. Al que comenzó la guerra imagino que la manta de palos que le cayó cuando yo informé a mi vice-presidente de que aquel que tiraba la primera piedra era el que tenía que solucionarlo y demostré, con serie tras serie de correos electrónicos que lo sabía y lo había admitido en multitud de ocasiones, esa manta de palos o linchamiento le tuvo que doler y yo volví a mi altar y seguí indicando a todos que había que hacer algo, que más que probablemente no hay problema alguno pero hay que comprobarlo. Siguieron pasando los meses y ahora, a tres meses y diez días o básicamente a ciento dos días del día del cambio, aparecen productos que ya no se podrán importar en Europa, hay pánico, hay drama y aquí el único que sigue repitiendo su mantra soy yo.

Los amarillos, inútiles e incapaces de tomar una decisión cuando el pánico los mueve, acuden a mi como el gran experto, el gurú, el portador de la verdad más absoluta y yo les sigo recordando que no es así, que no es mi trabajo, que yo solo sé lo mismo que ellos y que son ellos los que han metido la gamba. Como no es algo que forma parte de mi trabajo, toreo esas peticiones y las desvío hacia la gente del vice-presidente que intentó jugármela y ese y su equipo, se cagan en todos sus muertos porque la lluvia de palos no cesa. Los gringos se lanzaron en jauría a por mí y han recibido el mismo tratamiento, una buena dosis de palos y la constatación de su inutilidad. Hoy decidí ser yo el que pasa al contraataque, ya que pierdo una parte considerable del tiempo respondiendo y apagando fuegos de un tema que no me concierne laboralmente. Mi ataque está ideado con cuatro misiles balísticos, uno va directo a los gringos, otro a los amarillos, uno para el grupo del inútil desgraciado ese y el cuarto es el que no van a ver venir porque les va a pillar en sus trincheras. El grupo que contrató la orquesta para anunciar que ya éramos tan verdes como el libro aquel con un pájaro, ese grupo recibió una petición formal de información hecha por mi para resolver las dudas que tenían los otros tres bandos porque me están preguntando a mí algo que no me corresponde responder. Este cuarto misil se irá macerando poco a poco, calculo que tomará hasta después de la Semana Santa porque así de lentas son las cosas, pero cuando finalmente se abra, cual tulipán, en el lugar al que dirigí los otros tres no quedará piedra sobre piedra. Una hora después de la salida del cuarto misil me llegó confirmación desde el otro lado, me informaron que mi análisis era perfecto, que tenía toda la razón, que todo lo que decía era cierto y me daban las gracias y me decían que ellos se encargarían del resto. Ninguno de los tres bandos sabe la que les va a caer y cuando me busquen la semana que viene, no podrán encontrarme porque yo estaré de vacaciones y solo regreso el día antes del holocausto, para darme el gusto y poder mear sobre sus tumbas.