Categorías
Cine Reality sucks

Una purriada de entradas de cine

Una de las peores cosas que sucedió con el coronavirus fue el cierre de los cines y cuando reabrieron, desaparecieron las entradas. Ahora tenemos que usar la APP del cine para identificarnos, algo horrendo y horrible porque yo llevaba más de trece años coleccionando las entradas, todas y cada una de las mismas, que en mi caso son miles, junto con las de cines de otros sitios. Las guardaba en un cacharro enorme en el trabajo, junto a mi monitor, algo que perturbaba enormemente a mis colegas con desórdenes obsesivo-compulsivos, lo cual era una razón adicional para hacerlo. Como me pusieron en la puta calle, cuando fui a recoger mis cosas en realidad me llevé muy poco, mi disco duro portátil con la copia de seguridad de mis fotos, mi bandera española, mi vaso de cerveza bok que usaba para tomar el capuchino y me traje el cacharro con las entradas. Antes de tirarlas, que las pondré en el contenedor de papel, quería hacerles una foto histórica, en un mega-bol que tengo para cuando tengo que amasar cantidades importantes. Aquí las tenemos, un número que debe rondar las mil quinientas entradas, todas juntas como si fueran los boletos de alguna lotería. Las que están por encima no son las más recientes, son las que se lo curraron mejor a la hora de posicionarse. En la actualidad el color de las entradas es el amarillo, atrás quedan los tiempos de las azules o las naranjas. En cualquier caso, un bonito recuerdo para callar a todos los que creen que yo no voy al cine.

Categorías
Estambul Reality sucks

Desde Estambul a Amsterdam

En mi regreso tras una semana en Bodrum solo tenía asiento de ventana en el vuelo internacional y en el doméstico los azafatos no permitieron a nadie que se cambiaran, que hubo gente que lo intentó. La razón esgrimida es que en la información para el coronavirus figura tu número de asiento y si te mueves, se pierde la posibilidad de conocer con certeza si te infectaste o si tú fuiste la causa de la infección de otros julays. Tras llegar a Estambul salí por llegadas, subí la escalera a salidas y tuve que volver a entrar en la terminal internacional, pasando control de pasaportes y seguridad. Las tiendas también estaban mayormente cerradas en esa terminal y varias secciones del aeropuerto estaban clausuradas, dejando solo las zonas con las puertas A y B para el poco tráfico aéreo que hay. En Estambul te dan una hora de wifi gratis si escaneas tu pasaporte, así que pude hacer un poco de internet. De nuevo conseguí la última fila junto a la ventana, aunque en este avión era la fila treinta y dos asiento A, que últimamente mi algoritmo biológico me hace sentarme en la izquierda del avión y puedo confirmar y confirmo que va por épocas, que tengo mis épocas de asiento a la derecha y como ahora, de asiento a la izquierda. El avión en este caso era un A321. La música es la legendaria canción Go West, muy acertada en este vuelo, de los Pet Shop Boys, que son la realeza de la música tecno y disco y a quien le pique, que se rasque. Antes de despegar aterriza un avión y os juro que pensé que se estampaba con nosotros. Volvemos a ver el Mar Negro, que no es para nada Negro sino más bien azúl como los otros. El aterrizaje es flipante y el vídeo comenzó sobre Hilversum y vamos hacia el sur del aeropuerto de Amsterdam con el verde holandés y los canales. Realmente uno de los aterrizajes más bonitos que he grabado y fascinante porque reconozco un montón de sitios.

Categorías
Reality sucks Viajes

Desde Estambul a Bodrum

Cuando llegué a Estambul, en un vuelo internacional, tuve que caminar lo que no está escrito para llegar a la parte del aeropuerto dedicada a vuelos doméstica. Ya cerca del final, hubo un control de pasaporte y de seguridad y técnicamente entré en Turquía. En el control de pasaportes me pusieron en la cola de la güevona, todos los empleados salvo una eran machos jartúos y todos procesaban a la gente de manera eficiente. A mí me tocó una penca que en el tiempo en el que a mi derecha y a mi izquierda pasaron ocho personas, ella movió una. Yo era el tercero así que os podéis imaginar el desgaste hasta que me tocó el turno. Estoy convencido que lo hacía a propósito, que la colocaron por enchufe o se aprovecha del potorro para que no la echen y cada vez que alguno de los otros sugiere que es una gandula de mierda, ella les salta con el #mitú, que es la panacea de muchas pencas a las que se les abrieron las puertas del paraíso con esta opción fácil de acusar a los demás por su incompetencia.

