
Esta es una que me intrigaba un montón cuando vi el tráiler por primera vez porque parece mezclar un montón de géneros, hay ciencia ficción, misterio, terror, drama, thriller, todo en la misma historia. Por casualidades de la vida, aunque cuando reservé la entrada no había ningún otro espectador, que fue el martes, cuando la fui a ver el sábado la sala estaba petadísima de gente, al parecer el boca a boca y el boca a rabo funcionó muy bien desde el jueves y la gente empezó a acudir al cine en auténticas manadas. Lo bueno de ver pelis de terror en grupo es que si funciona el terror, es aún más terrorífico. La película se titula Backrooms y en España parece ser que se ha estrenado esta semana con el mismo título y añadieron un truscoluña no es nación para enaltecerlo.
Un julay fracasado descubre una movida muy chunga en el sótano de su mielda de empresa.
Un panoli que está separándose o divorciándose, está durmiendo en una cama de su tienda de muebles y allí pasan cosas raras con la luz y un día descubre que en el sótano hay como un portal a un edificio infinito o algo así en el que va explorando más y más hasta que descubren a otros seres allí y la cosa se complica. El chamo acaba desapareciendo y su psicoanalista o algo así decide ir a ver que pasa porque si no viene no cobra y era su chiflado favorito y ella encuentra el portal, entra y no veas como lo flipa con las movidas horrendas que hay allí adentro y tratará de escapar del lugar como sea o quizás no.
Esta no es una historia para todo el mundo. Está contada de una manera muy abierta, hay muchas cosas que tienes que figurar o imaginar tú y por eso, prácticamente cada persona acaba la peli con una historia diferente en su cabeza. Lo que sí es cierto es que una vez entramos en la otra dimensión interminable de habitaciones, muebles y cosas mal hechas, la película es fantástica y hay muchísimos momentos en los que estás aterrorizado únicamente porque estás siguiendo la cámara y no sabes si en la siguiente esquina va a pasar algo malo o no. Es esa angustia de no poder controlar la situación, de no recibir mensajes acústicos de la banda sonora o los efectos especiales anunciándote que va a ocurrir algo lo que te agobia. En varios momentos la sala gritó al unísono y en otros, cuando los protagonistas huían, los espectadores lo pasábamos muy mal, o muy bien que para eso fuimos al cine. Para mí el único punto flojo fue el final, que es demasiado ambiguo y deja claro que de esto se pueden hacer tropecientas películas. Yo habría preferido un final sin discusión. Aun así, la disfruté mucho.
Perfecta para que los miembros del Clan de los Orcos vayan en manada al cine, llevando a las hembras para sobarlas bien y absolutamente vetada para los sub-intelectuales con GafaPasta.







