Un nuevo día de buceo en Dhangethi que comenzó, como siempre, con el desayuno y yendo al puerto al barco Por la mañana resultó que había dos españoles y una polaca, que yo pensaba que se habían ido todos pero al menos una se quedó. Justo antes de salir, el chamo que trabaja como «tripulación del barco», recibió una llamada y se marchó, después nos dijeron que por drama familiar, con lo que nos quedamos con dos dive masters y el capitán. Salimos y nuestra primera inmersión fue en Onmar Faru, un lugar que dicen que es muy bonito y en donde esperaban poca corriente. Se equivocaron, la corriente era fuerte, bajamos en una zona de arena y allí estaba mi peor pesadilla, un montón de nidos de peces ballesta gigantescos y tuvimos que ir esquivando cada nido, que son como minas y si te acercan, te atacan con saña, que esos peces tienen la peor reputación entre los buceadores. A mí ponme con cien tiburones y tan feliz, pero no quiero un nido de peces ballesta a mi lado. Vi a algunos atacar a otros peces que entraban en la zona crítica. Yo iba super-hiper-mega estresado, porque esas malas bestias no perdonan. Como además había corriente, nos costó salir de aquel campo de minas, hasta que llegamos a la zona rocosa, con muchos corales negros y de los blandos. Por allí vimos una morena grandísima. La visibilidad era muy mala. El sitio, sin corriente y con buena visibilidad tiene que ser espectacular, pero tal cual lo vimos fue algo decepcionante y seguramente, la peor inmersión que he hecho en este viaje. La polaca buceaba conmigo y es malísima, es incapaz de mantenerse estática, se pasa el tiempo subiendo y bajando y por eso, consume un montónd e aire.
Después de una hora de descanso, entramos en Villamendhoo Thila, que según dicen, es otra de las inmersiones imprescindibles de por aquí. Es una planicie elevada y en los bordes, con corriente, hay tiburones La corriente la teníamos, pero no teníamos la visibilidad. Cuando bajamos, llegamos al lugar en el que están los tiburones y vimos varios grises, algunos de punta de aleta blanca, atunes, unas cuantas águilas marinas y estuvimos con los ganchos un rato. Otro sitio que con buena visibilidad tiene que ser absolutamente espectacular. Nos dijeron que por allí hay un montón de peces escorpión y que tuviéramos cuidado, que el veneno de esos peces es el más fuerte del océano, pero no vimos ni uno. Cuando se nos acabó el tiempo de fondo fuimos subiendo y nos topamos con bancos de todo tipo de peces, como emperadores patudos, murciélago, ángel, alguna morena y multitud de bancos de peces que no puedo identificar, ademas de algun mero grandísimo. Fue muy espectacular. De nuevo la polaca tuvo problemas con su equilibrio de flotabilidad y al salir, en la parada de seguridad, era incapaz de quedarse en el lugar y el Dive Master la tuvo que agarrar y mantenerla a cinco metros. Los españoles no bajaron rápido, perdiendo el punto y se pasaron la inmersión en la parte superior de esa montaña sumergida y hay mucha vida y es muy bonito, pero no vieron un tiburón. Cuando se quejaron, la chica les dijo que la próxima vez le hagan caso, que espabilen y que bajen rápido.
Al volver a la isla fui a comer y tras esto, regresé al muelle para la tercera inmersión. De nuevo estaba la polaca. Regresamos al lugar de la segunda inmersión, pero esta vez íbamos a dejar que la corriente nos llevara hasta allí por una de las paredes que llevan hasta el canal. La inmersión se llama Cuevas de Villamendhoo porque en la ruta veíamos varias terrazas en las rocas, como cuevas abiertas. La parte inicial se ve muy triste, casi sin vida, pero según nos acercábamos a la esquina, había mas y más y mucha mas vida. Las cuevas estaban llenas de plantas y por fuera, corales. Vimos varias morenas y muchísima vida, incluyendo un tiburón de punta de aleta blanca. Una de las cuevas tenía un arco y estaba abierta por detrás y entramos por un lado y salimos por el otro. Después de eso el Dive Master me enseñó algo que parecía una mezcla entre camarón gigante o langosta, se me olvidó preguntarle que es, así que queda pendiente [actualización: me han dicho que se trata del camarón mantis pavo real, que al parecer es elaaanimalcon el golpe más rápido del universo conocido, con la misma velocidad que una bala y al golpear se generan burbujas de aire que calientan al animal receptor hasta la misma temperatura de la superficie del sol. Al parecer, si uno de estos te golpea, te puede romper la cámara o la máscara y hay casos de gente que los tiene en acuarios en sus kelis y les han roto el cristal del acuario. El bicho está en la parte inferior derecha de la foto]. Cuando la polaca se quedó sin aire, subimos y de nuevo, ella hacía cosas rarísimas. Yo me fijé que el Dive Master tenía menos aire en su tanque que yo, que con los años me he vuelto una máquina de precisión en lo del consumo de aire. Al llegar a la superficie a la polaca le salía sangre por la nariz y no se le veía nada bien, con lo que igual mañana no viene. A esa le pasó algo chungo esos cambios brutales de profundidad no pueden ser nada buenos.
Estamos en pleno monzón, que ha llegado tardísimo este año porque no hay cambio climático e igual el último día tengo que cambiar mis planes y volver a Malé por la mañana porque el mar esta mucho peor por la tarde y están cancelando los viajes de los barcos continuamente.

En la foto vemos algunos de los momentos mencionados, como la gruta por la que pasamos, el bicho que no sé lo que es, algún tiburón gris y alguna águila marina y la zona con corales y piedras después de sobrevivir a los peces ballesta. En este momento estoy en trescientas cuarenta y cuatro inmersiones.
2 respuestas a “Dhangethi día 10. Mis terrores submarinos favoritos”
Ojalá lo de la polaca no sea nada grave.
Cuídate mucho que como dice la canción el mar es muy traidor…
Salud