En la terminal doméstica prácticamente todas las tiendas estaban cerradas y había muy pocas opciones para comer o beber. Lo que sí abundaban eran las personas que controlaban que todo el mundo lleve mascarilla y cuando alguien se la quitaba, llegaban a todo meter en patinetes eléctricos y yo estaba convencido que a más de uno lo iban a matar. En este segundo vuelo en teoría tenía asiento de pasillo pero la mujer que iba a mi lado se cambió a otra fila porque viajaba con un perro y no quería molestar, con lo que el Ancestral ya se puede hacer dos bailes de la victoria por la suerte tan grande que tuvo. Decir que Turkish Airlines te permite elegir el asiento de tu vuelo internacional pero en los domésticos, a menos que pagues, te lo asignan ellos aleatoriamente y yo no estaba dispuesto a pagar. Para este segundo vídeo he elegido una vieja canción muy bonita, el I Think We’re Alone Now de Tiffany que si eres fans de cierta serie sabrás por qué la añadí a mi biblioteca. En este vuelo el piloto dijo que íbamos a tardar en despegar pero no fue así. Mi asiento era sobre el ala, así que de visibilidad va jodido pero hice lo que pude. Al despegar volvemos a ver el mar Negro y la costa Turca, muy bonita y tal y tal pero que tengáis en cuenta que ese mar tiene unas aguas heladas con las que te puedes depilar automáticamente por inmersión en las mismas. En el aterrizaje, la zona parecía muy campestre ya que este aeropuerto está a medio camino entre Bodrum y otra ciudad. El aterrizaje fue con el sol bastante bajo. El aeropuerto tiene una terminal domestica y otra internacional y aunque era un vuelo doméstico, a los pasajeros internacionales nos hicieron ir a la otra terminal a recoger nuestro equipaje.

Categorías
Estambul Reality sucks Viajes

Desde Amsterdam a Estambul

Ya dice el refranero que a falta de pan buenas son las cebollas o era alguna otra cosa que desapareció de mi memoria, que todo es posible. Hace más de dos semanas estuve en Bodrum pasando unos días con mi amigo el Turco y con sus padres e hija y por el camino, hubo vídeos en los aviones, como antes del encierro. Para esta escapada fui con Turkish Airlines porque era la única compañía que me garantizaba que podía llegar allí, de las dos posibles, que había otra más barata pero que cancelaban vuelos a destajo.

De la experiencia traumática del viaje no merece la pena hablar ya que todos lo estamos viviendo, con el terror ancestral a que alguien estornude y suenen las alarmas y todos tengamos que salir corriendo. Muchos servicios que considerábamos fundamentales han desaparecido, aplastados por las nuevas reglas para sobrevivir en la sociedad coronavirus en la que vivimos. Al no poder ir en vuelo directo, ya que las compañías que los hacían aún no han comenzado, tuve que hacer escala en el nuevo y fastuoso aeropuerto de Estambul, recién inaugurado y hecho a la escala masiva del presidente del país. He decidido estirar esto como el chicle y tendremos tres anotaciones, siendo esta la primera parte de la trilogía. Aquí vemos el vuelo desde Amsterdam a Estambul, con el autor del mejor blog sin premios en castellano sentado en la última fila del avión, en la fila cincuenta y dos asiento A, que cuando le dije al Turco mi asiento, no se lo podía creer porque no sabía que en la sección de pobres habían tantas filas. Yo creo que se saltan un montón de números de filas porque tampoco me salen las cuentas con la cantidad de gente que puede ir en el avión. La música que acompaña a las imágenes es la canción Weightless de Natasha Bedingfield que seguramente ya he usado anteriormente, que todos sabemos que yo me repito mucho con la música porque de alguna manera todos mis vídeos siempre tienen la misma duración. Antes del despegue damos un paseíllo por Schiphol que vemos a cámara rápida y despegamos con un cielo nublado con lo que pronto desaparece todo pero abajo vemos el azul de los aviones de KLM. En el aterrizaje tuvimos la suerte de poder ver parte de la ciudad de Estambul en el lado que está en Europa. Estambul es una mega-ciudad, gigantesca y el nuevo aeropuerto está muy cerca del mar Negro, que veremos justo antes de aterrizar.