Cine, cine, cine

Estos días estoy tratando de poner las críticas de todas las películas que vi en el año 2004 para poder cerrarlo y hacer el resumen del cine del año pasado. Por eso notaréis un incremento de las entradas de cine. La culpa la tiene también el que haya ido al cine todos los días desde que estoy en España y en uno de ellos a dos sesiones distintas.
Las películas que saldrán durante los próximos días serán:
Alfie
Sky Captain y el mundo del mañana
La ventana de enfrente
El maquinista
El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo
Bridget Jones: sobreviviré
Ong-Bak

Los picaos

Cuando estuve en Gran Canaria la vez anterior, allá por el comienzo de septiembre, estaban instalando en la Avenida Marítima máquinas radar para controlar el tráfico y hacer fotillos guapas. En este viaje he comprobado que esas máquinas están a pleno rendimiento y he encontrado un nuevo pasatiempo. Las máquinas están colocadas en ambos sentidos y todo el mundo sabe donde se encuentra, con lo que el punto de partida es el mismo para todos y eso hace el juego aún mejor.
De lo que se trata es de conseguir que uno de esos estúpidos tarados se pique contigo y se enrale a correr. Su premio: foto con multa por subnormal. Mi objetivo, aunque dudo que sirva de nada, es conseguir educarlos para que conduzcan correctamente.

Los picaos (picados en español peninsular) son una especie que NO está en vías de extinción en España y que pulula por nuestras carreteras mostrando su chulería y su poderío. Un picao que se precie ha de demostrar a todos los conductores a su alrededor su supremacía y responde instintivamente a los retos. Son tan estúpidos que responderán al reto inmediatamente, sin pensar en nada más.

De lo que se trata con este juego es de hacerles olvidar la existencia de radares en la carretera y sacar su instinto competitivo. Para ello, conduciremos por la autovía a una velocidad adecuada y de acuerdo a las señales de tráfico. El picao se pondrá detrás de nosotros, sin respetar la distancia mínima de seguridad, lo cual ignoraremos y mantendremos la formación y la conducción correcta. Cuando estemos a una distancia adecuada de la siguiente máquina de radar, nos cambiamos de carril, aunque hay que hacer el cambio lento para desesperar más al picao y sacar lo peor de sí mismo.

El picao reaccionará pisando acelerador al máximo para hacer ruido y marcar territorio. Nosotros seguiremos exactamente a la misma velocidad, sin responder a su provocación. Unos segundos más tarde el picao conseguirá s premio: una maravillosa foto. El picao se dará cuenta de cómo la ha cagado y tratará de hacer retrodecer el tiempo. Para ello, frenará, pensando que de esa forma la falta se anula. Nosotros, que continuamos circulando a la velocidad adecuada, nos pondremos en paralelo y entonces viene el momento culminante. Todos los pasajeros del vehículo han de girar la cabeza hacia el picao. El movimiento ha de ser sincronizado y lo culminaremos con una gran sonrisa colectiva. Si los picaos fueran buenas personas, deberían agradecer nuestro esfuerzo y desinterés en proporcionarles educación vial para que no pasen a formar parte de las estadísticas. Por desgracia, esta subespecie humana no aprende de sus errores y la única satisfacción que nos queda es su desprendida aportación al erario público.

Y quiero acabar desmitificando una leyenda urbana: CONDUCIR POR EL CARRIL CENTRAL O EL IZQUIERDO NO ES COOL Y NO ES LO ADECUADO. Si el carril derecho se encuentra libre, DEBEMOS UTILIZARLO. Me escandaliza ver a toda esa gente que entra en la autovía con la desesperación de alcanzar el carril central para poder circular a una velocidad inadecuadamente lenta mientras el carril de la derecha conserva intacto su asfalto.

Finding Neverland – Descubriendo Nunca Jamás

?rase una vez un escritor con una gran imaginación. ?rase una vez un universo propio. ?rase una vez, un grupo de niños que perdieron a su padre y encuentran en dicho escritor a un amigo capaz de alegrar su vida y permitirles entrar en su mundo. De eso trata La major película del 2005Finding Neverland, de la que desconozco el nombre en español y aún no he podido encontrarlo buscando en internet.

El escritor es J. M. Barrie que puede que por el nombre no os diga nada, pero si os digo que escribió Peter Pan, entonces seguro que sabéis de quien hablo o al menos conocéis su obra. La película narra los meses antes de que escribiera el libro y las circunstancias que fueron su fuente de inspiración. La película es un drama soberbio, que te engancha desde el primer minuto y no te suelta hasta dos días después de acabada la historia. El guión es fantástico, la música esplendorosa, la fotografía magnífica y los actores están todos magistrales. Encabezados por Johnny Depp en el papel de J. M. Barrie, en un papel por el que posiblemente consiga una nominación a los Oscars y acompañado por Kate Winslet que interpreta a la madre de los niños. De entre todos los chiquillos, Peter, interpretado por Freddie Highmore es un descubrimiento fantástico.

También aparecen en papeles secundarios Dustin Hoffman y Julie Christie. Todo esto fue dirigido por Marc Forster, el cual, si hay justicia, también debería ser nominado a los Oscars, aunque me temo que como esos premios solo se dan a los inútiles y a las grandes producciones, no pasarán la criba de las nominaciones.

Cuando vi la película en la sala éramos tres personas. Dos mujeres y yo. Al acabar la proyección estábamos los tres llorando de alegría y felicidad y nos quedamos un rato hablando en la sala. Ha sido mi primera conversación completa en holandés con desconocidos. Aunque se trata de un drama, es uno de esos que te alegran el corazón. J. M. Barrie da rienda suelta a su imaginación y comparte su universo virtual con un grupo de chiquillos que ven su mundo fantástico y le siguen el juego.
De todo el cine que he visto en el año 2004, Finding Neverland va a ser la única película que conseguirá 6 gallifantes y para mí es la mejor película del año que acaba.

Absolutamente recomendada para todo el mundo. Aunque parezca extraño, os sugiero que vayáis en grupos pequeños o en solitario y sobre todo, no vayáis con uno de esos gilipollas revienta películas que sienten la necesidad de joder cada momento que le toca alguna fibra haciendo un comentario estúpido.
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