La semana pasada, un grupo de adolescentes en la ciudad de Enschede estaban con sus fastuosas e ilegales Fatbikes y cuando llegó la pasma, porque en esa ciudad está prohibida la circulación en el centro de la ciudad durante el día con esos trastos, salieron huyendo, uno se cayó al intentar huir por cesped seco, lo trincaron y resultó que la bicicleta no tenía cadena y los pedales estaban fijos, era en realidad una moto eléctrica camuflada como bicicleta e importada ilegalmente en Europa y que alcanzaba la velocidad de ciento veinte kilómetros por hora y estaba en las manos de un chiquillo sin carné de conducir, sin casco y sin seguro. La MOTO ilegal fue confiscada y destruida y al papuchi y a la mamuchi que le compraron a su niño ese regalo les va a caer una retahila de multas escandalosas por poner en circulación un vehículo a motor sin matrícula, sin seguro, no homologado y ponerlo en las manos de un menor. En Holanda las multas se pueden añadir, así que les harán la lista de unas con otras, incluyendo la multa por circular en el centro de la ciudad con un vehículo que estaba prohibido. Tendrán suerte si no acaban siendo investigados también por la hacienda neerlandesa y los servicios sociales porque cuando un padre le da a su hijo un vehículo con el que puede moverse a ciento veinte kilómetros por hora, está claro que a ese no lo van a nominar para padre del año.
Ya comenté que mi vecino recientemente se cayó al chocar con una niña en una de esas fatbikes y todavía se está recuperando y tanto a él como a su mujer les ha entrado el miedo en el cuerpo y el otro día me enseñaron los cascos que se han comprado y en los Países Bajos, llevar casco en bicicleta es prácticamente un pecado mortal y ahora, cada vez veo a más y más gente mayor poniéndoselos porque los carriles de bicis, que antes eran muy seguros, ahora son lugares en los que puedes estamparte muy fácilmente porque además, esos energúmenos van mirando las pantallas de sus telefoninos mientras conducen a velocidades prohibidas con máquinas importadas ilegalmente en Europa. Espero que la policía esté también yendo a las tiendas que venden esas bicis, que no son tiendas de bicicletas, casualmente son las tiendas que venden fundas para móbiles y reparan móbiles y en las que siempre, SIEMPRE, S-I-E-M-P-R-E, el empleado y el dueño son josdeputas-terroristas-islámicos-de-mielda, y que cuando pillen esas motos en esas tiendas, las confisques y les pongan multas que lleven esos negocios a la extinción. Con las fatbikes lo único que funciona es la mano dura, hay que acabar con ella a base de multas.