El mes pasado, exactamente el primer día de junio, se produjo el Cambio de contadores de la Lú, algo que recordamos que fui obligado y me pusieron el digital y tal y tal. Un día después yo le conecté el medidor y llevo un control militar del consumo de electricidad y gas en mi keli y como vea un pico que no pueda justificar, salto como un dóberman y hasta que no doy con la explicación, ni como ni duermo ni dejo comer o dormir a cualquiera que trate conmigo. No sé si será por la paranoia o porque mi contador analógico estaba muy quemado, pero tengo la impresión que estoy consumiendo poca electricidad, sobre todo porque en verano es cuando supuestamente consumo más, que enciendo el ventilador del techo en mi dormitorio, añado el otro ventilador para mover aire y básicamente, estoy todo el día consumiendo energía, que lo de cocinar es muy estable y sucede a lo largo de todo el año. Después de un mes (menos un día) usando el dispositivo mágico y maravilloso que está conectado a mi contador supuestamente inteligente pero que no lo es, los datos fueron los siguientes:

En realidad la cantidad de energía eléctrica que consumí fue más bien de 69 kW porque el aparato se lo conecté el 2 de junio y no midió nada el 1 de junio. Ante la duda, tiré de la hoja en la que apunto los valores de los contadores todos los meses y a lo mejor estoy equivocado, o quizás no, no lo sé:
| Mes | El gas | La lú |
|---|---|---|
| Enero | 68 | 82 |
| Febrero | 64 | 78 |
| Marzo | 17 | 65 |
| Abril | 9 | 76 |
| Mayo | 4 | 52 |
| Junio | 5 | 69 |
Teniendo en cuenta que me piré para Gran Canaria cinco días antes de que acabara el mes, los 69 kW parecen un consumo normal, comparado con los meses de abril y febrero, que son los únicos en los que estuve todo el tiempo en mi keli, que en marzo fui a Gran Canaria una semana y en mayo estuve dos semanas en las Maldivas. La razón por la que en enero hay tanto consumo, aunque regresé sobre el día 9 del mes, es porque cociné a tutiplén, mucho más que de costumbre.
En la gráfica de arriba se puede ver que aunque pago sesenta y cinco leuros al mes, en realidad el mes pasado consumí 15 de lú y 5 de gas, pero a eso hay que añadir el transporte y como expliqué, los meses de poco consumo de gas valen para balancear y equilibrar el gasto en invierno, cuando el gas para la calefacción corre como los leuros en las manos de un suciolista. Mirando en mi tabla, veo que la última vez que gasté más de 100 m3 de gas en un mes fue en enero del año 2017, con lo que debe ser cierto eso del cambio climático porque cada vez consumo menos gas.
Y al hilo de los datos que ahora tengo en mi telefonino a diario, el otro día se supo que a aquellos que tras recibir tres avisos deciden no cambiar el contador analógico por el supuestamente inteligente, las multas del ministerio son de cien leuros para los que no tengan paneles solares, como el Elegido y de quinientos cincuenta leuros para los que tengan paneles solares y a las tres semanas, una nueva multa, a las seis semanas, otra, con lo que uno sin paneles ya se habrá dejado trescientos leuros en multas y uno con paneles habrá aflojado mil seiscientos cincuenta leuros y a las nueve semanas, empiezan a subir la cantidad de las multas hasta que el julay que se niega cambie el mentado contador y en el caso de los que tienen paneles, visitarán su keli para ver la cantidad de paneles, harán un cálculo de lo que puede estar generando al mes y la multa será basándose en la energía que está generando y a los precios de la energía en ese mes, con lo que pueden ser unos palos de miles de leuros. De siempre se dijo que la letra con sangre entra suavecito y va a resultar que era una verdad como un templo romano, católico y apostólico. A mi amigo el Moreno todavía no se lo han cambiado pero como van a estar más de un año haciéndolo, solo es cuestión de tiempo y mientras tanto, me dijo que ha metido tres mil kW en la red y se ha ahorrado un pastizal en energía.

