El fin de los días está cerca

Hoy quiero llamar vuestra atención sobre una tremenda catástrofe que se avecina y quiero que dentro de unos meses os acordéis del lugar en el que la descubristeis. Leeros esta noticia y echaros a temblar. Estampidas humanas, catástrofes naturales más allá de toda comprensión, Apple pasándose a intel, Sara Montiel en tetas en la tele con cientos de años y ahora esto. Comenzad a rezar porque el final está muy cerca.

Para mí, JLo ha muerto como actriz. Nunca mais volveré a ver una película de ella si se vende a esa mierda. Nunca más.

Tomatito

Tomatito fue un episodio extraño. A mí nunca me han gustado las verduras y supongo que el comer durante una semana ensalada todos los días me afectó enormemente. Esta historia formó parte de los 31 posts que hice durante el mes de Agosto del 2003 y fue publicada el 16 de dicho mes.

Hola, soy tomatito. El dueño de ésta página me ha dejado que os escriba contándoos mi historia.

Nací en Holanda del Norte en un invernadero. No recuerdo mucho de aquellos tiempos, sólo la luz. Una luz fuerte y constante que me ayudaba a crecer y hacerme más fuerte las veinticuatro horas del día. Tampoco recuerdo a mi papá pero mi mamá era una planta maravillosa que criaba muchos muchos hijos. Ella nos alimentaba y nos cuidaba. Mamá tenía muchas vecinas y todas eran madres de muchos tomates como yo. Nuestra casa, el invernadero, era un lugar muy limpio en el que no habían insectos ni tierra. Ya sé que suena raro porque mamá debería crecer en la tierra, pero esta gente ha mejorado nuestra vida y ahora mamá crece sujeta a una goma espuma del tamaño de un vaso que le permite alimentarse mejor y si ella come más nosotros también podemos crecer más y más rápidamente. A mamá le daban también vitaminas y medicinas para que seamos más fuertes y sanos. Mamá está muy orgullosa de ser una tomatera modificada genéticamente productora de buenos y saludables ?tomates?? y no como esos bastardos que puedes encontrar en el supermercado con la etiqueta de ?biológicos?? y que han crecido con tierra, insectos y sin ayuda tecnológica.

Mamá se iba desplazando dentro del invernadero en lo que aquí llaman una cadena de distribución. Cuando mamá era una semillita se encontraba al lado de la entrada y según fue creciendo y pudo producir hijos fue avanzando. Era como un tren que se mueve lentamente. En cada zona recibíamos un cuidado especial porque el objetivo era mejorarnos para que lleguemos al mercado en las mejores condiciones. Mi mamá me dijo que alcanzaría la mayoría de edad cuando llegáramos a la salida y allí habría una máquina que me empaquetaría con algunos de mis hermanos y comenzaría un corto viaje hasta un supermercado. Ese día llegó y salí con cinco de mis hermanos a conocer mundo. Estábamos todos muy excitados porque era la primera vez. Me dio mucha pena tener que dejar a mamá pero ella me dijo que así es la vida y que todos tenemos que cumplir nuestro objetivo en ella.

Cuando nos fuimos de casa todos teníamos el tamaño óptimo y un precioso color rojo. Nuestra textura era perfecta, bien duritos. ?ramos cinco hermanos perfectos en todo, unos tomates de película, el orgullo de nuestra familia. Tras un viaje por carretera en un gran camión con miles de compañeros llegamos a un supermercado y nos pusieron en los expositores pero no os preocupéis, estábamos lejos de esos bastardos orgánicos. Pasaban muchísimos humanos por allí y poco a poco fueron desapareciendo mis compañeros. A mí me adquirió un español, el mismo que escribe en esta página. Quería hacer gazpacho y como no hay otro tipo de tomates se tuvo que conformar con nosotros. Eso me dolió un poco porque yo creía que era perfecto, pero mi nuevo dueño me explicó que a veces las imperfecciones son lo que dan la chispa a la vida. Yo aún no lo he comprendido del todo pero la inteligencia nunca ha sido mi fuerte.

Nuestro nuevo dueño tenía grandes planes para nosotros. Nos tuvo toda una semana en su casa esperando que nos ablandáramos, pero nosotros somos muy fuertes y ya nos puedes dejar un mes entero que no nos ablandaremos que para eso tomamos muchos productos químicos cuando somos pequeños. Así que ganamos nosotros y cuando se cansó de esperar nos dijo que nos usaría.

Estoy muy excitado porque es la primera vez que alguien me va a usar para cocinar y no sé como será eso. Mis hermanos también están muy contentos y lo mejor de todo es que esto del gazpacho es algo muy exótico por aquí por el norte, así que podemos considerarnos unos privilegiados porque no todo el mundo tiene el privilegio de ser un tomate de gazpacho. Seguro que mis compañeros en el invernadero se morirían de la envidia si lo supieran. Ellos deben estar trabajando de tomates de ensalada, pobres infelices.

