Ya he comentado la primera fase del nuevo plan maestro contra la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda y su lacayo joputa-ruso-de-mielda en varias anotaciones que comenzaron con La guerra contra la Casa del Buitre y la historia siguió en Bondad envenenada. No voy a tripitirme, así que el que quiera refrescar el conocimiento del tema, ya se lo puede currar y seguir las dos trilogías anteriores de la saga. Solo diré que nos habíamos quedado en el punto en el que mi colega se marchó a otra empresa. No había pasado ni una semana y tuvimos la primera crisis, o más bien debería decir, tuvieron, que yo lo único que hice fue desentenderme y exigir que hagan aquello para lo que se les paga y ese fue el comienzo oficial de las hostilidades. Resultó que la segunda semana tuvimos un problema serio, con autoridades europeas involucradas y yo de nuevo, en plan Poncio Pilatos, así que no hicieron nada y se quedaron tan a gustito, que era con lo que yo contaba. En la tercera semana, tenemos todas las alarmas sonando sin parar y mi jefe, que está en el espectro y normalmente no se baja de su nube autista, ya estaba temblando y con movimientos compulsivos y decidió involucrarse y organizó reuniones diarias con la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda y su lacayo joputa-ruso-de-mielda y por supuesto, me añadió a esos encuentros, así que me acerqué a su despacho y le expliqué que yo ya tengo bastante con mi trabajo, que pagamos un pastizal a esa chusma, miasma y gentuza para que hagan el suyo y como ya dije, en repetidas ocasiones durante las semanas anteriores, nos podemos ahorrar el dinero que pagamos y contratar a una empresa de profesionales que nos resuelva la papeleta. Por consiguiente, me excusé de sus reuniones con el dúo escoria y seguí con mi vida, sabiendo que la cosa iría de mal en peor. Tanto la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda como su esbirro joputa-ruso-de-mielda decidieron ignorar a mi jefe y no asistieron a la reunión en las nubes organizada por el chamo, algo que yo ya le había dicho a mi jefe que sucedería porque esa gentuza solo está interesada en el dinero y no en el trabajo. Después de que comprobó en su propia carne que yo tenía razón, el chamo comenzó a informar de los serios problemas que se nos venían encima a la organización y con estas cosas, como con todas las desgracias, la información se mueve a velocidades superiores a la de la luz y pronto todo el mundo estaba preocupado por el problemón y el jefe de la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda tuvo una conversación con ella para contarle que lo habían puesto a caldo de pota, que se había quedado con el culito al aire y que la culpa de todo era de ella y del inútil del joputa-ruso-de-mielda y que esperaba y deseaba por el propio bien de ella y del otro inútil que las cosas cambiaran pero que rápidamente o tendría que empezar a engrasar el hacha para podar cabezas.
Con esa actividad en marcha, yo me centré con gran placer en la guerra de guerrillas, o GdG, en el argot. Esto debe ser muy parecido a lo que hacen en las redes sociales los que tratan de manipular a la miasma. Como en mi posición, yo estoy en el punto por el que se cruzan todas las actividades dentro del continente, hice lo que tenía que hacer y cada vez que alguien tenía un problema que involucraba al departamento de esos dos rastreros, yo me aseguraba y me aseguro de que toda la división sepa que hay problemas, o más bien, que hay SERIOS problemas, mortales de necesidad, graves y que nos pueden destruir y aniquilar, creando una onda de angustia a nivel del continente y cuando se resuelven, o cuando hay cosas buenas, filtro la información y la elimino del sistema, asegurándome de que la percepción desde todos lados es que las cosas van de mal en peor tirando a desastre y eso comenzó a incrementar la presión sobre la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda, que tuvo que transformarse en bombera para apagar todos los fuegos que yo le voy encendiendo y por supuesto, desquiciándola, que cada vez que creía tener las cosas bajo control descubría que en realidad ahora tenía no uno sino dos fuegos que apagar. La chama comenzó a llevar muy mal toda esta tensión, el miedo a ir a tomarse un café y que se produzca una crisis en la empresa sin que ella lo descubra por no estar mirando su pantalla y al mismo tiempo, cada vez le quedaba más claro que el inútil del joputa-ruso-de-mielda no sirve para el trabajo, rompiendo la unidad entre ellos dos. Cada semana era una montaña rusa de disgustos que le llegaban desde todos los puntos de Europa, que la pillaban hasta con las bragas baja en el meadero y a través de mis conexiones con las otras dos empresas, extendí la cacería a esas dos compañías, que también empezaron a quejarse y sobre todo una de ellas cuando el inútil del joputa-ruso-de-mielda la cagó pero que bien cagada e hizo algo que está prohibido por las leyes de nuestra sacrosanta Unión Europea. Ahí ya empezó la gente a afilar cuchillos y la piojosa de la joputa-terrorista-musulmana-de-mielda empezó a maquinar estrategias para escapar porque se dio cuenta que no tiene salvación, no tiene madera de jefa y no tiene un buen par de ovarios para hacer frente a una banal estrategia de acoso. Por lo que me contaron mis fuentes de información en la sala abierta en la que está su escritorio, que también podríamos llamar espías, llegaba de mala leche, nerviosa, angustiada y al borde de un ataque de nervios y para cuando acababa el día ya estaba tratando de salir del susodicho ataque de nervios y que no se le reventara la úlcera. Comentó y yo comento, que su novio ya prefería no quedarse en su keli porque al parecer salió la energúmena que desde siempre había llevado dentro y no le ha molado nada conocer a esa pedorra. Y todo esto, solo entre semana.
Como ha sucedido lo que todos nos temíamos y se me ha ido la mano tecleando más de la cuenta, lo detengo aquí que me da pereza escribir más.
4 respuestas a “Parece que todavía la letra no entra bien con sangre”
¿Cuántos episodios tiene esta saga?… Lo pregunto para preparar mi pequeño cerebro, no vaya a ser que pete…si el final está muy lejos.
Lo que completaría el cuadro ruso es que el tipo se llamara Vladimir… 🙂
Salud
Genín, coinciden las cinco primeras letras y después es otro Vlad…
huitten, probablemente dos, no sé si la podré estirar hasta tres porque para eso tendría que esperar un tiempo.
Felices inmersiones… 🙂
Salud