Suelo planear uno o dos días de buceo cuando visito Gran Canaria y en esta ocasión, mi primera salida fue el domingo pasado a Sardina del Norte, en el municipio de Gáldar, lugar al que no iba desde el día de los inocentes del año pasado, cuando estuve laburando desde África durante cuatro semanas. Curiosamente y si nada se tuerce, tenemos planeada una caminata de unos veinte kilómetros saliendo desde Gáldar hasta Agaeta por la costa y en esa ruta, visitaremos también el puerto de Sardina del Norte.
Resultó que íbamos cuatro más la Dive Master, una japonesa que labura en Alemania, un gringo casado con una canaria, un polaco que está recorriendo en velero varios lugares de la Unión Europeda y el Elegido. Al ser buceo de fin de semana, se sale media hora antes y así nos encontramos en el centro de buceo a las ocho y media de la mañana. No pillamos mucho tráfico y llegamos pronto a Sardina del Norte y parece que casi todos los centros de buceo de la isla eligieron ese lugar, pero como vamos saliendo escalonadamente y hay varias rutas, bajo el agua solo vimos a uno de los grupos y fue al final de la primera inmersión. El agua estaba a veintidós grados, con lo que ya se ha empezado a calentar, que en marzo cuando pasé por aquí la temperatura era de unos diecinueve.
La primera inmersión marcaba un hito histriónico, histérico e histórico al ser la número CUATROCIENTAS, o como diría el Ancestral, CD (Cé-Dé) en numeración romana. En la primera inmersión vimos un angelote enterrado, justo al final de la misma y cuando ya íbamos a subir, vimos dos chuchos, una tembladera, bancos de bogas, besugos, roncadores, varias anémonas, barracudas y un caballito de mar, que está en un sitio muy chulo y resulta mas fácil hacerle vídeo, aunque el chamo estaba amulado y se viró hacia la pared de su recoveco y tuve que esperar para pillarlo de lado. Lo de los caballitos de mar en las Canarias, que son el caballito de mar africano, este es el límite norte de su distribución y en las Canarias dicen que no se habían visto hasta el año 2008 y en donde más se suelen ver es en Gran Canaria, que los he visto en Sardina y en Tufia. En esa inmersión también vi bastantes rascacios, fulas y viejas y hasta un tamborín bastante raro.
Después de la hora de descanso volvimos a entrar y en esa segunda inmersión fuimos del lado del laberinto y de nuevo, encontramos un angelote enterrado, vimos una morena negra y otra picopato, un montón de sargos, abades, fulas, viejas, varias gorgonias amarillas, algún cangrejo araña y una cnidaria. El polaco perdió su cámara, que al parecer no la llevaba fijada al BéCéDé y seguramente se la encontró alguien en la playa que ahora es el propietario de la misma, o la cámara se aventuró en una aventura oceánica y algún día llegará a Venezuela.
De alguna manera, fuímos muy eficientes preparándonos y recogiendo y acabamos relativamente pronto, que siempre, al acabar la segunda inmersión, la gente se deja ir y puede pasar tranquilamente hora y media hasta que salimos.

Y para que no se diga que soy un truscolán, una foto con el caballito de mar amulado mirando para atrás y más de lado y la cnidaria.