Bueno nos ha llegado la hora de trabajar. Ya os contaré que tal ha sido la experiencia.

La Votación Final

La última votación:

  • 1. Kiss my RSS 3 votos
  • 2. Eso es lo que decir YO 1 voto

Yo prefiero la primera, que conste. Las razones son:
La frase del chino está bien, es muy graciosa pero es una broma muy local, muy difícil de entender. Yo lo veo más que para camisetas para tazas de café o similares, algo que te llevas a la máquina de café y la gente se queda mirándolo atontada y les tienes que explicar. Es perfecta para reuniones con altos pollabobas en la empresa ya que te sirve para romper el hielo y tratar de explicar algo que no entenderán y que terminará de asentar la extendida creencia de que eres un tonto del culo, lo cual siempre viene bien.

La frase de Kiss my RSS es más original. Miré en Google y aparece al menos dos veces, así que hemos sido varios los que llegamos a ella y no puedo asumir su paternidad. Me gusta porque es sencilla, directa y la distorsión deliberada de otra frase, sólo cambiando una letra. Es provocativa y creo que reúne muchos de los puntos que hacen de esta página la mierda que es, como diría alguno de los gilipollas a los que les borro los comentarios continuamente, incluyendo aunque sin un orden específico a Hanzel y los fans de las putas gemelas cantantes de Chichotón que por desgracia nacieron en el archipiélago canario y desarrollaron sus habilidades en descampados y en la parte trasera de muchos coches. Tal y como yo visualizo la frase, para la palabra RSS utilizaría el mismo tipo de letra y colores que existían en Firefox hasta antes de sacar la primera versión. El icono aparecía en las páginas que tenían contenido sindicado en la parte de abajo. El tipo de letra era tan ambiguo que no se sabía muy bien si decía RSS o ASS, palabra que asumo que sabéis lo que significa. De esta forma también honramos al mejor de los navegadotes. Por eso me temo que será la ganadora, aunque no dejéis de votar. Es sólo mi opinión y si al final gana la otra, pues haré lo que me salga de la punta de la lengua.

The Amityville Horror – La morada del miedo

The Amityville HorrorHay que ver lo fácil que es meterme en un cine. Sólo conque tengan aire acondicionado y pongan películas de terror yo voy de cajón. El verano además es una época en la que estos dos factores se juntan y suelo ver una cantidad anormal de películas de este género. La que nos lleva a escribir hoy es The Amityville Horror, traducida gentilmente por algún pollaboba sin recursos lingüísticos tradujo al español como La morada del miedo, una más que decente película para pasar el rato.

No es la primera vez que se lleva esta historia al cine y seguro que alguna televisión habrá aprovechado para reponer versiones anteriores. La historia por tanto es conocida. Una familia compra una chabola muy chachi, full extras y se mudan a vivir allí. Inmediatamente comienzan a pasarles cosas raras, algunos adquieren comportamientos extraños aunque no muy inofensivos y después de unas semanas se arma el belén y allí muere hasta Ritita la cantadora.

Ahora que sabemos de qué va, algo conocido desde siempre, decir que la casa es la protagonista. Es tenebrosa, repelente y consigue sacarte algunas emociones, a pesar del verano, lo cual es muy bueno. El director de la película es un tal Andrew Douglas que parece que era casi virgen en esto del cine. El hombre se ha defendido bastante bien y la película no se le fue de las manos. Está bien dirigida, bien equilibrada y se ve con alegría. Para el papel del macho de la casa eligieron a Ryan Reynolds, un tío que a mí siempre me ha caído simpático a pesar de su tendencia a realizar papeles chimpún que pasan sin pena ni gloria. Tiene oportunidad para mostrar sus habilidades con un hacha y demás y encima lo acompañaron de Melissa George, una tía con unos labios super sensuales e imagino que artificiales a la que Dios quiso dotar de una gran capacidad para el grito, algo que se valora mucho en el cine de terror. La colega además de embellecer los planos en los que aparece no lo hace nada mal. Si eso no me creo mucho el que tan joven sea la madre de tanto chiquillo, que parece que su infancia la pasó en una comuna del Opus Dei follando como una coneja, porque no hay otra explicación. Junto a ellos había una banda de chiquillos, totalmente desconocidos y que gritan y corren como venados.

Resumiendo. La historia es conocida y no trataron de reinventar la rueda, los actores son solventes, los sustos los adecuados, la cantidad de sangre y tensión es la correcta y de alguna manera, uno se pasa una hora y media en el cine entretenido. Merece la pena verla si os gusta el cine de terror.

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