Terminal de ferry de Pansodan

Terminal de ferry de Pansodan

Terminal de ferry de Pansodan, originally uploaded by sulaco_rm.

Haciendo turismo por los países más desarrollados te acostumbras al sistema de multitud de atracciones, debidamente organizadas y con las condiciones adecuadas para controlar y regular el ganado, que somos los turistas. En muchos lugares de Asia esto no es así y el turismo se convierte en una aventura en la que te mezclas con los locales y los ves en su hostil entorno a tu bola. Una de las cosas más fascinantes que hice en Rangón fue cruzar el río Yangón en ferry. En la oficina con el tejado verde me emitieron el billete, ya que mientras los locales pagan una cantidad irrisoria, a los turistas nos cobran un dólar por viaje. Eran tres hombres haciendo mi billete, uno escribía toda una historia en el papel, otro lo controlaba y un tercero se encargaba de cobrar, de chapurrear palabras conmigo y de sonreírme para asegurarse que su boca negra y casi sin dientes no abandone jamás mis pesadillas. Después me entraban en el barco un poco en plan VIP y una vez allí, cientos y cientos de personas se apelotonaban para ir al otro lado del río. Lo único que necesitas es algo de suerte para que el día que tu viajas no sea el que se hunde, porque si hay algo cierto en este universo es que ese barco, tarde o temprano se hundirá, más que nada por exceso de carga.

Sule Paya

Sule Paya

Sule Paya, originally uploaded by sulaco_rm.

La pagoda Sule es bastante peculiar. Para empezar, está en medio de una rotonda y llegar a la misma es una aventura en la que corres como un gamo cruzando el tráfico de Yangón. Tiene forma octogonal, la cual se puede apreciar en la cúpula y eso también es algo raro. Los británicos la usaron como kilómetro cero de la ciudad y el país y todas las referencias kilométricas en Myanmar parten de allí. Al parecer la leyenda dice que el rey Ukkalapa estaba en este lugar cuando decidió construir la pagoda Shwedagon, la más espectacular de la capital y una de las más impresionantes en el país. Como sucede en muchísimas pagodas, en esta también tienen reliquias de Buda, en este caso unos cuantos pelos del pobre hombre.

Charles y sus estudiantes de inglés

Hay infinitas formas de comenzar a hablar de una ciudad y seguro que yo he probado ya unas cuantas y ésta es tan válida como otra cualquiera. Cuando comencé a patearme Rangón o Yangón se cruzó en mi camino Charles, un birmano encantador que me dio un montón de consejos y que trabajaba como profesor de inglés. Lo acompañé al edificio de la cruz roja en el que daba una de sus lecciones, a jóvenes sin demasiados medios económicos y para los que saber inglés supone abrir mil puertas y se empeñó en que le hiciera una foto con sus dos alumnos más aventajados. Yo estoy acostumbrado al recelo de la gente a la hora de hacerles fotos y me sorprendió un montón que se ofreciera para la misma. Con esta foto arranca el paseo por Rangón, la ciudad más grande de Myanmar o Birmania y que resulta que no es la capital del país.